¿Una bomba nuclear de Putin sobre el mar Negro?: la última amenaza que inquieta a Occidente

Vladimir Putin observa el lanzamiento de un misil durante ejercicios navales en el Ártico de Rusia a bordo del crucero nuclear Pyotr Veliky, en 2005. Foto: Reuters

Según la prensa británica, el mandatario ruso podría estar preparando una demostración de fuerza con la detonación de una ojiva mortal en esa zona. Reino Unido advirtió hoy a Moscú que enfrentará "graves consecuencias" si se usan armas nucleares en la guerra.


Hasta ahora no ha pasado de la retórica, pero el temor crece ante las últimas medidas de Moscú. Mientras el Presidente Vladimir Putin declaró miércoles la ley marcial en las zonas ucranianas anexadas unilateralmente a Rusia y el “General Armagedón”, el nuevo jefe militar del Kremlin en el país invadido, comenzó la evacuación de 60.000 civiles desde la ciudad de Kherson tras admitir que la situación en el frente sur es “especialmente tensa”, la amenaza nuclear cobra más fuerza. Así lo destacó la prensa británica, la cual asegura que Putin podría estar preparando una demostración de fuerza con la detonación de una ojiva mortal sobre el mar Negro.

Putin, ordenó este miércoles la instauración de la ley marcial en los cuatro territorios ucranianos de Donetsk, Luhansk, Kherson y Zaporiyia, anexionados tras unos referendos celebrados a fines de septiembre y condenados por la comunidad internacional. El mandatario ruso anunció la medida en una reunión de su Consejo de Seguridad, transmitida por televisión. El Kremlin publicó a continuación un decreto que confirma la entrada en vigor de la ley marcial en esos territorios a partir del jueves.

La ley marcial rusa permite reforzar el Ejército, aplicar toques de queda, limitar movimientos, imponer la censura militar en las telecomunicaciones, prohibir concentraciones públicas y encerrar a ciudadanos extranjeros, entre otras medidas. Según el decreto, el gobierno ruso deberá de aquí a tres días proponer las medidas concretas que se aplicarán en esos territorios. El decreto también dispone un refuerzo de la seguridad en otros territorios rusos, y coloca en “régimen de reacción de nivel medio” la península de Crimea, anexionada en 2014, así como las regiones meridionales de Krasnodar, Belgorod, Bryansk, Voronezh, Kursk y Rostov, todas ellas cerca de Ucrania, detalla la cadena alemana Deutsche Welle.

La declaración de la ley marcial se produce justo en momentos en que las autoridades prorrusas en Kherson han comenzado la evacuación de los civiles ante el temor a una contraofensiva ucraniana a gran escala.

En su primera entrevista desde que asumió el cargo, el nuevo comandante en jefe de las tropas rusas en Ucrania, el general Sergei Surovikin, reconoció que sus fuerzas se encuentran con “dificultades” en el terreno. No es habitual que los generales rusos hablen con tanta franqueza sobre los problemas militares. Surovikin, a quien la prensa rusa apoda “General Armagedón” por su brutal historial en Chechenia y Siria, afirmó que la situación es especialmente adversa en el frente sur, en Kherson. “Puede calificarse de tensa”, dijo.

“Las acciones y planes adicionales respecto a la ciudad de Kherson dependerán del desarrollo de la situación táctico-militar, que no es fácil. Actuaremos conscientemente, en el momento oportuno, sin descartar decisiones difíciles”, agregó, en una entrevista en el canal Rossiya 24.

El jefe de la administración ocupante local, Vladímir Saldo, cifró en 60.000 el número de civiles a trasladar, a razón de 10.000 al día durante seis días. La agencia Ria-Novosti indicó que ya empezaron las evacuaciones por barco, y afirmó, citando a otro responsable prorruso, Evgueni Melnikov, que los civiles podrán ir a Rusia.

Según el diario británico Daily Mail, la celeridad de las evacuaciones sugiere que Kherson podría ser atacado dentro de una semana. La administración prorrusa también se está moviendo, agregó Saldo, aunque prometió que Rusia “luchará hasta la muerte” para recuperar el control total de ese bastión. Si el Ejército de Putin se ve obligado a huir, la derrota sería la más humillante que ha sufrido hasta la fecha, lo que hace temer una mayor escalada, indicó el periódico.

En este escenario, ha aumentado la especulación de que Putin podría estar preparando algún tipo de demostración de fuerza nuclear, incluida la primera detonación al aire libre de un arma atómica desde la década de 1960, posiblemente sobre el mar Negro, y Reino Unido advirtió este miércoles que enfrentará “graves consecuencias” si se usan armas nucleares en la guerra.

“Somos muy claros con Putin respecto a que la utilización de armas nucleares acarrearía severas consecuencias”, declaró a los medios el portavoz oficial de la primera ministra de Reino Unido, Liz Truss.

El ministro británico de Defensa, Ben Wallace, canceló el martes por la tarde una comparecencia prevista ante un comité de la Cámara de los Comunes y viajó a Washington para mantener una reunión con su homólogo estadounidense, Lloyd Austin, sobre la situación en Ucrania.

Los periodistas preguntaron este miércoles al portavoz de Downing Street sobre una noticia publicada por el tabloide The Sun que asegura que el viaje de urgencia de Wallace responde a un incremento de los temores sobre la posibilidad de que Putin evalúe detonar armamento nuclear en el mar Negro. “Yo me alejaría de las especulaciones sobre esta cuestión. Creo que los ciudadanos necesitan tener la certeza de que estamos manteniendo un sólido liderazgo en esta área”, respondió el vocero.

El secretario de Relaciones Exteriores de Reino Unido, James Cleverly, también trató de calmar las ansiedades el miércoles al sugerir que Wallace estaba en Washington para hablar sobre las últimas tácticas de Rusia en Ucrania: usar aviones no tripulados y misiles suicidas para volar plantas de energía, y no armas nucleares. Cleverly dijo que las conversaciones en las que participó Wallace eran “una parte normal y regular de lo que es francamente una situación muy anormal y perversa”.

A su vez, el ministro de las Fuerzas Armadas de Reino Unido, James Heappey, admitió que “estamos en un momento en que este tipo de conversaciones son necesarias”, según declaraciones citadas por el periódico en relación al viaje de Wallace a Washington. Pero una fuente de seguridad le dijo a The Sun: “La amenaza ha aumentado recientemente”.

Oficialmente, la reunión del Consejo de Seguridad que Putin lideró este miércoles era para discutir la “neutralización de las amenazas a la seguridad nacional en la esfera de la migración”, pero dentro de Rusia se especula que el tema principal probablemente haya sido la guerra en Ucrania, afirmó el diario británico Daily Mail.

Putin dijo el mes pasado que Rusia estaba lista para usar armas nucleares para defender su “integridad territorial”. Los temores se acrecentaron, según el periódico, con la presencia de forma remota de Putin en la reunión del Consejo de Seguridad de este miércoles, lo que significa que el líder del Kremlin podría no estar en Moscú y, en cambio, podría estar escondido en su búnker nuclear en los Montes Urales.

Sin embargo, esta semana el director de Estudios de Seguridad Internacional del Royal United Services Institute de Londres, Neil Melvin, dijo a La Tercera que “no hay pruebas de que Rusia se haya preparado para utilizar armas nucleares”.

Y si efectivamente Putin se atreviera a usar su arsenal nuclear, Occidente ya ha dejado en claro cuál sería la respuesta. “Un ataque nuclear tendrá respuesta. No una respuesta nuclear, pero una respuesta tan potente militarmente que el Ejército ruso sería aniquilado”, advirtió la semana pasada el alto representante de la Unión Europea para Política Exterior, Josep Borrell.

En el mismo tono, el exdirector de la CIA, David Petraeus, dijo en una entrevista con ABC News a comienzos de mes que si Putin se atreve a usar armas nucleares, Estados Unidos y sus aliados destruirán todas sus tropas y el equipo militar de Rusia en Ucrania. Además, hundirían, “hasta el último barco” de la flota rusa en el mar Negro, considerada de la joya de la corona de su Armada.

“Solo para darle una hipótesis, responderíamos liderando una OTAN, un esfuerzo colectivo que eliminaría todas las fuerzas convencionales rusas que podamos ver e identificar en el campo de batalla en Ucrania y también en Crimea y todos los barcos en el mar Negro, afirmó Petraeus, quien también se desempeñó como comandante de las fuerzas de la coalición en Irak.

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