Ponce anticipa el próximo infierno de la Roja: “Estuve en algún momento en Barranquilla; entrenas un día y bajas un kilo y medio”

Waldo Ponce, en su participación en El diván del Kily, el programa de conversación de El Deportivo.

Waldo Ponce, en su participación en El diván del Kily, el programa de conversación de El Deportivo.

El ex defensor de la Selección y la U analiza el crucial duelo ante Colombia con un recuerdo que sigue fresco en su memoria: el día en que la Roja consiguió la clasificación a Sudáfrica 2010, anotó un gol. También analiza el presente de la U, critica a Azul Azul y aboga por la continuidad de Esteban Valencia en la banca azul.


Waldo Ponce prefiere ponerse del lado del optimismo. Piensa que Chile puede obtener un buen resultado en Colombia y, fundamentalmente, que se clasificará al Mundial de Qatar. El exdefensor habla con la propiedad que le confiere haber sido una de las piedras fundacionales de la Generación Dorada. Esa condición le permitió ser protagonista de un partido histórico para la Roja. El 10 de octubre de 2009, en Medellín, anotó el primer gol de la recordada victoria por 2-4 que el equipo de Marcelo Bielsa consiguió para llegar a Sudáfrica 2010. Un partido que mantiene fresco en la memoria y que, en alguna medida, lo invita a soñar. “Yo tengo fe todavía. Más que como hincha, conociendo un poco a los muchachos, que me tocó ser compañero de ellos. La van a pelear hasta el último. Hasta que tengan la posibilidad, creo que sí”, dice en su participación en El diván del Kily, el programa de conversación de El Deportivo, casi a modo de declaración de principios.

¿Qué sensación le dejaron los partidos frente a Brasil y Ecuador?

No se jugó mal. Tampoco fue una excepción, de que jugáramos súper bien, pero no se jugó mal. A Brasil se le hizo partido, que no era fácil y se le pudo haber ganado. A Ecuador, también, pero, lamentablemente, no se dieron los resultados. Ahora, a nivel defensivo, que es lo que yo puedo conocer un poco más, me pareció que hicieron muy buenos partidos. En los dos. Es lamentable la falta de gol, que se ha criticado, pero yo lo llevo a que por lo menos las situaciones se han creado. Pocas, pero se ha creado. Eso es lo primero. Si después las convertimos, ya es otra cosa. Se dio así, es lamentable y ahora hay que pensar en este partido nomás, en rescatar los puntos que sea. Todo va a servir.

¿Contra Brasil se quedó con esa idea de dominio que vieron muchos?

En el primer tiempo, claramente, Chile fue superior a Brasil. Eso quedó visto. Ahora, por tradición, Brasil es una selección que siempre te deja jugar. Siempre va a pasar. Y cuando tienen una posibilidad de gol, la concretan. Y tuvieron una. No recuerdo otra situación de gol. O que uno diga ‘nos llegaron por todos lados’ o ‘Claudio fue la figura’. No. Tuvieron una ocasión de gol y que fue por la calidad de jugadores que son. Tienen una ocasión y la hacen efectiva. Te dejan jugar todo el partido y corretean detrás. Después, cuando hicieron el gol, se soltaron un poco más. Por eso Brasil es Brasil. Por eso sus jugadores tienen la jerarquía que tienen. Por eso valen lo que valen.

¿Contra Ecuador, Chile fue más cauteloso? ¿La altitud es un factor?

Es un gran factor. Jugar ahí no es fácil. Ahora, la selección ecuatoriana también tiene muchos jugadores que también juegan fuera y que tienen que reacomodarse a jugar en altura. Tampoco es tanta la diferencia como era antes, que la mayoría jugaba ahí. Me quedó el gustito a poco de que pudimos haber ganado, después de que ellos se quedaron con un hombre menos. De tener la posibilidad de atacar un poco más, de llegar con más posibilidades, pero no se dio. Influye todo: el ambiente, el desgaste que los muchachos tuvieron contra Brasil. En el segundo tiempo les pasó que se cansaron. Arturo Vidal, que es uno de los mejores físicamente de los nuestros estaba muerto. No es fácil. Es un punto que se suma. Quien sabe si después ese punto nos puede dar una clasificación a un Mundial.

Chile necesitaba más que un punto. Ya logró uno, tiene la opción de sumar otros tres, pero, indudablemente, queda instalada la duda de si se pudo hacer algo más…

Es normal. Si todos queremos que Chile esté punto en las clasificatorias. Todos tenemos esas ganas, pero estas clasificatorias son así, muy parejas. En una fecha puedes quedar cuarto o en zona de clasificación y en la siguiente, casi de los últimos. Es así, muy parejo. Claramente, ahora se marcan menos las diferencias que existían antes. Que Ecuador, Venezuela o Bolivia eran puntos seguros. Ahora no pasa eso. A Perú le costó ganarle a Venezuela, que le hizo partido con uno menos. A nosotros, Bolivia nos hizo un partidazo y rescató un punto. Todos los puntos que lleguen van a ayudar a llegar al Mundial.

Waldo Ponce jugando frente a Argentina, por la Roja.

¿Por que la Roja no marca goles?

Es difícil siendo defensa. Últimamente, no tenemos un goleador nato como los que tuvimos cuando estaban Iván Zamorano, Marcelo Salas o Chupete Suazo, por nombrar a algunos. No tenemos esa calidad de delanteros. Edu Vargas es un goleador, pero en los últimos partidos ha jugado medio solo arriba. En Ecuador jugó solo. Es dificil, también, crearse alguna ocasión de gol ahí. Hay otros chicos que están haciendo sus armas. Para Morales es el segundo partido que juega por la Selección. Entonces, tampoco le podemos exigir que sea un goleador y que haga dos goles por partido. Eso lo va a ir dando el tiempo, si se acomoda y demuestra, como lo ha hecho en Colo Colo. Es difícil. Los delanteros también pasan por rachas en las que no convierten. Pero vuelvo a lo que dije antes: que estas Eliminatorias son muy parejas. Y lo otro es que las oportunidades se están creando. Ojalá que se puede revertir. El próximo partido es difícil

¿Por qué no hay goleadores?

Esos son los cotizados, los que escasean. No es fácil ser un goleador. Alexis es un gran jugador, pero no es un goleador. Edu Vargas es un goleador, pero también cumple otras funciones últimamente. Morales es un goleador, pero también es un jugador que se mueve por todo el frente del ataque. Valencia en Católica está jugando por fuera, Meneses también y no es un goleador nato. Claramente, siempre escasean esos jugadores y no es fácil encontrarlos.

Frente a Colombia no estará Vargas. Si fuera Lasarte, ¿cómo ordenaría la ofensiva de Chile?

No, gracias. Yo no quiero ser Lasarte. Ni tampoco lo soy. Es difícil, pero creo que él tiene conocimiento claro de quien puede ser el relevo del Edu. Por algo llama a los que llama. No sé si vamos a entrar con un delantero centro y dos por fuera. No sé. Yo creo que él lo tiene más claro que nosotros.

¿Debería volver Chupete a la Selección, al menos frente a la emergencia?

Nada es impensado. Cuando Sampaoli requirió de un delantero llamó a Paredes y Paredes rindió. No sé si Chupete está para jugar los noventa minutos, pero sí, de repente, los últimos quince, la media hora final. Y en cualquier momento te hace un enganche o te deja solo. Y también puede servir de compañía a los jugadores nuevos. Por eso no hay que descartarlo. Qué mejor que un jugador joven tenga alguien como referente ahí. Es lindo, es bueno, aprende. Pero también hay que darles la oportunidad a los jugadores jóvenes. No quiero decir con esto que no haya que llamar a Chupete o que no pueda ser un aporte, porque creo que lo sería. Por qué no contemplarlo, pero está (Felipe) Mora, que está haciendo bien las cosas en Estados Unidos, está Brereton. Hay que darles espacios a los jugadores jóvenes y que ellos también se los puedan ganar.

¿Cuánto pesa no tener a Alexis Sánchez?

También… Alexis siempre quiere estar. Lamentablemente le pasó lo de su lesión, pero claramente a Alexis le gusta jugar estos partidos, echarse el equipo al hombro. Asume bien esa responsabilidad. Es lamentable que no pueda estar

¿Y ahora no tener a Eduardo Vargas frente a Colombia, un partido decisivo? ¿Cuesta asumir que esta Selección ya no tiene ese peso ofensivo que tuvo antes?

Pero aún así, a pesar de que cada técnico tiene un estilo distinto, esta Selección no ha hecho malos partidos. No se le han dado los resultados, nada más. ¿Qué pasa si Edu Vargas cabecea más a la orilla y le hace el gol a Brasil?. Hubiera sido otro partido. Es típico pensar que si no se dan los resultados se piense que se juega mal, pero no es así. Quizás no tiene el mismo despliegue que tenía con Sampaoli o con Bielsa. A mí no me ha dejado la espina de quedar picado porque jugaron mal. He quedado picado por perder o no ganar, pero no por haber jugado mal.

Waldo Ponce en Universidad de Concepción, el último club al que defendió.

El momento más feliz

¿Le gusta el funcionamiento de la defensa?

Estos dos últimos partidos, sí. El que me gusta, que lo veo jugando como central, pero que terminó jugando como lateral, es Paulo Díaz. Para mí, es un central y lo ha hecho muy bien. El otro día me sorprendió Roco, también. Jugó un muy buen partido. Gary, para qué decir, siempre en la misma línea. Es un jugador súper parejo. Vegas, también. No he sentido esa molestia porque Chile lo haya hecho mal o se haya equivocado. Todos tienen las condiciones.

¿Se puede pensar en jugar con tres en el fondo en algunos partidos, por ejemplo?

Sí, claro. A nosotros nos pueden gustar distintas formaciones, pero el profe tiene la palabra ahí. A mí siempre me gustó jugar con línea de tres, yo siempre sobrando, siendo el líbero. ¿Por qué no tener esa posibilidad, con Maripán, Gary y Paulo Díaz. Depende del profe.

¿Cómo se imagina el partido entre Colombia y Chile?

En todas partes, en los primeros quince minutos te quieren entrar y pasarte por arriba. Los factores climáticos son para los dos. La mayoría de los jugadores colombianos no juegan ahí. Tienen que acomodarse a la humedad. No va a ser fácil. Chile necesita rescatar puntos ahí. Estuve en algún momento en Barranquilla. Entrenas un día y bajas un kilo y medio.

¿Cómo se contrarresta eso?

Siempre hay un cuerpo técnico o un cuerpo médico, que te dice las cosas que hay que cumplir. Ahora, a nivel futbolístico, hay que cuidar la pelota, tratar de no perderla tan rápido, de juntarse con los compañeros. O el manejo que pueda tener el arquero, para tomar aire, respirar. Es como en la altura. No quiero decir que se trate de hacer tiempo, porque Chile ya no lo ocupa y no se estila, pero hay que tomar resguardos y en la parte física y médica de la Selección deben estar bien claros en lo que deben hacer los muchachos.

En todo caso, frente a Colombia, su recuerdo más feliz es del partido que significó la clasificación a Sudáfrica 2010, ¿fue el momento más feliz de su carrera?

Sí. Fue lo más importante. Convertí el gol más importante de mi carrera. Y por haber conseguido esa clasificación histórica, contra un rival difícil, de visita. Es una alegría que todavía perdura, que la gente me recuerda con cariño. Fue uno de los buenos partidos que hicimos en esa clasificatoria. Ahí debían aflorar todas las condiciones y apareció la calidad del Mago, de Orellana, de Gary, de Chupete, de todos. Nos hizo clasificar y cumplir el sueño de todos.

¿Qué tan importante fue para usted haber estado en el origen de la Generación Dorada?

Yo me siento un privilegiado. Más que sentir la importancia mía dentro del equipo. Chupete, Claudio, Pablo Contreras, Ismael Fuentes y yo veníamos un poco de antes y fuimos privilegiados de compartir con varios de los mejores jugadores de nuestra historia. De cambiar un poco el chip. De que ya no íbamos a empatar, sino a ganar. No tengo nada más que lindos recuerdos.

¿Se daban cuenta de que estaban frente a una generación elegida, por así decirlo?

Nosotros teníamos claras las ganas que tenían ellos de ser alguien en el fútbol, de querer conseguir algo. Muchos hablan de que Bielsa cambió la mentalidad del fútbol chileno y yo nunca he sentido eso. Yo creo que el profe hizo sacar provecho de nuestras capacidades, de nuestras cualidades. La mentalidad, incluso los que veníamos de más atrás, siempre la tuvimos. Siempre quisimos conseguir algo. Y después, apoyados por esta generación dorada, en la que Alexis quería ser el mejor del mundo, Arturo quería ser el mejor del mundo, Gary no se le achicaba a nadie, Claudio quería ser un arquero histórico. Todo eso confluyó en algún momento e hizo que marcáramos precedente para lo que vino después.

Bielsa, contrariamente a lo que cree mucha gente, es de apostar sobre seguro. Antes de venir a Chile, realizó un estudio de los jugadores con los que podía contar y quienes lo conocen, dicen que si no tenía 23 jugadores por lo menos en un buen nivel, no iba a venir. Eso coincide con su visión.

Claro. El profe era súper estudioso a la hora de tomar un equipo. Siempre lo ha hecho y lo sigue haciendo. Y por eso creo que tomó el desafío de tomar esta Selección. Nunca se casó con nadie. Siempre le importaba el rendimiento de cada uno. No tan solo en la Selección, también en los clubes. Te hacía un seguimiento. Tenía un gran cuerpo técnico. Y había un gran grupo humano, que creo que fue súper importante. En esa Selección no había grupitos de los que ‘jugamos allá o acá’ o el que ganaba más o menos plata. No había esa situación. Había un grupo súper homogéneo y eso fue súper importante a la hora de jugar.

¿Qué le dejó Bielsa?

En términos futbolísticos me sacó un rendimiento que yo a lo mejor nunca tuve. Esos años estando con él fueron los mejores de mi carrera a la hora de jugar, de sentirme bien, preparado, de tener claridad de lo que tenía que hacer. En lo humano, el respeto. Él nunca te tuteaba, te decía ‘usted’. Y yo todavía a los cabros más jóvenes que yo les dijo ‘usted’. El respeto a mis pares, a las personas. Y a él le importaba mucho la persona. Era muy estudioso de sus jugadores. Y por eso se formó un gran grupo.

¿Cuánto les queda a los que ahora pasaron a ser los viejos rockeros?

Como todo hincha, quiero que duren para siempre, pero en el fútbol uno tiene un período de rendimiento, que lamentablemente es así. Va a ser muy difícil encontrar una generación así y que coincidan tantos jugadores como los que hubo y siguen habiendo. Ojalá puedan salir más Arturos, Garys, Isla, Aránguiz.

¿Hay que armarse de paciencia esperando eso?

Es normal que pasen muchas generaciones y no encontremos esa calidad de jugadores. Va a ser así. Pasa en los clubes también, que de repente pasan dos o tres generaciones y no sacas un buen jugador. Eso es así. Ahora, ojalá que si aparecen nuevos, aparezcan luego y que tengan el privilegio de disfrutar el estar con estos jugadores. Con sentarse al lado de Claudio Bravo ya es una linda experiencia. Uno aprende. Eso le debe estar pasando a Castellón. Va guiando el camino.

¿En el Campeonato Nacional hay alguno que le llame la atención, pensando en el recambio?

Me cuesta aprenderme los nombres, pero en Colo Colo hay tres o cuatro jugadores de muy buen nivel. En la U hay dos o tres. Católica ya lo viene haciendo, están Valencia y Saavedra. Hay recambio, pero va a depender de ellos que se produzca. Que no se produzca porque se van unos, sino que ellos tienen que provocarlo.

¿Está de acuerdo con la búsqueda de jugadores en el exterior, como Brereton o Robbie Robinson?

No los llamemos extranjeros, porque son chilenos, al fin y al cabo. Y mientras sean un aporte, bienvenidos, porque no tenemos la capacidad que tiene Brasil que tiene 500 jugadores de gran nivel por todo el mundo. El arquero que juega en Brasil nos tapó todo el otro día. No nos podemos dar el privilegio de no contar con las personas que pueden ser un aporte, así que me parece bien. Mientras tengan las condiciones.

Waldo Ponce, en un Superclásico, frente a Moisés Villarroel.

El respaldo a Valencia

¿Te gusta el nivel del fútbol chileno?

Sí. En el último tiempo siento que ha mejorado, porque ha vuelto un poco a la normalidad. Los equipos grandes han vuelto donde corresponde. Como hincha, también ha mejorado el equipo que sigo yo. Y uno encuentra mejor las cosas que antes. Cuando el equipo propio anda mal, uno encuentra todo malo y cuando anda bien, todo bueno. Yo también soy chileno y chaquetero.

¿Le gusta la U del Huevo Valencia? ¿Lo proyecta más allá del interinato?

No lo digo ahora porque la U anda mejor, juega mejor y cómo se debe jugar en la U… El empate de ayer lo consiguió cómo se debe jugar en la U, yendo al ataque y todo. Siempre lo he dicho. A mí me gusta cuando hay gente que conoce el club y quién más que el Huevo. Por su pasado como futbolista, trabajó en divisiones menores, sabe los jugadores que vienen ahí.

¿Le gusta la gestión de Azul Azul? ¿Qué han hecho bien o mal?

Bueno. Las gestiones de los clubes ya se basan en temas de empresas. Ya no son los clubes sociales que eran cuando yo estaba. Ahora se basan en los números. A mí no me gusta, pero hay que acomodarse a lo que significan las empresas en el fútbol. Ahora, más que la gestión, como hincha lo que me importa es que la U juegue bien, a querer ganar, que se pueda meter a copas internacionales, que la U gane o empate partidos en los últimos minutos. Mientras eso se dé, lo demás no me importa mucho.

¿Qué se pierde y que se gana en esta figura que menciona, la de las sociedades anónimas? ¿Se siente muy lejana?

Me pasa. Se gana que se tiene un club saneado, que no tiene déficit, como los teníamos a veces nosotros. Pero aún así se pierde un poco de la identidad. No te digo de la gente, de los hinchas, que siempre van a estar. Y es la gente la que hace grande a la U. Pero, a ver, nómbrame de memoria, como nosotros antes, el equipo de la U. Ahora el Huevo lo ha mantenido un poco. Pero un cabro que anda bien, al año lo venden. No se crea esa identidad. No solo pasa porque el club está en las manos que está, sino porque las nuevas generaciones no tienen esa identidad, de decir que soy de esta camiseta y la defiendo a muerte. Ellos lo ven como un trabajo y están contratados por una empresa. Entonces, me pasa. Echo de menos la cercanía que tenía con los hinchas cuando iban al Caracol, que yo me relacionaba con ellos, y en el CDA no pueden entrar, no pueden ver una práctica de fútbol. Situaciones, cosas que no me parecen. Pero hay un club saneado, ordenadito.

La llegada de Luis Roggiero a la dirección deportiva, ¿qué le sugiere?

Son puestos en los que hay que tener gente con experiencia, pero a mí me gusta la gente identificada con el club, que sepa la idiosincrasia de nuestros jugadores. Donde está nuestra gente. Pero el tiempo dará un poco a conocer su trabajo. Claramente, es un tipo profesional, pero a mí me gusta la gente identidicada con el club.

Esa experiencia se intentó con Goldberg y Vargas ¿qué evaluación hace de ellos, de su trabajo?

Me quedó gusto a poco. Me gustó cuando tomaron esos puestos, por lo que dije, porque me gusta el que vivió lo que significa el club. Sergio estuvo en los buenos y en los malos. También estuvo en esos momentos en que no nos pagaban ni uno. Me quedó ese gustito a poco de que no pudieron seguir en el cargo. Hubo algunas equivocaciones que pueden pasar, porque si le apuntamos a todos estaríamos jugando la Intercontinental, pero, bueno, es parte de esto

¿Le debe una despedida la U a Waldo Ponce?

No. Nunca pensé que la iba a tener. Ni en la U ni en Los Andes. Nunca pensé en hacer una. Me hubiese gustado como a cualquiera que se fue, como a Johnny Herrera, Pepe Rojas o Matías Rodríguez, retirarme en la U, que siempre fue mi casa. Me hubiese gustado retirarme en el club en que me crié, en que me fui desarrollando. Nunca tuve esa posibilidad. Siento que me demoré tanto en recuperarme que cuando me recuperé, me tuve que ir. Fue feo. Yo nunca hubiese exigido temas económicos. Nunca fue una motivación económica quedarme en la U. No se dio. La gente que estaba a cargo tomó otra decisión y me tuve que ir nomás. Pero me hubiera gustado retirarme en la U.

Hoy está enfocado en los negocios. Primero con una marca de zapatillas, también tienes una serviteca.

Ahí vamos. Es difícil retirarse, porque uno no encuentra lo mismo que le genera el fútbol en ninguna parte. Ahora, soy bien inquieto en cuanto a poder emprender. Tengo mi marca de zapatillas, Ar3a.cl. Y en el tema de la serviteca me tocó la mala, convivir con la crisis social, de la pandemia, cosas que me hicieron desistir un poco del rubro automotriz. Ahora estamos inventando otras cosas, pero tranquilo.

¿El fútbol, trabajar en la U, es una opción?

Quién sabe. Lo que pasa es que siempre que me preguntan algo así, dicen que me ando ofreciendo y no es la idea. Para lo que sea, y lo llevo a menor escala, en mi barrio, en el Ambrosio O’Higgins me preguntan si puedo ayudar en esto, siempre estoy dispuesto. En la U sería así también. En lo que me pidan siempre espero poder aportar. Si se da bien. Si no, bien también. Técnico no soy. Estudié un año, pensando en trabajar con niños. Como técnico no me veo, pero sí en el área social, más de oficina. Quién sabe si se da en algún momento.

¿En una de esas le puede pelear el trabajo a Rivarola?

No… a mí no me gustan tanto las fotos como a Diego (ríe). Es un gran amigo, gran compañero. Todavía conversamos o jugamos en los históricos en la corporación. Ahí nos juntamos puros azules. Es una linda instancia compartir con ellos.

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