Por Fernando FuentesConferencia de Múnich constata las profundas diferencias de enfoque entre Europa y el EE.UU. de Trump
"No estamos pidiendo a Europa que sea un vasallo. Queremos que sea un socio”, matizó este domingo el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, tras las críticas a su discurso del sábado en Alemania. En el mismo foro, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sentenció que “Europa ya no tiene más elección que aumentar su independencia".
Un Estados Unidos enfrentado como nunca en los últimos años con Europa participó este fin de semana en la 62ª Conferencia de Seguridad de Múnich sin su presidente Donald Trump, que decidió saltarse el encuentro, y con el recuerdo muy presente de la intervención del año pasado, a cargo del vicepresidente J.D. Vance.
Hace un año, la mano derecha de Trump no solo acusó a los líderes europeos de no hacerse cargo de su propia defensa, sino también aseguró que para la Casa Blanca la “amenaza” era la “retirada europea de algunos de sus valores más fundamentales”, negando que fuera Rusia, China, “ni otro actor externo”. Esa amenaza, que fue un aviso de lo que vendría después, acabó por estallar con las ansias imperialistas de un Trump que quiso expandir su área de influencia hasta querer hacerse con el control de Groenlandia.
Por ello, el discurso del representante de la Casa Blanca esta vez, el secretario de Estado Marco Rubio, era tan esperada. El jefe de la diplomacia norteamericana describió a Estados Unidos como “un hijo de Europa” e hizo una oferta emotiva pero muy condicional de una nueva asociación, insistiendo en que los dos continentes pertenecen juntos.

Rubio afirmó que Estados Unidos tenía la intención de construir un nuevo orden mundial, añadiendo: “Si bien estamos preparados, si es necesario, para hacerlo solos, preferimos y esperamos hacerlo junto con ustedes, nuestros amigos aquí en Europa”. Estados Unidos y Europa, aseguró, “pertenecen juntos”.
Si bien admitió que los estadounidenses podrían parecer algo directos y apremiantes, explicó que esto se debía únicamente a que Estados Unidos estaba profundamente preocupado por el destino de Europa y sabía que sus destinos estaban entrelazados. “Creemos que Europa debe sobrevivir”, dijo Rubio en su intervención. “En última instancia, nuestro destino está -y siempre estará- entrelazado con el suyo”.
“Estamos conectados no sólo económicamente, no sólo militarmente. Estamos conectados espiritualmente y estamos conectados culturalmente”, añadió. Rubio citó a Mozart, Dante, Shakespeare, The Beatles y The Rolling Stones.
El secretario de Estado estadounidense también aludió a la “migración masiva” como fuente de conflicto. “No se trata de una preocupación marginal de poca importancia. Ha sido y sigue siendo una crisis, que está transformando y desestabilizando sociedades en todo Occidente”, afirmó.
Sus declaraciones se hacían eco de una polémica revisión de la seguridad nacional estadounidense publicada el año pasado, en la que se instaba a la UE a dar marcha atrás en políticas clave o, de lo contrario, enfrentarse a un “borrado civilizatorio”. El documento también sugería que Estados Unidos fomentaría los lazos y colaboraría con los partidos patrióticos de la UE que luchan contra el statu quo desde dentro, sin dar nombres, recordó Euronews.
“En general, el tono del discurso fue recibido con alivio por los delegados en la sala, aunque muchos señalaron que Rubio no estaba ofreciendo una asociación entre iguales, sino una alianza en gran medida enmarcada en los términos de Donald Trump”, destacó el diario británico The Guardian.
“La recepción positiva por parte de los líderes europeos del discurso de Rubio reflejó cuán terriblemente dañada ha quedado la relación transatlántica por el año pasado de agitación en Ucrania y el mes de incendios provocados en Groenlandia”, comentó Nick Paton Walsh, corresponsal jefe de seguridad internacional de CNN.
“Los organizadores de la conferencia habían advertido, en un informe publicado justo antes de la conferencia, que el mundo se encontraba en una era de ‘política demoledora’ que había dejado a Europa al margen. Ahora Rubio les decía a los líderes extranjeros centristas liberales que toda su perspectiva era errónea, haciéndose eco de los oponentes populistas de extrema derecha que bien podrían desbancarlos en las próximas elecciones”, agregó.
Macron y Merz
Los comentarios de Rubio se produjeron después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, instara a los europeos a actuar con orgullo contra una campaña para vilipendiar al continente amplificada por las redes sociales. “Necesitamos una mentalidad mucho más positiva. Ha habido una tendencia en este lugar y más allá a pasar por alto a Europa y a veces a criticarla abiertamente”, dijo Macron en su discurso ante la Conferencia de Seguridad de Múnich el viernes.
En unos comentarios que parecían rebatir la narrativa estadounidense, el presidente francés se refirió a una visión “caricaturesca” de Europa, retratada como un continente débil, fragmentado y excesivamente regulado, presa de la inmigración que busca “corromper sus preciosas tradiciones”.
En la misma línea, el canciller alemán Friedrich Merz admitió la división de visiones entre Europa y Estados Unidos, pero afirmó que las guerras culturales estadounidenses no tienen cabida en Europa.
“La libertad de expresión aquí termina cuando las palabras pronunciadas van dirigidas contra la dignidad humana y nuestra ley fundamental. No creemos en los aranceles ni en el proteccionismo, sino en el libre comercio. Nos adherimos a los acuerdos sobre el clima y a la Organización Mundial de la Salud porque estamos convencidos de que los retos globales sólo pueden resolverse juntos”, dijo Merz el viernes.
El canciller germano inauguró la 62ª Conferencia de Seguridad de Múnich con una sobria constatación: el orden mundial basado en reglas se ha desmoronado, y Alemania y Europa deben reorientarse. “Este orden, por imperfecto que fuera incluso en sus mejores momentos, ya no existe”, subrayó Merz.
Pero Merz se esforzó por demostrar que Alemania y Europa también defienden los intereses de EE.UU. Así, en su discurso en la sala de conferencias del hotel Bayerischer Hof, el canciller alemán cambió al inglés y se dirigió directamente a los “queridos amigos” de la delegación estadounidense con un “Dear friends”: “En tiempos de rivalidad entre grandes potencias, ni siquiera Estados Unidos será lo suficientemente poderoso como para hacerlo todo por sí solo”, les dijo.
Y agregó que formar parte de la OTAN no solo es una ventaja estratégica para Europa, sino también para Estados Unidos. “Por eso es necesario reparar y revitalizar la confianza transatlántica. Europa está contribuyendo a ello”.
La advertencia de Von der Leyen
Solo minutos después de que Rubio proclamara ante los mismos asistentes de la Conferencia de Seguridad de Múnich el final del “engaño” de las democracias liberales y propusiera a Europa un nuevo modelo de relaciones bajo la protección del nacionalismo de Trump, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, argumentó que la realidad actual ha impuesto a Europa la decisión última de fomentar su independencia frente a las amenazas internas y externas a las que se enfrenta, porque “ya no tiene más elección” en un “mundo fracturado y hostil” y porque representa la mejor opción para entablar una nueva relación con EE.UU. basada en la autosuficiencia europea en seguridad, defensa, comercio y tecnología digital.
“Nos enfrentamos a la clara amenaza de fuerzas externas que intentan debilitar nuestra Unión desde dentro. El retorno de una competencia y relaciones de poder abiertamente hostiles. El modo de vida europeo se ve desafiado de nuevas maneras. En todos los ámbitos, desde el territorial hasta el de los aranceles o las regulaciones tecnológicas. En esencia, todo esto apunta a una simple realidad en el mundo fracturado de hoy: Europa ya no tiene más elección que aumentar su independencia”, sentenció Von der Leyen durante su comparecencia en la Conferencia de Seguridad de Múnich.
En esta tesitura, Von der Leyen llamó a la autosuficiencia “en todas las dimensiones que afectan a nuestra seguridad y prosperidad: defensa y energía, economía y comercio, materias primas y tecnología digital” antes de lanzar una velada mención a EE.UU. “Algunos podrían decir que la palabra ‘independencia’ contradice nuestro vínculo transatlántico. Pero lo cierto es lo contrario. Una Europa independiente es una Europa fuerte. Y una Europa fuerte fortalece la alianza transatlántica”, aseguró.
Von der Leyen apuntó también contra Mark Rutte, secretario general de la alianza militar de la OTAN, quien recientemente declaró ante el Parlamento Europeo que Europa puede “seguir soñando” si cree que puede defenderse sin Estados Unidos.
“Me gustaría decirle, mi querido amigo, que no solo existe el statu quo o la división y la ruptura. Hay mucho más entre medias”, afirmó, añadiendo que esto sería beneficioso tanto para Europa como para Estados Unidos. “Hay mucho más entre medias, y una Europa independiente significa desarrollar nuestra fuerza sin depender constantemente de otros”, añadió.
Rubio y su pedido a Europa
Ante las críticas a su comparecencia en Múnich, Rubio matizó este domingo sus dichos asegurando que su país no quiere que Europa se convierta en su “vasallo” como se interpretó a partir de su discurso del sábado, y añadió que Washington, en realidad, lo que busca es un aliado en la lucha contra amenazas comunes.
“No estamos pidiendo a Europa que sea un vasallo. Queremos que sea un socio. Queremos cooperar con nuestros aliados y nuestro mensaje definitivo es que, cuanto más fuerte es uno, tanto de manera individual como colectiva, más fuerte es la OTAN. Es de sentido común”, aseveró el secretario de Estado norteamericano en conferencia de prensa acompañado del primer ministro eslovaco, Robert Fico.
Líderes europeos, senadores estadounidenses en la oposición demócrata y ONG como Amnistía Internacional denunciaron en las últimas horas el discurso de Rubio como un llamado supremacista de la cultura occidental a costa del resto del mundo.
En una declaración salpicada de términos como “cultura nacional”, “herencia”, “valores cristianos” o “declive de la civilización occidental”, Rubio llamó a una reforma integral de Naciones Unidas, a la que describió como una organización irrelevante que se ha “quedado sin respuesta” a los desafíos contemporáneos.
La Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, contestó este domingo que “frente a quienes dicen que existe una Europa decadente y ‘woke’, nuestra civilización no se está enfrentando a ningún tipo de eliminación” y lamentó un “apaleamiento europeo que parece estar de moda” en “un discurso dirigido en parte al pueblo americano”.
Kallas abrió el tercer y último día de la Conferencia de Seguridad de Múnich con una defensa de la estabilidad de los valores europeos frente a las críticas de Estados Unidos. “Aquellos que ya son miembros quieren que esta unión asuma un papel más fuerte en el mundo, que defienda nuestros valores, que cuide de nuestra gente y que impulse a la humanidad hacia adelante”, señaló. “Pero, por encima de todo”, sentenció Kallas, “sabemos lo que somos y sabemos lo que defendemos”.
La secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, criticó que “esta falta de comprensión multidimensional del mundo” es todavía “más alarmante dado el proyecto y la visión increíblemente racistas” que presentó el secretario de Estado norteamericano.
“Hasta ahora no he escuchado nada más que declaraciones mediocres”, lamentó Callamard, “lo que sería triste en cualquier momento pero ahora, cuando el mundo se hunde en el abismo, es inadmisible; pero, oye, celebremos una renovada relación transatlántica entre, vamos a decirlo así, la gente blanca”. “Espantoso”, sentenció.
Newsom: “Trump se irá en tres años”
En declaraciones a Deutsche Welle, el gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom, elogió a los líderes europeos: “Lo que él (Donald Trump) respeta es la fuerza, la unidad y la convicción. Y creo que eso se refleja aquí en Múnich”.
Apenas unas semanas después de criticar la “complicidad” de la UE ante las amenazas del presidente estadounidense de apoderarse de Groenlandia en el Foro Económico Mundial de Davos, Newsom tuvo una opinión diferente en la Conferencia de Seguridad de Múnich. “Creo que la Unión Europea está más centrada que en mucho tiempo porque reconoce lo que está en juego”, declaró a la cadena alemana. “El éxito de Europa es el éxito de Estados Unidos. Existe una interdependencia”.
Newsom fue sólo uno de las docenas de legisladores y gobernadores estadounidenses presentes, incluidos algunos demócratas, como el californiano, que podrían competir por la nominación presidencial de su partido en 2028. “Si no hay nada más que pueda comunicar hoy”, dijo el gobernador de California en una conferencia el viernes, “Donald Trump es temporal. Se irá en tres años”.
Muchos de los legisladores norteamericanos presentes en Múnich enfatizaron que Estados Unidos seguiría siendo un socio fuerte de Europa, argumentos similares a los ofrecidos por Rubio, pero sin la influencia de sus críticas al declive cultural del continente. “La razón por la que estamos aquí es para asegurarles que comprendemos la importancia de nuestros aliados europeos”, declaró la senadora demócrata Jeanne Shaheen, de New Hampshire.
Un republicano presente, el senador Thom Tillis, coincidió con ella, señalando que Estados Unidos y Europa no estaban en una “guerra civil”. Advirtió a los aliados estadounidenses que no se dejaran llevar por la “retórica de la política estadounidense”.
“Ahora mismo, Europa solo quiere que seamos mejores, ¿no? Y creo que esta ha sido una muy buena conferencia para tranquilizar a la población”, dijo el senador demócrata de Arizona Rubén Gallego. “A veces hay que recordarles que no todo es culpa de Trump... Seguimos aquí”.
A juicio de Marc Champion, columnista de Bloomberg que cubre temas europeos, “la civilidad de Rubio en Múnich es un falso amanecer para Europa”. “La conferencia anual de seguridad de Múnich funciona como una veleta, y la edición de este año deja claro que Europa se está tomando más en serio su defensa, lo cual solo puede ser positivo. Pero la salud de la alianza transatlántica estará determinada más por la disparidad entre el tiempo que tarda Europa en armarse y la avalancha de acontecimientos que pondrán a prueba el compromiso de Estados Unidos, que por esas buenas intenciones o el tono de los discursos estadounidenses”, advirtió.
En ese sentido, la edición europea del medio Politico aseguró que “la ofensiva de encanto de Estados Unidos en Múnich enmascara una postura más dura hacia Europa”. “El mensaje en sí es inflexible: únase a la campaña de Donald Trump para transformar el mundo en beneficio de Washington, o salga del camino.
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