LT Board

El Ozempic ya no está solo: el mercado de fármacos que está transformando la forma de bajar de peso en Chile

Tras el boom que convirtió a Ozempic en uno de los medicamentos más buscados del país, los recientes lanzamientos de Wegovy y Mounjaro, más la inminente llegada de nuevas versiones de semaglutida genérica, se abre un nuevo debate sobre el acceso, regulación y uso responsable de estos tratamientos. ¿A qué dar prioridad? ¿A que haya más opciones disponibles o a que las que hoy existen lleguen a las personas que realmente lo necesitan?, se pregunta el académico de la Universidad Andrés Bello Felipe Díaz-Toro.

Ozempic es un medicamento inyectable basado en semaglutida, indicado principalmente para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y administrado una vez por semana. Tendencias / La Tercera

Si hasta hace un año la semaglutida –más conocido como Ozempic, su nombre comercial– se posicionaba en Chile como el tratamiento más innovador en el control de la diabetes y la obesidad, hoy es actor principal dentro de una escena de fármacos que se ha vuelto mucho más amplia.

El medicamento desarrollado por Novo Nordisk ya no domina el mercado en solitario. En los últimos meses se han incorporado distintas alternativas terapéuticas con otros compuestos de similar acción, al mismo tiempo que el Instituto de Salud Pública (ISP) está evaluando varias solicitudes para comercializar nuevas versiones de semaglutida; esto debido a que Ozempic ya perdió su protección de patente en Chile, lo que ha dado pie a la formulación de versiones genéricas.

El aumento de la obesidad y la diabetes tipo 2 ha impulsado la búsqueda de nuevos tratamientos para abordar estas enfermedades crónicas.

¿Por qué tanta inversión en ampliar el abanico de fármacos? La respuesta es sencilla: los especialistas prevén que su demanda continuará creciendo, impulsada por la alta prevalencia de obesidad en Chile y por la consolidación de estos tratamientos dentro de la práctica clínica.

Para el doctor Víctor Saavedra, presidente de la Sociedad Chilena de Obesidad, lo que está ocurriendo va mucho más allá del éxito de un medicamento. “Estamos viviendo la consolidación de una auténtica revolución médica”, afirma para referirse a los llamados agonistas del receptor GLP-1: una familia de fármacos desarrollada originalmente para el tratamiento de la diabetes tipo 2, pero que hoy también ocupa un lugar central en el manejo de la obesidad.

Estos medicamentos actúan por dos vías: por una parte, retrasan el vaciamiento del estómago, prolongando la sensación de saciedad; por otro, intervienen sobre los centros cerebrales que regulan el apetito. Esa combinación les permite a sus usuarios alcanzar reducciones de peso que, hasta hace pocos años, eran difíciles de conseguir únicamente con tratamiento farmacológico.

Víctor Saavedra, presidente de la Sociedad Chilena de Obesidad, advierte que el auge de los nuevos fármacos representa una revolución en el tratamiento de la obesidad, pero llama a evaluar con cautela sus efectos a largo plazo y evitar su uso con fines exclusivamente estéticos.

El doctor Felipe Díaz-Toro, investigador del Instituto de Investigación de Cuidados en Salud de la Universidad Andrés Bello (UNAB), aclara que es importante saber que existen diferencias importantes entre los medicamentos disponibles. Mientras que Ozempic –semaglutida en versión inyectable– y Rybelsus –semaglutida que se consume en pastillas– mantienen su indicación específica para el tratamiento de la diabetes tipo 2. Wegovy, corresponde a una formulación de semaglutida en una dosis específica para el manejo del sobrepeso y la obesidad.

A este escenario se suma la llegada de Mounjaro, que se comercializa en Chile desde enero de 2026, cuyo compuesto principal es la tirzepatida, también estimuladora del receptor GLP-1 y además de la hormona intestinal GIP, por lo que se considera el tratamiento más moderno disponible hoy en el mercado.

Gráfico realizado con Inteligencia Artificial (GPT).

Un debate impensado

Para el doctor Víctor Saavedra, de la Sociedad Chilena de Obesidad, el avance de estos medicamentos ha abierto un debate que hasta hace pocos años parecía impensado, ya que algunos tratamientos están alcanzando resultados comparables con los obtenidos mediante cirugía bariátrica en determinados pacientes. Sin embargo, esto no significa que necesariamente sean mejores.

“La cirugía bariátrica tiene seguimientos de más de diez años y conocemos bien sus resultados. Con los agonistas GLP-1, en cambio, todavía no sabemos con precisión qué ocurre con su uso por un tiempo prolongado”

Víctor Saavedra, de la Sociedad Chilena de Obesidad

Yenniffer Ávalos, doctora en Farmacología y académica de la Universidad de Santiago de Chile (USACH), añade que Chile está “en sintonía con la tendencia global” ante el incremento explosivo en la demanda de este tipo de terapias. Para ella, el hito que ha venido a cambiar drásticamente el panorama ha sido la reciente aprobación, en junio pasado, del registro del medicamento Wegovy por parte del ISP.

“Al tratarse de una formulación inyectable de uso semanal diseñada específicamente para el control del peso, se ha desatado un enorme interés tanto a nivel mediático como en la ciudadanía”, plantea.

Felipe Díaz-Toro, investigador del Instituto de Investigación de Cuidados en Salud de la Universidad Andrés Bello, plantea que el principal desafío no es sólo ampliar la oferta de medicamentos, sino garantizar el acceso a quienes realmente pueden beneficiarse de estos tratamientos. CLAUDIO REYES

Las expectativas del medicamento, según Ávalos, son muy altas, porque los datos de los estudios clínicos son sumamente prometedores. “Con el uso de Wegovy se ha evidenciado una disminución del peso corporal de alrededor del 15%, e incluso superior en algunos pacientes”, plantea.

Es completamente natural que una alternativa así genere un interés masivo en un país con una realidad epidemiológica tan compleja con altos índices de sobrepeso u obesidad. “Estamos frente a un problema de salud pública de primera magnitud”, precisa.

¿Llegarán nuevas versiones de semaglutida?

Actualmente, el ISP evalúa siete solicitudes para registrar nuevas versiones de semaglutida, lo que podría modificar la oferta disponible durante los próximos meses.

Especialistas advierten que el tratamiento de la obesidad requiere un abordaje integral que considere alimentación, actividad física y seguimiento profesional. Tendencias / La Tercera

El académico de la Universidad Andrés Bello, Felipe Díaz-Toro relata que actualmente están en evaluación medicamentos como Selfix, fórmula desarrollada por Laboratorio Chile que tendría un costo muy inferior a las alternativas actuales.

“El ISP ha señalado que estas nuevas versiones deben someterse a una evaluación completa de calidad, seguridad y eficacia antes de ser autorizadas para su comercialización”

Felipe Díaz-Toro, de la UNAB

¿La razón? La semaglutida es una molécula compleja y hay toda una polémica en torno a si su formulación a partir de compuestos sintéticos –como lo son las propuestas actualmente en estudio– tendrían el mismo efecto que aquellas como Ozempic, elaborada a partir de compuestos biológicos. Si estas alternativas son aprobadas, podrían mejorar el acceso al tratamiento al aumentar la oferta y generar mayor competencia en precios.

No obstante, argumenta Díaz-Toro, el beneficio para los pacientes dependerá de que mantengan los mismos estándares de eficacia y seguridad que los medicamentos originales y de que su indicación siga estando basada en criterios médicos y no únicamente en objetivos estéticos.

Por lo pronto, las alternativas que existen hoy disponibles en farmacias están cubriendo óptimamente la demanda local. Hace un tiempo se especuló sobre las dificultades para encontrar Ozempic e incluso un quiebre de stock; sin embargo, Milagro Sosa, directora médica de Novo Nordisk, señala que existe “una completa normalidad en la disponibilidad de nuestros medicamentos en el país”.

“Es importante aclarar que en Chile nunca hemos tenido un quiebre de stock con Ozempic, sólo presentamos una intermitencia durante el año 2024. Hoy está disponible en sus dos presentaciones, de 1,5 y 3 ml inyectables, en las farmacias”, responde.

El uso de medicamentos para controlar el peso debe formar parte de una estrategia terapéutica definida por profesionales de la salud y adaptada a cada paciente.

La otra cara del fenómeno

El crecimiento de estos medicamentos también ha abierto un debate entre especialistas sobre su uso fuera de las indicaciones médicas. Si bien fueron desarrollados para tratar enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2 y la obesidad, su popularidad en redes sociales y entre personas que buscan perder peso rápidamente ha generado preocupación.

Para el doctor Víctor Saavedra, presidente de la Sociedad Chilena de Obesidad, cada vez es más frecuente encontrar pacientes que solicitan estos tratamientos con un objetivo exclusivamente estético, sin cumplir los criterios clínicos para recibirlos.

Milagro Sosa, directora médica de Novo Nordisk, asegura que actualmente existe normalidad en la disponibilidad de los medicamentos de la compañía en las farmacias chilenas y descarta un quiebre de stock de Ozempic.

“Estamos viendo a personas que no tienen ninguna indicación médica para usarlos y que los buscan exclusivamente como una solución estética o una dieta exprés”, advierte.

El especialista sostiene que este fenómeno puede ser especialmente riesgoso en personas con trastornos de la conducta alimentaria, ya que el uso sin supervisión médica puede enmascarar problemas de base y derivar en complicaciones metabólicas y de salud mental.

La química farmacéutica de la USACH Yenniffer Ávalos coincide en que estos medicamentos no deben entenderse como una solución rápida para bajar de peso. Explica que, al igual que cualquier tratamiento farmacológico, requieren una evaluación médica integral y seguimiento permanente para asegurar tanto su eficacia como su seguridad.

La expansión de estos tratamientos ha generado expectativas entre pacientes, pero también dudas sobre sus efectos a largo plazo, acceso y uso adecuado. Tendencias / La Tercera

Aunque el desarrollo de estas terapias representa uno de los mayores avances en el tratamiento de la obesidad de las últimas décadas, los especialistas coinciden en que su principal desafío continúa siendo el acceso.

Para el doctor Felipe Díaz-Toro, de la UNAB, el debate no debería concentrarse únicamente en la llegada de nuevos medicamentos o versiones de semaglutida, sino en garantizar que puedan acceder a ellos quienes realmente los necesitan.

“Más que preguntarnos si habrá un ‘Ozempic chileno’, la discusión relevante es cómo asegurar que estos medicamentos lleguen a las personas con obesidad y diabetes que pueden beneficiarse de ellos”

Felipe Díaz-Toro, académico UNAB

El investigador advierte que, si bien una mayor competencia podría contribuir a disminuir los precios en el futuro, factores como la cobertura de los sistemas de salud, la indicación médica y el alto costo de los tratamientos seguirán condicionando el acceso.

La doctora Karina Elgueta, miembro de la Sociedad Chilena de Diabetología (SOCHIDIA), comparte ese diagnóstico. A su juicio, la llegada de nuevos medicamentos constituye un avance para ampliar las alternativas terapéuticas, pero mientras estos continúen representando un gasto elevado para la mayoría de las familias, el impacto sanitario será necesariamente limitado.

Más sobre:LT BoardOzempicMercado de bajar de pesosemaglutida
Imagen boletín

Suscríbete a nuestro newsletter semanal, con los temas que marcan la pauta del país

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Imagen boletín

Suscríbete a nuestro newsletter semanal, con los temas que marcan la pauta del país

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE