El Deportivo

Tres detenidos de la UC, un deportado y asombro por la barra de Boca: la primera prueba internacional del Claro Arena

El ingreso masivo de los 2.000 hinchas xeneizes marcó la previa en el reducto precordillerano. Fue una jornada con controles reforzados, accesos segregados y un partido que se fue tensionando tras una jugada polémica que desató reclamos en Universidad Católica.

Tres detenidos de la UC, un deportado y asombro por la barra de Boca: la primera prueba internacional del Claro Arena.

El Claro Arena tuvo su primera prueba internacional. La UC cayó por 2-1 ante Boca Juniors en la primera fecha de la Copa Libertadores. Sin embargo, mucha de la atención estaba puesta en lo que fuera a ocurrir con los 2.000 hinchas xeneizes que estuvieron en Las Condes. Su presencia generó debate y distintas medidas de seguridad por parte de las autoridades regionales y Carabineros.

En contacto con El Deportivo, el Coronel Claudio Donoso, de la Prefectura de Control de Orden Público, encargado del duelo que recibió a 18.812 fanáticos, realiza un balance del cotejo.

“Fue un partido intenso, pero el balanace es positivo. Resultó bien, hubo un buen comportamiento dentro de las coordinaciones que se hicieron entre el organizador, en este caso Cruzados, la municipalidad de Las Condes y nosotros como institución. Se pudieron llevar adelante las medidas preventivas”, dice el funcionario público.

“Hubo tres detenidos, todos de la Universidad Católica. Uno fue por una orden vigente de la ley de drogas, otro por ocultación de identidad, porque no quiso exhibir su cédula y el tercero portaba una cortapluma”, agrega el coronel.

No obstante, la deportación de Mauro Martin, uno de los líderes de La 12, la barra brava de Boca Juniors, marcó la previa del duelo. El fanático cuenta con un nutrido prontuario de hechos de violencia en su país. Incluso, ha debido purgar condenas.

“Lo del hincha deportado lo vio la PDI. Por mi parte, me sorprendió mucho la actitud de los hinchas de Boca Juniors, porque cuando termina el partido, yo decido mantener la barra visitante por un tiempo determinado pensando en que estuvieran las condiciones para agilizar su salida. Fueron como 35, 40 minutos. Ellos esperaron tranquilos, cantando. Nunca presionaron, ni nada”, señaló.

Respecto a la posibilidad de albergar hinchas para los próximos duelos internacionales en el Claro Arena, considerando que la UC deberá recibir a Cruzeiro y Boca Juniors, el coroneo Donoso prefiere mantener la calma. “Hay que analizar cada partido. Cada equipo tiene su historia, su tipo de hinchada”, advierte.

El ingreso de los fanáticos

Este martes, la llegada de los fanáticos transandinos al sector oriente de Santiago comenzó varias horas antes del inicio del partido. A las 15:30 ya había grupos apostados a un costado del estacionamiento de la Universidad del Desarrollo, punto definido por las autoridades para el desvío desde la Avenida República de Honduras, donde era acceso exclusivo para la parcialidad visitante.

El flujo se mantuvo constante durante la tarde. La mayoría llegó en vehículos particulares. Cientos de autos ingresaron en caravana, algunos escoltados por Carabineros, en un esquema que se ajustó luego de que se confirmara que los fanáticos no arribarían en buses desde Argentina, como se había previsto inicialmente.

La barra de Boca Juniors en el Claro Arena. JONNATHAN OYARZUN/PHOTOSPORT

Flujo constante

A las 16:45 comenzaron los primeros ingresos formales. En la intersección de República de Honduras con Avenida Plaza, los hinchas debían exhibir sus tickets antes de avanzar hacia el recinto. Más arriba, en un segundo filtro, personal de seguridad exigía documentos de identidad. Los argentinos tenían que mostrar el pasaporte, mientras que los asistentes con residencia en Chile presentaban su carnet.

Hubo viajeros desde distintas latitudes. En su mayoría de Buenos Aires y Mendoza. Además de otros que se trasladaron desde ciudades chilenas. Uno de ellos fue Fabián, quien contaba orgulloso su travesía: “Vivo hace cuatro años en Chile, en Calama. Viajé al partido, llegué y me voy de madrugada”.

“No tuve ningún problema para comprar la entrada. El pasaje lo saqué hace un mes, cuando fue el sorteo. Esperé y conseguí. Si no le daban a visita pensaba entrar como local. Quería venir. Por suerte nos dieron”, relataba.

También dio cuenta de un incidente durante su desplazamiento hacia el estadio, sin consecuencias mayores: “Solo un grupo de gente me vio mal, quisieron pelear. No es la idea, yo vengo a pasarla bien, pero me la aguanto contra cinco. Soy de Boca”.

Otro grupo presente era el de chilenos que apoyaban a Boca. Un ejemplo eran Álvaro y Salvador, padre e hijo. “No nos costó conseguir entradas. Para nada”, comentaron. “Queríamos venir. Mi hijo es fanático de Boca. Me avisó que se liberaron entradas. Nos inscribimos en el Registro Nacional de Hinchas y compramos”, detalló. Ambos señalaron que el acceso al recinto se desarrolló sin incidentes. “Caminamos un kilómetro y ningún problema”, indicaron.

Pasadas las 17:00, ya con las puertas del estadio abiertas, se registró la llegada de siete furgones con hinchas de Boca Juniors. Estos vehículos portaban un sticker visible en el parabrisas, entregado previamente en el estadio Las Condes, donde se había realizado un primer control policial. Ese distintivo les permitió ingresar directamente al estacionamiento, sin repetir el proceso de verificación de identidades. A las 17:20 arribó el denominado “bus barra”, el único vehículo de gran tamaño. En su interior viajaban los hinchas encargados de transportar los lienzos y los bombos.

En ese momento se produjo uno de los pocos episodios de tensión de la tarde. El grupo fue obligado a descender antes de llegar al estacionamiento y se les dijo que debían completar el último tramo a pie, escoltados por personal policial y guardias privados. Hubo reclamos, pero la situación no escaló.

A las 18:00, la mitad de la tribuna Ignacio Prieto que estaba reservada para los xeneizes fue cerrada. En ese momento los 2.000 hinchas de Boca Juniors ya se encontraban ubicados en sus asientos.

Personal de Carabineros registrando a una fanática de Boca en las inmediaciones del Claro Arena. JONNATHAN OYARZUN/PHOTOSPORT

Ingreso diferenciado

El operativo contemplaba controles permanentes y separación física entre las hinchadas. A diferencia de todos los otros partidos disputados en el Claro Arena, el acceso a Prieto no podía realizarse caminando desde el exterior de la tribuna Sergio Livingstone. El perímetro estaba cortado con vallas metálicas cubiertas por telas negras que impedían incluso la visibilidad hacia ese lado.

La medida obligó a los hinchas de la UC que iban al lugar de Prieto reservado para a ellos a rodear completamente el recinto para acceder. El objetivo era evitar cualquier contacto entre ambas parcialidades.

De esta forma, el partido se desarrolló sin incidentes en las tribunas ni en los alrededores. El despliegue de seguridad incluyó guardias privados y presencia policial. En total eran 400 carabineros, 329 guardias privados y 44 robocops. Esos últimos con cámaras en la parte delantera del casco y en el cuerpo.

Los guardias con equipamiento antidisturbios contaban con cámaras corporales y en el casco.

Salida coordinada

Pese al ambiente tenso dentro del campo, tras el pitazo final, el operativo de seguridad se mantuvo activo para coordinar la salida de los hinchas visitantes. Los fanáticos de Boca Juniors permanecieron en el estadio durante cerca de una hora adicional, mientras se retiraba el público local. El abandono se realizó de manera diferenciada y aún bajo supervisión policial.

Después del partido, uno de los temas abordados por los jugadores de Universidad Católica fue la presencia de hinchas visitantes en el recinto. El defensor Branco Ampuero sorprendió al quejarse por la cantidad de entradas asignadas al equipo argentino y al impacto que eso tuvo en la distribución del público local. “Es bueno que hayan hinchas visitantes. Lamentable la cantidad. Creo que nunca es bueno cuando hinchas de nuestro propio equipo quedan fuera o son reubicados, pero también entiendo que el club hizo todo lo posible para que eso no sucediera”, señaló.

Lee también:

Más sobre:FútbolFútbol NacionalFútbol ChilenoFútbol InternacionalCopa LibertadoresBoca JuniorsLa UCUniversidad CatólicaClaro Arena

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE