El violador en serie que hoy será formalizado por atacar a dos niñas en 2019... mientras estaba con libertad condicional

audiencia Centro de Justicia

Eduardo Rodríguez Romero (38) tiene un amplio prontuario. Partió con condenas por robos violentos y en 2013 fue declarado culpable de violar a una mujer frente a su hijo de 2 años. Cumplió la mitad de la sanción penal y fue beneficiado con libertad condicional en diciembre de 2018. Dos años después fue detenido por violar a otra mujer en la vía pública, en La Granja y volvió a prisión. Pero no fue la única víctima de Rodríguez mientras disfrutaba del beneficio carcelario. En mayo pasado, el Servicio Médico Legal se dio cuenta -mediante pericias genéticas- de que también había violado a dos niñas de 13 y 15 años en noviembre de 2019, al interior de una casa abandonada, ubicada al costado del Templo Votivo de Maipú. Hoy será formalizado.




El sábado 30 de noviembre de 2019 a las 19.30, dos niñas de 13 y 15 años estaban en el parque de avenida Tres Poniente, en Maipú, haciendo ensayos de baile. Ahí fueron sorprendidas por Eduardo Rodríguez Romero (38), un desconocido que les empezó a hacer varias preguntas. Las adolescentes no le prestaron mayor atención. No tenían idea que el hombre parado frente de ellas había recibido la libertad condicional el 12 de diciembre de 2018, luego de haber sido condenado a 10 años en 2013 por violar a una mujer frente de su hijo de dos años, en marzo 2012.

Ese día, Rodríguez, apodado “el Monín”, entró por la ventana del departamento de una mujer, ubicado en la calle Las Galaxias, en Rinconada de Maipú, y la sorprendió mientras ella dormía. Luego de intimidarla con una pistola, la atacó sexualmente mientras la mantenía maniatada a la cama con los mismos pañales del niño.

Seis años después, Rodríguez volvió al ataque: molesto por la actitud de las niñas que estaban bailando en el parque, las intimidó con un arma y les robó sus mochilas, celulares, audífonos y pases escolares.

Pero fue más allá y las llevó a un callejón donde las violó. Luego, las trasladó a otro lugar donde las obligó a fumar marihuana y a fingir que eran amigos por si es que llegaba a aparecer alguna persona. Después, las hizo caminar varias cuadras hasta llegar a una casa abandonada cerca del Templo Votivo de Maipú, donde las volvió a violar. Posteriormente, las hizo lavarse y las dejó en un paradero de micro. Esto, no sin antes amenazarlas de que no podían moverse por al menos 30 minutos. Les dijo que si contaban algo de lo que les había hecho, mataría a su papás y quemaría sus casas.

Por estos hechos, hoy Rodríguez será formalizado por la Fiscalía de Maipú ante Noveno Juzgado de Garantía de Santiago por el doble delito de violación a menor de edad.

Su caso tiene similitudes a lo ocurrido con el caso Hugo Bustamante, quien también obtuvo la libertad condicional y años después esta fue revocada tras ser detenido por el femicidio de la joven Ámbar Cornejo (16). Pero no es el único caso: según informó Gendarmería a la Cámara en agosto de 2020, entre los delitos por los que fueron declarados culpables los 788 beneficiados a la libertad condicional en el primer semestre de 2016 y los 340 del segundo semestre del mismo año, se registraron 10 condenados por homicidio calificado y a 86 por violación.

ADN y casos previos

¿Cómo llegaron a él después de un año y medio? Se le tomaron las huellas a las víctimas y ese material genético se envió al Servicio Médico Legal (SML) para cotejarlo con el registro de ADN. Así, el SML informó en mayo pasado que el resultado del cotejo de ADN de las víctimas hacia match con hechos similares por lo que “el Monin” ya había sido condenado o detenido. Por eso, la fiscalía lo investiga por su actuación como un violador en serie.

De hecho, además de la condena por violación de 2012 por la que obtuvo la libertad condicional, hoy se encuentra en prisión preventiva en el Centro Penitenciario Santiago Sur por otra violación que habría cometido a las 14.30 del 12 de octubre de 2020, en La Granja.

Ese día, una mujer de 21 años estaba esperando la micro en la intersección de las avenidas Combarbalá y Cardenal Silva Henríquez. Rodríguez se acercó a ella con el pretexto de pedirle información. De inmediato, le dijo que tenía un arma escondida en el bolsillo y que debía hacer lo que él le dijera. Así, el hombre la trasladó a la fuerza a un lugar donde la violó y le robó el celular y la cartera. Después, la llevó en una micro hasta un cajero automático en un servicentro Pronto Copec, ubicado en avenida Trinidad con calle Santa Raquel, en La Florida, donde la obligó a sacar $200 mil. En las cámaras del lugar se alcanzó a ver un tatuaje que tiene en el brazo izquierdo y que sirvió para detenerlo tres semanas después.

Anteriormente, estuvo en prisión preventiva por un robo con fuerza en abril de 2020. Pero al igual que en 2012, salió en libertad. De acuerdo al registro general de condenas, Rodríguez además cometió un robo con fuerza el 20 de agosto de 2001 y un robo con intimidación y con fuerza el 25 de enero de 2002.

La abogada querellante del Proyecto Niñez de la UC, en representación de las víctimas, María Elena Santibáñez, califica los hechos de 2019 como sustracción de menores con violación y además como robo con intimidación. “Ambas niñas han tenido varios intentos de suicidio. Es decir, son jóvenes tremendamente vulneradas, ambas menores de edad”, explica la abogada.

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