Bombas molotov: la reservada cita entre fiscales y Carabineros por encapuchados

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Quienes cometen el delito de fabricación o lanzamiento de molotov, que originan incendios, arriesgan penas de hasta 15 años de cárcel. Foto: Andrés Pérez

Autoridades hallaron grupos que actuarían coordinados y se comunicarían por radio. En la noche del jueves detuvieron a tres jóvenes que habrían atacado un hotel en Plaza Italia.




"En este caso, específicamente de lo que ocurrió en Plaza Italia, tenemos evidencia de que los imputados actuaron de manera coordinada. Incluso lo hicieron dos días seguidos. Hay reiteración, lo que agrava su conducta".

El fiscal regional metropolitano Oriente, Manuel Guerra, confirmaba así este viernes la existencia de grupos organizados que participan en inicios de incendio y daños que se han generado en las inmediaciones de Plaza Italia. En concreto, se refería a las detenciones de Benjamín Espinoza, Jesús Zenteno y Matías Rojas, quienes este viernes fueron aprehendidos y formalizados por fabricar y lanzar bombas molotov que generaron siniestros en la construcción de un recinto de la Universidad de Chile, en el hotel Principado de Asturias y en la estación de Metro Baquedano.

El jefe de la Dirección de Investigación Criminal de Carabineros, el general Esteban Díaz, sostuvo que "la noche de ayer Carabineros detuvo a más de 5.020 personas, pero quiero destacar a 16 de ellos. ¿Por qué? Porque corresponden a las labores investigativas que hemos estado realizando desde el primer minuto desde que comenzaron estos lamentables eventos".

En un inicio, al interior del Ministerio Público había quienes alzaban la hipótesis de que los ataques incendiarios y al mobiliario público eran por generación espontánea, pero poco a poco comenzaron a surgir indicios de grupos organizados.

Este fue uno de los temas que abordaron Jorge Abbott y los cuatro fiscales regionales metropolitanos -Manuel Guerra (Oriente), Xavier Armendáriz (Centro Norte), José Pérez (Occidente) y Héctor Barros (Sur)- en una reservada cita que tuvo lugar en la Fiscalía Nacional, el miércoles pasado. En esa oportunidad, los investigadores compartieron diversos indicios de que los actos violentos que algunas personas cometen -aprovechándose de lo masiva de las protestas en el sector de Plaza Baquedano- tenían patrones comunes, en que incluso se había detectado el uso de radios como medios de coordinación. A eso se suma que se han registrado imágenes de personas que traen de sus casas herramientas para romper piedras, hay especie de "ayudistas" que les suministran agua y comida durante las jornadas, además de resguardos a la hora que comienzan las detenciones.

Lanzadores de molotov

Los incendios en el Metro son investigados por la PDI, pero en la cita del miércoles fueron invitados el general Esteban Díaz, y el jefe del OS-9, el coronel Juan Francisco González. Este equipo es el que está investigando los delitos asociados a daños e incendios.

Quienes estuvieron presentes recuerdan que en la exposición, Carabineros tenía como objetivo dar cuenta al Ministerio Público sobre cómo están operando los encapuchados en las manifestaciones, su estructura y cómo se organizan. El general Díaz sostuvo en esa reunión que para la policía uniformada atacar la estructura de estos grupos era fundamental.

En ese sentido, gran parte de la exposición pasó por un caso que es definido como clave por los efectivos policiales: la detención, del martes 12 de noviembre, a tres jóvenes por el lanzamiento de bombas molotov en el Parque Bustamante. Se trata de V. R. N. (17), Gabriel Rogers Jaque (18) -único con antecedentes por tres detenciones previas (dos por desórdenes públicos y una por maltrato de obra a carabinero)- y Héctor Herrera Santana (18). Sobre esta investigación, la que está llevando Carabineros y la Fiscalía Oriente, ya se han hecho algunas pesquisas, como, por ejemplo, se extrajo información desde uno de los celulares de los imputados, donde se descubrieron escritos sobre cómo y dónde atacar a los policías.

En la reunión con los fiscales, el general Díaz y el coronel González explicaron cómo operaban estas personas, revelando una manera de actuar por parte de los encapuchados en las manifestaciones violentas. Por una parte, lo que se ha logrado reconstruir por los policías es que los violentistas se organizan por grupos reducidos, de hasta máximo cinco personas, y se van moviendo de manera compartimentada.

Además, una vez que lanzan una bomba molotov, luego se cambian de ropa para no ser identificados. Otro antecedente es que los imputados están pendientes de quién graba a su alrededor. Muchas veces, según los datos que ha levantado la policía, piden a quienes portan celulares mostrar lo grabado, lo revisan y si no hay nada comprometedor, lo autorizan. Si no, ordenan que se borre.

El cuidado por la vigilancia policial se ha extremado. Es más, la tarde del miércoles, un joven identificado con las iniciales F. A. D., de 26 años, fue golpeado por manifestantes por confundirlo con un uniformado. Incluso, cuenta que lo colgaron desde el puente Pío Nono para amenazarlo. El joven fue derivado a la Posta Central.

Tras esta reunión, que se realizó un día antes de que Abbott se reuniera -el jueves 14 de noviembre- con el general Rozas, los fiscales regionales acordaron a intensificar la coordinación entre las investigaciones y ahondar en incipientes aristas que han surgido de quienes están detrás de las coordinaciones y si pudiera existir un eventual financiamiento.

Este sábado, en tanto, pasará a control de detención un joven que fue detenido por la PDI como autor de un ataque incendiario en la Estación del Sol, en Maipú.

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