Vitamina Sánchez: "Patricio Rubio no le hacía bien al vestuario"

PABLO VITAMINA SANCHEZ (FOTOGRAFIA- MARCELO BENITEZ) 7555

El DT rosarino busca volver a posicionarse en el fútbol chileno, luego de ser despedido de Everton por malos resultados al final de la primera rueda. Dejó al equipo colista, con nueve puntos de 45 posibles.



El departamento de Pablo Vitamina Sánchez (45 años) respira fútbol. Son las 12 horas en Viña del Mar, y el rosarino recibe a La Tercera en el living de su hogar revisando un informe de un programa televisivo argentino que repasa las claves del Boca Juniors-River Plate, por la Copa Libertadores: "No sé quién gana. Quizás llega un poco mejor Boca, pero Gallardo es un técnico espectacular. Te lo puede ganar solo", dice el exentrenador de Everton, mientras se prepara un mate y ofrece agua. Vitamina está tranquilo. Se le ve relajado, con ganas de hablar de fútbol. Quiere volver a la actividad lo antes posible. Su vida se divide entre las idas a Rosario a visitar a sus hijas, y uno que otro día en Viña del Mar para planificar junto a su cuerpo técnico. Busca posicionar su nombre en el mercado nacional, luego de ser despedido del equipo ruletero hace casi seis meses tras dejar al equipo colista, enfilado hacia el descenso, con nueve puntos sumados de 45 posibles.

¿Qué ha hecho estos meses alejado del fútbol y de los medios?

Tampoco me buscaron tanto. Yo dejo que el tiempo pase, que las situaciones salgan de la manera más natural posible. También creo que hay momentos para hablar, y otros para evitarlos. Tengo ganas de volver a dirigir, acá en Chile o en mi país. Ahora en enero termina ese impedimento que no me permite dirigir porque ya estuve en Everton. Tengo muchas ganas de poder implementar mi estilo de juego que me ha traído buenos resultados acá en Chile.

¿Le afectó emocionalmente su salida de Everton?

A nadie le gusta salir de esa manera. A mí de los seis equipos que me tocó dirigir, dos veces me despidieron: Rosario Central, el club de mis amores, y en Everton, en una situación extraña. Durante un año y medio me fue muy bien y durante seis meses me fue muy mal. Entiendo las reglas del juego. Me hubiese gustado que mi salida de Everton se diera de otra manera.

¿Cómo vive la lucha de su exequipo por el descenso?

Haciendo fuerza y tratando que se salve, porque inevitablemente uno va a quedar ligado al club y a la historia del descenso en caso de que el equipo pierda la categoría.

¿Se siente responsable del momento del elenco viñamarino?

Sí, porque mi primera parte no fue buena y yo no le esquivo a las responsabilidades. Tenemos distintas responsabilidades tanto el cuerpo técnico, los jugadores, como la dirigencia. Esto no le escapa a nadie. Y estoy seguro, porque conozco a los jugadores de Everton, que se harán cargo porque son hombres, son valientes.

¿Su salida se da de un día para otro?

No había un objetivo de puntos. Esto tenía que ver con un análisis que ellos harían terminada la primera rueda. Obviamente, el balance de puntos no fue bueno.

¿Le cumplieron con los refuerzos que pidió?

No, pero eso lo fuimos descubriendo en el camino. El Grupo Pachuca, al tener un mercado propio de jugadores, te obliga a ir moviéndolos de un lado para otro. Yo no esperaba que esto fuera así, después lo fui descubriendo. A mí me hubiese gustado que trajeran los jugadores que habíamos pedido porque podríamos haber armado un plantel mucho mejor del que logramos tener. Pero también me pongo en el lugar empresarial y uno entiende. Para ellos es un negocio. El error fue no habernos puesto lo suficientemente firmes. Esto implicaba hasta tener que irnos y renunciar. Pero ¿qué hacíamos? ¿Renunciamos o la jugamos? La jugamos y duró bien durante un tiempo.

¿Esperó un respaldo de la dirigencia en los momentos malos?

Sí. Me hubiese gustado seguir. Entiendo que el técnico es un fusible que hace que por ahí la dirigencia esté más tranquila. Es la regla del juego y está claro.

¿Con usted también habrían escapado del descenso?

No, no lo puedo decir. Y menos en este juego que es tan incierto como el fútbol.

¿Cómo explica conseguir nueve puntos de 45 en disputa?

Fue una campaña muy mala donde no nos salió nada. Lo bueno que hizo la dirigencia fue sostener de los 11 titulares a 10. El único que se fue es Jaime Carreño. Pero después no se trajeron todos los que había que tener para acompañarlos. No llegaron porque la situación económica lo impedía, o por otros factores.

¿Cómo dejó al equipo? Tras su marcha el nuevo DT aprovechó el primer receso por la Selección para realizar una pretemporada física.

No los dejé mal físicamente. El Grupo Pachuca tiene la figura de un preparador físico coordinador general que está sobre todo. Si hubiésemos hecho algo mal nos hubiesen advertido, porque nos hacían seguimiento con GPS y todo. El entrenador que llegó tiene el derecho a hacer el balance que quiera y hablar lo que quiera.

¿No lo llamó Javier Torrente?

No, no hablé con él. Nada.

¿Se salva Everton?

Yo creo que sí, porque aparte tiene buenos jugadores. Me parece que se va a salvar, y creo que se lo merece.

¿No pecó de exceso de confianza por sus buenas campañas?

Sí, puede ser. Veníamos muy bien. Llegamos en 2016 con el equipo en una situación muy delicada. Paralelamente nos fue muy bien en la Copa Chile, e incluso llegamos a estar 12 fechas sin perder. Después quizás nos relajamos. Sí, puede ser. Eso quizás lo podría ver un sicólogo.

¿Fue un error sostener a Eduardo Lobos en el arco?

No, desde mi parte no. No sé el análisis que harán otros. Por la idea que nosotros tenemos de juego no son muchos los arqueros que te dan eso. Sí cometió errores, pero como los cometen un montón de otros arqueros. Acá la gente no lo quería, no le tenía paciencia, por su pasado en Colo Colo. Hubo errores puntuales muy visibles. Los arqueros cometen un montón de errores que los hinchas no se dan cuenta, pero los de Lobos fueron muy fáciles de percibir.

Pato Rubio lo criticó en estas páginas: "Todo acabará cayendo por su propio peso. Hoy yo estoy acá en el equipo y él no está".

Esa frase debería ampliarla para especificar. Creo que Pato es un gran jugador, pero puede dar mucho más. Siempre tiene esa posibilidad y no termina de concretarla. Sí le manifesté a los dirigentes que una vez terminado el torneo, si yo continuaba siendo el entrenador, se le buscara una salida. Creía que era necesario porque veía que no había buen vínculo con el resto de los compañeros. No le hacía bien al vestuario. No lo considero malo, no lo considero un tipo nefasto, pero sí, por su manera de ser, le hacía un daño al grupo. Eso podía dañar el futuro del equipo.

¿Rubio tenía mal trato con los juveniles?

No lo puedo asegurar, quizás uno pretendía otro trato hacia ellos. No lo considero mal tipo. Siento que es un gran jugador, pero puede dar mucho más.

¿La condición que puso, o Pato Rubio o usted, apuró su salida?

Puede ser, puede ser. Esa respuesta la podría tener la dirigencia.

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