Garin, superstar: el radical cambio de status del número uno de Chile

Garin

El tenista del momento se transforma en un fenómeno. De pagarse de su bolsillo giras por challengers a tener un recibimiento masivo en el centro de Santiago. De no tener ninguno, hoy ya suma cuatro millonarios patrocinadores.




Christian Garin se deja querer. Hoy, como nunca, disfruta el presente sin las presiones de conseguir resultados para tener que demostrar su cuantía tenística. Los dos títulos conquistados este año en Houston y Múnich lo catapultaron dentro de los 35 mejores del planeta y lo transformaron en uno de los jugadores más poderosos del mundo en arcilla. Por eso, no es extraño que el estatus del nacido en Arica sea totalmente distinto al de hace un año.

Los transeúntes que coparon la improvisada cancha en el frontis del Banco de Chile le regalaron una gran ovación al número uno nacional, quien participó esta mañana en un partido junto a los tenistas paralímpicos Macarena Cabrillana y Alexander Cataldo y el entrenador Horacio de la Peña, para estrenar su nueva alianza con la entidad financiera. Garin fue presentado por Fernando Solabarrieta con redoble de tambores y acompañado por efectos de humo que salieron desde el escenario. Al finalizar, se quedó repartiendo saludos y pelotas autografiadas al numeroso público, de todas las edades, mientras los organizadores se felicitaban por la gran convocatoria que tuvo el evento. Una evidencia más del fenómeno.

Hace 12 meses todo era muy distinto: el tenista terminaba su relación profesional con el técnico Horacio Matta, quedando en una posición muy compleja. No tenía auspiciadores, solo algunos canjes de raquetas y ropa. "Una etapa muy dura", según confiesan sus cercanos. Muy atrás quedaba esa época en la que contaba con varios sponsors. Incluso, una marca de autos lo patrocinaba, cuando ni siquiera tenía edad para conducir uno.

Todo parecía prometedor en 2013, después de ganar su primer partido en un ATP a los 16 años y conseguir el título juvenil de Roland Garros. Sin embargo, vinieron temporadas de confusas decisiones. Un poco afortunado paso por la academia de Rafael Nadal y una gran cantidad de entrenadores en breve tiempo terminaron por frenar su explosión.

Pero en Wimbledon todo cambió. Conocería a Andrés Schneiter, quien le ayudó a consolidar su tenis que ya venía en alza. Además, se integraría a Octagon, una reconocida empresa de representación internacional que tomaría las riendas de su carrera.

Luego de terminar el año entre los 90 mejores del mundo, Garin volvió a captar la atención de las marcas. Head fue la primera en sumarse. De hecho, en febrero invitaron al tenista a probar un prototipo de raqueta para usar en el circuito. Después de su primer título ATP, se sumó Gillette y tras el título de Múnich, BMW le entregó un auto para que manejara en el país y el Banco de Chile se sumó como nuevo auspiciador.

"Compartimos los mismos valores, creemos en el proceso, en el espíritu de superación. Creemos que él es el futuro del tenis chileno. Estamos muy orgullosos", afirma Juan Carlos Álvarez, gerente de la división de marketing y clientes del Banco de Chile.

Entremedio, Octagon firmó una colaboración con Vibra, empresa de la que Fernando Felicevich es socio junto a Enrique González, que se ocupa de manejar algunos aspectos comerciales y comunicacionales del tenista, quien por motivos de marketing adaptó su nombre de Christian a Cristian. Actualmente, los agentes del Tanque negocian con una empresa de telecomunicaciones para sumar a su cartera.

En estos primeros cinco meses del año, la mejor raqueta nacional ha duplicado los ingresos que tenía, ya que ha conseguido US$ 392.809 de los US$ 751.549 en premios logrados en toda su carrera. Así no sería raro que en pocos meses llegue a su primer millón en el circuito.

"Ha sido un camino largo, también difícil. Pero hoy en día estás alianzas demuestran el buen momento en que estoy. Me siento bien en todo sentido, he llevado muy bien las cosas en el último tiempo. Estoy muy contento por todo en general, estoy disfrutando mucho del tenis", reflexiona sobre este vertiginoso cambio en su vida. Eso sí, matiza: "Si bien ahora cambia un poco la situación, sigo siendo el mismo de siempre y teniendo el apoyo de la gente se me hará más fácil".

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