Andrea Molina (ind. UDI) y Macarena Ripamonti (RD) frente a frente por la alcaldía de Viña del Mar

Ante el déficit municipal que sufre Viña del Mar, las candidatas Andrea Molina (Ind. UDI) y Macarena Ripamonti (RD) coinciden en que se debe hacer un diagnóstico financiero para conocer de la alcaldía. Molina asegura que es urgente cambiar el funcionamiento burocrático de la administración anterior, y Ripamonti dispara con más fuerza y dice que se debe acabar con el “clientelismo” con que Virginia Reginato (UDI), exalcaldesa, se relacionaba con las personas en la ciudad.




Después de 16 años de Virginia Reginato (UDI) a la cabeza del municipio de Viña del Mar, dos mujeres suenan con ventaja en la carrera por el sillón edilicio de la Ciudad Jardín. Se trata de la exdiputada Andrea Molina, que va como independiente con cupo UDI, y Macarena Ripamonti, militante de Revolución Democrática (RD).

Molina es la única candidata de Chile Vamos en la comuna. La independiente con un cupo de la UDI, partido de la exalcaldesa, asegura que su administración sería sinónimo de cambio. Fue diputada en la Región de Valparaíso en dos ocasiones: de 2010 a 2014, y de 2014 a 2018, y en su última elección sacó un total de 40.722 votos, es decir, un 33,54%.

Ripamonti es licenciada en Ciencias Jurídicas e investigadora del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales de Valparaíso. No es su primera aproximación a la política, ya que se desempeñó casi tres años como asesora técnica parlamentaria del diputado Jorge Brito (RD) en agenda de Defensa Nacional y en Pesca.

Molina y Ripamonti compiten por la alcaldía de Viña del Mar con el telón de fondo de los cuestionamientos públicos a la gestión de Reginato, que según un informe de la Contraloría dejó un déficit financiero de más de $17.000 millones al interior de la municipalidad, tras el cual fue suspendida de su puesto al final de su mandato durante un mes (desde el 12 de marzo de 2021).

Ripamonti desde el FA y Molina desde la UDI tienen un punto de convergencia. Ambas aseguran que en caso de llegar a ganar partirán su gestión haciendo una completa revisión de gastos municipales.

Acá algunas de las definiciones de las principales desafiantes.

¿Cuál es su opinión sobre el rol que han jugado el gobierno y el Congreso respecto del tercer retiro?

Andrea Molina: “Yo me manifesté públicamente a favor del tercer retiro del 10% porque sé que hay muchos chilenos y viñamarinos que no están calificando como beneficiarios de ayudas estatales. Aquí faltan acuerdos que permitan llegar a soluciones rápidas a las personas que están necesitando de ayuda hoy día, no mañana ni en 20 años. Aprovecho de hacerles un llamado, a que estén a la altura y logren llegar a acuerdos rápidos e integrales”.

Macarena Ripamonti: “El Estado de Chile no ha hecho lo suficiente para paliar la falta de ingresos del 80% de los hogares, agravada por la pandemia. Mientras se denuncia un aumento en los índices de desnutrición, como ya lo dijo el INTA de la U. Chile, el debate público de nuestros representantes ha sido una constante exhibición de egos y desmesura que no ha permitido soluciones reales como es una renta básica de emergencia que llegue efectivamente a todos los hogares que lo requieran, como sí lo han hecho los sucesivos retiros de fondos de las AFP, política lamentable, pues carga a los trabajadores el costo de la crisis”.

¿Cuál sería su primera medida en la alcaldía?

Andrea Molina: “Nuestra primera medida será realizar una auditoría externa para conocer el estado de las finanzas públicas de Viña del Mar. Queremos ser responsables en el uso de recursos desde el primer minuto. Al finalizar mi trabajo como directora de la Corporación Municipal de Desarrollo y Fomento de La Florida dejé hecha una auditoría, he llevado a cabo medidas como esa en el pasado. Trabajar con austeridad y transparencia no es algo nuevo para mí”.

Macarena Ripamonti: “Para llevar a cabo los compromisos de nuestro programa debemos contar con una máquina bien aceitada. Esto supone tres etapas iniciales: diagnóstico financiero y de gestión, revisando cada peso gastado y contratos comprometidos por la alcaldía y la corporación vía auditoría; mapeo de procesos, identificando los desempeños por unidades administrativas y, por último, la generación de un plan y política de trabajo transparente y abierta a la comunidad”.

¿Qué haría de la misma forma o distinta que Virginia Reginato, exalcaldesa?

Andrea Molina: “Es urgente generar un cambio dentro de la alcaldía que apunte a modernizar el aparato público y los departamentos municipales, para entregar una mejor atención a los vecinos. No es posible que los viñamarinos deban esperar meses por un papel. Es nuestra labor eliminar la burocracia y entregar una atención rápida y transparente”.

Macarena Ripamonti: “Algunas personas consideran a la exalcaldesa como una mujer cercana. La idea es que esa cercanía se reestructure, que ya no sea sólo con los amigos, familiares, grupos de interés y barrios afines bajo lógicas clientelares, sino que todas las personas viñamarinas sientan que el nuevo municipio es un espacio que les acoge, respeta y apoya, independiente del barrio donde vivan o del color político”.

¿Cuál será la forma de paliar los aportes que no han recibido desde el Casino a causa de los 10 meses que estuvo cerrado a causa de la pandemia? Ya que la sede de Enjoy en Viña del Mar entrega a la municipalidad el 10% bruto de sus ingresos.

Andrea Molina: “Generando una completa reingeniería financiera a nivel interno que nos permita trabajar con mucha mayor austeridad. Además, buscamos materializar un completo Plan de Apoyo al Empleo, Emprendimiento y Reactivación que permita levantar la economía local, atrayendo inversionistas a la comuna y generando cambios de ordenanzas que reactiven Viña”.

Macarena Ripamonti: “Los ingresos por el Casino son de tal importancia que representan el 30% de los ingresos propios permanentes. Las arcas municipales pasaron de percibir entre 20 y 24 mil millones de pesos anuales a un monto de alrededor de siete mil millones el año 2020. Nuestra proyección supone tomar acciones para acabar con la ‘casinodependencia’ mediante la diversificación turística deportiva, cultural y etnobotánica de base comunitaria. En el corto plazo, será vital contar con el ingreso garantizado de la nueva oferta económica y mensualidad del nuevo operador de casinos”.

¿Cómo ven el futuro del Festival de Viña?

Andrea Molina: “Buscamos potenciar la realización del Festival de Viña, pues creemos que no solo genera ingresos a la municipalidad que luego se traducirán en obras que beneficiarán a los viñamarinos de todos los sectores, sino que, además, potencia la actividad económica local y turística, fomentando el empleo y emprendimientos y también es una excelente palestra para mostrar a artistas locales que queremos visibilizar”.

Macarena Ripamonti: “Creemos que es fundamental que este evento se vaya transformando en una instancia cultural que pueda dar espacio a todas las expresiones artísticas. No debe ser el único festival que se realice en el año. Queremos recuperar los festivales de la primavera, de los cerros y otros eventos como el teatro para poner a Viña del Mar como centro del destino turístico de forma permanente y no estacionaria”.

En abril, Greenpeace subrayó su ciudad como uno de los sectores más afectados por la crisis hídrica en el país. Trajo al frente datos como que el embalse Los Aromos, que abastece de agua potable a la comuna de Viña del Mar, está en niveles críticos: “Ha llegado a tener sólo un 1% de su capacidad en los últimos meses”. ¿Cómo va a actuar frente a este escenario?

Andrea Molina: “Fui presidenta tres años consecutivos de la Comisión de Medio Ambiente e integrante de la Comisión de Recursos Hídricos en la Cámara de Diputados. Allí trabajé codo a codo con servicios y ministerios para impulsar políticas públicas para cuidar el agua. Desde la alcaldía seguiremos realizando este trabajo conjunto, pues sabemos que es a nivel central donde se tienen que tomar las decisiones para materializar grandes proyectos de Estado que bajen a los territorios por un uso eficiente y resguardado del agua en Viña y el país”.

Macarena Ripamonti: “Ya existen barrios como Villa el Pantanal, en Miraflores, o el 8 de Achupallas, donde se está racionando el agua. Somos el único proyecto que ha tomado el compromiso de declarar a la ciudad bajo emergencia, de modificar los instrumentos de planificación exigiendo la disponibilidad hídrica y de liderar, como gobierno local, los cambios en la estructura político-normativa asociados a la gestión del agua como elemento básico para su incorporación en la nueva Constitución”.

El último catastro de Techo Chile, de 2020-2021, reveló que hay 9.138 familias viviendo en campamentos en la comuna y que desde 2019 aumentó la cantidad de familias en este tipo de asentamientos en un 30%. ¿Qué planea hacer en el área de vivienda?

Andrea Molina: “Proponemos crear un Banco de Suelos que permita entregar soluciones reales a los campamentos mediante el trabajo constante con los ministerios y servicios correspondientes”.

Macarena Ripamonti: “Proponemos una actualización del catastro respecto de vivienda en la comuna, que data del 2002 y mapear la disponibilidad de suelos. Vamos a convertirnos en una entidad municipal patrocinante, tomando un rol activo en la gestión de proyectos habitacionales junto a la comunidad”.

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