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“Trump-a-palooza”: La inusual convención de mitad de mandato de los republicanos en Dallas

La convención, la primera de este tipo en un año no presidencial, contará con la participación de Trump en ambas jornadas, este miércoles y jueves. Decenas de candidatos de distritos reñidos se saltan el cónclave MAGA por miedo a la influencia tóxica del mandatario.

Una persona camina frente al American Airlines Center antes de la Convención de Mitad de Mandato del Comité Nacional Republicano de 2026, el 8 de septiembre de 2026, en Dallas, Texas.

A menos de dos meses de las elecciones legislativas y con la popularidad del presidente Donald Trump a la baja, el Partido Republicano celebra este miércoles y jueves en Dallas, Texas, una inédita Convención de Mitad de Mandato para reivindicar los “logros” de su gobierno e intentar salvar las candidaturas republicanas de cara a los comicios de noviembre.

En las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre, Trump no figura en ninguna papeleta. Aun así, dos meses antes, su partido vuelve a colocarlo en el centro de un gran congreso que se realizará en el American Airlines Center de Dallas, con capacidad para unos 20.000 espectadores.

En Estados Unidos, este tipo de grandes congresos partidarios se celebran normalmente solo antes de las elecciones presidenciales para designar a sus respectivos candidatos y mostrar la unidad de las coaliciones en torno a ellos. Los demócratas ya experimentaron con encuentros similares en los años 70 y principios de los 80, pero para los republicanos el formato es una novedad. En Texas quieren movilizar a los seguidores de Trump en favor de los candidatos republicanos.

Pero esta vez promete ser más bien una operación de control de daños: las encuestas con vistas al 3 de noviembre no son favorables al partido. Están en juego la totalidad de los escaños de la Cámara de Representantes y un tercio de los del Senado, y no es descartable que los republicanos pierdan el control de una o de ambas cámaras, y con él, la iniciativa legislativa.

El American Airlines Center albergará la Convención Republicana de Mitad de Mandato de 2026, los días 9 y 10 de septiembre.

Y es que la narrativa está en contra del partido que domina el legislativo y el Ejecutivo. Entre las razones se encuentran el desgaste de dos años de gobierno de Donald Trump, de los aranceles, de la sacudida constante, la guerra en Irán, el costo de la vida y, en especial, el precio de la gasolina. Por ello, en un intento por revertir está narrativa, el presidente ha convocado está inédita convención.

Se trata de un Trump-a-palooza, en palabras de Joe Gruters, responsable del Comité Nacional Republicano (RNC), una mezcla entre el nombre del presidente y el del Lollapalooza, el famoso festival de música. Porque de eso se trata, un festival político visual, con Trump como cabeza de cartel y más de 100 oradores señalados como teloneros.

Según el diario El Mundo, la estrategia no puede ser más simple y más obvia: centrarlo todo en la figura de Trump para generar entusiasmo y energizar a su potente base de votantes antes de las midterm. No se trata de un debate de programas o estrategias concretas, sino de movilización, recaudación y atención. Todo gira en torno a una idea esencial en esta Administración: el presidente cree que es una figura amada, respetada e invencible.

Ausencia de candidatos

“Existe la teoría de que yo consigo los votos”, aseguró Trump en una entrevista con Fox News la semana pasada. “Lo veo todo el tiempo: cuando Trump está en la papeleta electoral, ganan. Cuando no está, la gente no va a votar”, insistió.

“Básicamente, se trata de unas 35 contiendas electorales -una muy importante es la de Texas- para mantener el control y obtener buenos resultados. Son cinco senadores y 30 congresistas, hombres y mujeres. Y voy a trabajar muy duro para lograr que ganen”, afirmó Trump estos días, anunciando que haría campaña en persona en todas.

Los organizadores afirman que esperan unos 30.000 asistentes durante los dos días de la convención.

Pero los republicanos afrontan la campaña electoral con un presidente impopular. En una encuesta reciente de Reuters/Ipsos, Donald Trump obtuvo tan solo un 33% de aprobación. A ello se suma que los demócratas están actualmente mucho más movilizados. Casi la mitad de sus simpatizantes afirma sentirse especialmente entusiasmada ante las elecciones de medio mandato. Entre los republicanos, el porcentaje es de tan solo el 31%. Asimismo, una encuesta de YouGov publicada el mes pasado muestra que el 91% de los demócratas registrados planean votar, en comparación con el 79% de los republicanos registrados.

A pesar de ello, la puesta en escena de la convención está completamente diseñada en torno a Trump. Se prevé que el presidente estadounidense intervenga las dos noches, ocupando de esta manera un lugar más destacado que los candidatos republicanos que en noviembre sí concurrirán a las elecciones al Senado y a la Cámara de Representantes.

Sin embargo, precisamente para algunos de esos candidatos, la proximidad a Trump supone un riesgo. En una encuesta realizada entre más de 70 candidatos y congresistas republicanos, la revista Politico constató una considerable reticencia hacia la convención.

Al parecer, numerosos candidatos en circunscripciones disputadas rehúyen una vinculación demasiado estrecha con el presidente. El hecho de que algunos aspirantes lleguen incluso a ausentarse por completo de su propia convención de partido muestra el dilema de Trump. Por un lado, debe movilizar sobre todo a la base del movimiento MAGA; por otro, su fuerte presencia podría al mismo tiempo ahuyentar a los votantes moderados y movilizar aún más al adversario político, advierte la cadena Deutsche Welle.

El presidente republicano de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, reconoció la semana pasada en una conferencia de prensa que muchos legisladores republicanos permanecerán en sus distritos y no asistirán. “Es un momento crucial, justo antes de que comience la votación anticipada a nivel nacional”, afirmó. Los organizadores han expresado su confianza en que el estadio se llenará.

A senadores como Tommy Tuberville (Alabama), John Cornyn (Texas) y Mike Rounds (Dakota del Sur) y representantes que se presentan a la reelección como David Valadao (California), Mike LaLota (Nueva York) o Juan Ciscomani (Arizona) no se les espera en Dallas, según han publicado estos días los medios estadounidenses, embarcados en una carrera por pasar lista en el Trump-a-palooza, señala el diario El País. Las excusas son variadas, pero el comentarista conservador Jay Nordlinger las resume con tono irónico en una sola, echando mano de una “vieja expresión del argot americano”: “Ese día tienen cita en la peluquería”.

Muchos de los candidatos programados para intervenir se encuentran en contiendas reñidas, incluidos cuatro inmersos en importantes disputas por el Senado y al menos 10 en competiciones ajustadas por la Cámara de Representantes, indicó Reuters.

Se trata de un riesgo calculado para los aspirantes en los estados clave, que podrían beneficiarse de la exposición nacional, el favor presidencial y el apoyo para la recaudación de fondos, pero que corren el riesgo de alienar a los votantes indecisos al aparecer en lo que los republicanos llaman un “Trump-a-palooza”.

“Muchas de estas contiendas van a ser muy reñidas, como hemos visto en ciclos electorales de mitad de mandato anteriores”, declaró a CNN Natalie Baldassarre, secretaria de prensa nacional del Comité Nacional Republicano (RNC). “Por lo tanto, nuestro objetivo es recordarles a los votantes que no siempre participan activamente en política que hay elecciones en noviembre y que es fundamental que salgan a votar”.

25.000 dólares por boleto

Una fuente republicana afirmó que la decisión del Comité Nacional Republicano del Congreso de pedir a los legisladores de la Cámara de Representantes que pagaran al menos 25.000 dólares por boleto contribuyó en las decisiones de participación en el evento de Dallas.

“Creo que sin duda influyó en la asistencia de los miembros”, indicó la fuente republicana a CNN. “Obviamente, hay algunos miembros que participan en contiendas más reñidas y que consideran que es más beneficioso estar en campaña”.

Una fuente cercana al NRCC afirmó que el precio de 25.000 dólares es inferior al de convenciones anteriores y que es lo habitual en este tipo de eventos. La fuente añadió que el comité ya ha distribuido todas las entradas disponibles, que ascienden a más de 2.700.

La primera dama, Melania Trump, tampoco asistirá a la convención, mientras que John Thune, líder de la mayoría en el Senado, sí estará en Dallas, pero no subirá al estrado, lo que alimenta la impresión de su falta de sintonía con Trump. Este responsabiliza a Thune de que no salga adelante en el Capitolio la ambiciosa reforma electoral de la actual Administración, que supondría un profundo cambio en las reglas del voto de Estados Unidos a base de endurecer el acceso al voto de millones de ciudadanos.

A pesar de las ausencias previstas de algunos candidatos en contiendas clave, Trump promocionó la convención en las redes sociales el martes por la noche como un evento con “entradas totalmente agotadas”.

“Todos quieren estar allí, pero solo les pedimos que hablen aquellos candidatos que están en contiendas muy reñidas, con una ligera ventaja, una ligera desventaja o incluso sin diferencias. Queremos reservarles el escenario”, manifestó el presidente. “No necesitamos a personas que tienen una ventaja de 45 puntos y que llevan 30 años en el cargo, ¡por mucho que las apreciemos!”.

El presidente está preparado para dominar el evento. Trump será el orador principal tanto el miércoles por la noche como el orador de clausura el jueves. Por su parte, el vicepresidente J.D. Vance desempeñará un papel destacado como orador principal el jueves.

Otros líderes de la administración republicana también tienen previsto intervenir, entre ellos el secretario del Tesoro, Scott Bessent; el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr.; el administrador de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, Mehmet Oz; y el secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano, Scott Turner.

El fiscal general Todd Blanche también intervendrá, una aparición destacada en un evento partidista a pesar del carácter tradicionalmente apartidista de su papel al frente del Departamento de Justicia, destacó CNN.

Finalmente, la exsecretaria de prensa Karoline Leavitt y Donald Trump Jr. completan la lista de representantes de Trump que intervendrán en la convención.

La agenda y precios por fotos

Se espera que Trump y otros oradores aprovechen la serie de victorias de candidatos de izquierda y socialistas democráticos en las primarias demócratas para presentar a los demócratas como extremistas y ajenos a las preocupaciones de las familias trabajadoras.

Este año, Trump ha calificado reiterada y falsamente a los demócratas de “comunistas”, una importante línea de ataque de cara a la convención.

Kendall Witmer, portavoz del Comité Nacional Demócrata, afirmó que la convención republicana servía para desviar la atención de las preocupaciones de los votantes sobre los precios elevados.

Los organizadores afirman que cada noche se presentará a candidatos republicanos que compiten en contiendas legislativas clave en todo el país, así como a “estadounidenses comunes” que aseguran haberse beneficiado de las políticas de Trump.

El evento se centrará en temas como el comercio, la seguridad pública y el contraste que los candidatos republicanos establecerán frente a “las posturas extremas” de los demócratas.

Dirigentes del partido afirman que la convención ofrece una plataforma para volver a centrar la atención de los votantes en los recortes de impuestos de Trump, sus esfuerzos por asegurar la frontera sur con México, la manufactura nacional y su agenda “Hacer a Estados Unidos saludable de nuevo” (Make America Healthy Again), que incluye el impulso para reducir los precios de los medicamentos.

“Esta histórica Convención de Mitad de Mandato destacará los numerosos logros del presidente Trump y su compromiso inquebrantable con la restauración de Estados Unidos”, defendió Gruters, el poco conocido presidente del Comité Nacional Republicano. “Necesitamos al presidente en el centro, en primera fila”, enfatizó.

El jueves, víspera del 25º aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, los organizadores tienen previsto un acto conmemorativo con las familias de los equipos de emergencia.

En la última jornada, los jóvenes republicanos conmemorarán el primer aniversario de la muerte del activista conservador Charlie Kirk, de 31 años, quien fue asesinado a tiros en el campus de una universidad de Utah.

Los organizadores afirman que esperan unos 30.000 asistentes durante los dos días de la convención, la cual ha sido financiada por donantes republicanos y tendrá un costo superior a los 40 millones de dólares.

Según detalla El Mundo, se espera que el evento recaude más de 50 millones de dólares en donaciones directas e indirectas (muchos delegados pagan pequeñas fortunas por estar ahí y aspirar a un momento con Trump). De hecho, asistir a una mesa redonda con el mandatario este miércoles cuesta 250.000 dólares por persona. Los donantes también podrán tomarse una foto con el inquilino de la Casa Blanca por el módico precio de 88.600 dólares. El precio por lo mismo con el vicepresidente Vance baja a 75.000 y 35.000 dólares, respectivamente.

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