Tania Madriaga, convencional electa: “Sería ideal que el presidenciable de la Lista del Pueblo fuera una mujer”

FOTO: DEDVI MISSENE

La exdirectora de la Secpla de Valparaíso y convencional electa por el distrito 7, bajo el alero de la Lista del Pueblo (LDP) y con el apoyo del colectivo Territorios en Red (TER), defiende la decisión del colectivo de no convertirse en partido político pero de buscar una carta a La Moneda.




La exdirectora de la Secretaría de Planificación de Valparaíso fue electa convencional por el distrito 7, bajo el alero de la Lista del Pueblo (LDP) y con el apoyo del colectivo Territorios en Red (TER). Se trata, este último, de la apuesta política del alcalde Jorge Sharp, quien es cercano a Madriaga y su pareja Rodrigo Ruiz, uno de los asesores más estrechos del mandamás de Valparaíso.

Ya con un escaño asegurado en la Convención, la socióloga de la Universidad de Concepción y magíster en ciencias sociales de la Universidad de Chile dice que buscará profundizar la democracia al interior de este órgano. Para eso, cuenta, ya tiene tres propuestas.

¿Por qué no firmó la declaración de los 34, si comparte su contenido?

No alcancé a formar parte de la redacción ni de la conferencia. Quedé a destiempo. Me habían invitado, pero hemos andado con tantas cosas nuevas, y los tiempos no dan para todo.

¿Cree, como dijo el PC, que las normas que sostienen al proceso constituyente son “ilegítimas”?

Son cuestionables. Y son debatibles, dado que lo que les da origen es la movilización social, y dado también los resultados de la elección de constituyentes, pues hemos llegado a la Convención personas que representan actorías de la sociedad que no estuvieron representadas en el Acuerdo y en esas normas tal como se dictaron.

Si es que estas normas son “cuestionables”, ¿qué legitimidad tienen los mismos convencionales que fueron electos bajo estas?

Tienen la legitimidad de la elección y la responsabilidad de plantear cómo superar aquellos aspectos que creemos que cuestionan esa legitimidad, o cuestionan su amplitud en términos democráticos -porque ese es el debate de fondo-, y proponer cuáles son las maneras en que esa representatividad y esa profundidad democrática se puede mejorar.

¿Qué propone para “profundizar la democracia” al interior de la Convención?

Hemos planteado los plebiscitos intermedios, con participación de la gente, porque evidentemente el quórum de los 2/3 podría bloquear ciertas propuestas que puedan tener una mayoría simple. Otra propuesta es que exista un mecanismo para que la ciudadanía pueda hacer propuestas que la Convención pueda debatir. Y lo otro es que la Convención tenga una forma de trabajo que vincule la deliberación de los cabildos y las asambleas, al debate constituyente.

¿Es partidaria de condicionar el trabajo de la Convención a ciertas demandas? Convencionales de la LDP han planteado incluso la posibilidad de que haya un “paro” si no se cumplen algunas de las garantías.

La Convención tiene su espacio para plantearle al país cuáles son las condiciones democráticas que requiere para su buen funcionamiento. Los convencionales también deben tener autonomía para plantear un pronunciamiento respecto de esas condiciones que deben existir. La violación a los DD.HH., la prisión política y la militarización de sectores del territorio vulneran la capacidad de los ciudadanos y ciudadanas, que están en esas condiciones, de poder de participar de manera plena, y creo que es deber de los constituyentes plantearle al país esas condiciones. Si es un paro o si son proclamas, va a depender de la forma en que se vaya asumiendo el debate.

¿Usted es partidaria de implementar alguna forma de presión dentro de la Convención?

Si uno entiende como forma de presión desde declarar algo, hasta realizar alguna acción que pueda poner de manifiesto esas demandas, yo sí soy partidaria.

¿Cómo ve el trabajo que tendrá la LDP en la Convención? ¿Debe plantearse como una bancada?

No queremos llamarnos bancada. Estamos trabajando como un equipo de colaboración, de intercambio de visiones. Definimos que vamos a dialogar con distintos anillos de convencionales, que son en muchos casos muy cercanos a lo que hemos propuesto, en el caso de los independientes, y en otro nivel con aquellos que estando en partidos también puedan adherir a las demandas que hemos levantado. Entonces, hemos cuestionado la idea de que la Convención funcione como funciona el Parlamento, donde las bancadas son cerradas, que preacuerdan todo, o lo intentan.

¿Con convencionales de qué partidos han tenido afinidades?

Hay coincidencias en distintos temas que han levantado los movimientos sociales, como las demandas feministas, medioambientales o de participación. Hay constituyentes que pertenecen a partidos que adhieren a esas demandas, que son demandas transversales y que nosotros también hemos levantado (como LDP). Podemos tener matices, pero es lo que va a tener que formar parte del debate. Hay sectores del Frente Amplio con los cuales hemos tenido esos debates y creo que es posible que tengamos acuerdo en varios temas.

¿Hasta dónde llega el nivel de acuerdo al interior de la LDP, siendo que vienen de orgánicas tan diferentes?

Lo que nos vincula es el compromiso con las demandas de la movilización del 18 de octubre (...) la diversidad de la LDP tiene más que ver con los territorios que provenimos y las formas de organización.

La LDP planteó que participará en las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias, pero no bajo las reglas de los partidos. Un movimiento que hace resoluciones políticas, que fija posturas políticas y planea participar en elecciones, ¿no debería actuar bajo las mismas reglas que un partido?

Lo que está en cuestión es la forma partido de este sistema político. Creo que todas las cuestiones de la sociedad son políticas. Por lo tanto, distintas actorías de la sociedad tienen el derecho legítimo a participar de la política. Si todos los que participan de la política en cualquier forma de organización deberían cumplir ciertas reglas de transparencia y criterios, sí, estoy de acuerdo. Y la LDP, cualquier organización que se ponga esos objetivos, va a tener que estar a la altura de esos requerimientos que son básicos. Ahora, los requisitos que están cumpliendo los independientes son igual o más rigurosos que los que están cumpliendo los partidos.

¿Por qué -como declaró la LDP- los independientes deben tener las mismas facilidades que los partidos para competir en listas?

El objetivo de todo es que nuevas actorías se incorporen para avanzar hacia un momento nuevo, distinto, donde haya una institucionalidad legítima; actorías con capacidad de convocatoria, de llegar a proponer formas institucionales y de desarrollo que enfrenten un momento nuevo que supere la crisis actual.

La LDP planteó además que busca presidenciable. ¿A quién ve en eso?

No tengo nombres. Creo que buscar un independiente o una independiente va a implicar un proceso de debate entre distintas actorías independientes. Ojalá se pudiera hacer una elección de alguien que pueda representar esos distintos mundos que se puedan articular. Sería ideal que fuera mujer.

¿Sharp es una opción? ¿Tiene potencialidad para ser candidato?

Jorge Sharp tiene potencialidades para ser candidato, pero él hoy es alcalde y tiene también su propio movimiento que es TER, que tendrá que debatir sobre aquello. La LDP no ha planteado nombres todavía.

¿Qué rol tuvo Sharp en su propia candidatura y cómo ve su rol a nivel regional?

Con Jorge tenemos un equipo de trabajo con el que hemos estado impulsando el proyecto de la Alcaldía ciudadana. Cuando definimos involucrarnos en el proceso constituyente lo discutimos con el equipo y lo planteamos en TER. Fuimos tomando esas decisiones juntos e hicimos una campaña juntos, planteando que es el territorio el que se debía expresar en el proceso constituyente, y creo que esa es otra de las cosas que a mí me hace sentir muy conectada con la identidad de la LDP. A nivel regional, la Alcaldía ciudadana ha sido un referente en el municipalismo, también a nivel nacional. Hemos ido mostrando ciertas formas de trabajo, compromiso con el territorio y formas de transformación que han impactado.

¿Cuál es el siguiente paso de TER? ¿Conversará con la LDP para ser aliados?

No lo sé. Estos días he estado más involucrada en las discusiones de la LDP. Pero este fin de semana hay un encuentro nacional. Voy a participar. El fin de semana vamos a tomar decisiones sobre propuestas y alianzas.

¿Jadue o Boric?

No. Ninguno. Yo quiero un independiente. No tengo mayor afinidad con uno u otro.

¿Mantiene las críticas al rol de Boric en el acuerdo del 15 de Noviembre?

Sí. Porque creo que el 18 de octubre había puesto sobre el escenario una fuerza social superior a la que ellos fueron capaces de expresar en ese acuerdo. Había condiciones para un acuerdo con el protagonismo de las fuerzas independientes, de los movimientos sociales y los territorios, que garantizara mejor la entrada al proceso constituyente con una participación más directa. La gente lo expresaba como asamblea constituyente. Nosotros seguimos insistiendo en que la Convención no es lo mismo. Por eso hemos planteado que tenemos que lograr incluirle un carácter democrático al proceso.

¿Volver la Convención lo más parecido a una asamblea constituyente?

Así es.

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