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De una panelista de TV a un dirigente estudiantil: flotilla humanitaria con chilenos se embarca a Gaza

La travesía espera llegar hasta la frontera sur de Palestina, en Rafah, para entregar ayuda humanitaria a los habitantes de Palestina. Es primera vez que chilenos participan como delegación en esta incursión, bajo el riesgo de ser detenidos en altamar, deportados o incluso peor.

Desde distintos puntos de Europa un grupo de personas intentará llegar hasta Palestina para entregar ayuda humanitaria.

La mañana de este miércoles y tras un retraso provocado por condiciones climáticas adversas en el puerto de Barcelona, una flotilla internacional compuesta por decenas de embarcaciones de múltiples nacionalidades inició su travesía desde el Marina Port Fòrum rumbo al Mediterráneo oriental con un objetivo declarado: intentar llegar hasta la Franja de Gaza con ayuda humanitaria.

En esa misión, denominada Global Sumud Flotilla, participa por primera vez una delegación chilena organizada, integrada por siete personas a bordo de distintas embarcaciones y un octavo miembro que se trasladará por tierra en un convoy que cruzará el norte de África hasta Egipto, en la frontera con Palestina.

La travesía contempla una primera escala en Italia, entre Siracusa y Catania, para luego continuar hacia Grecia y Turquía, antes de intentar aproximarse a Gaza. Cabe mencionar que otras embarcaciones zarparon desde Marsella, en Francia, y también lo harán desde Sicilia y otros puertos por confirmar. Si las condiciones meteorológicas acompañan, el trayecto podría durar hasta los primeros días de mayo.

Según cuenta Felipe Uthman, coordinador de la delegación chilena, ésta fue seleccionada mediante un proceso de postulación abierto, con entrevistas y criterios de diversidad profesional y política.

Entre sus integrantes figuran la periodista Macarena Chahuán, ex funcionaria del Ministerio del Interior y del Ministerio de Vivienda, además de profesora de árabe. También estará presente el artista visual Claudio Caiozzi -conocido como Caiozzama-, quien agregó algunas de sus obras a las embarcaciones y a distintos puntos de encuentro donde suelen reunirse chilenos en Barcelona.

Obra de Caiozzama en una de las embarcaciones rumbo a Palestina.

A la delegación también se suma el exvocero estudiantil Víctor Chanfreau; la productora televisiva y panelista de distintos programas, Carolina Eltit; el periodista Ignacio Ladrón de Guevara; el cineasta Bruno Salas; y el antropólogo Franco Torti. A ellos se suma el propio Uthman, quien participará en el convoy terrestre con cientos de camiones cargados de ayuda que intentarán llegar hasta la frontera y entregar insumos a la Medialuna Roja, en Palestina.

Según explicó, la misión combina dimensiones materiales y simbólicas. “Si bien llevan recursos, lo importante es la calidad del personal que va arriba, porque hay médicos, periodistas y personas que pueden ayudar en terreno”, sostuvo. En paralelo, detalló que el convoy terrestre busca presionar la apertura del paso de Rafah. “La idea es que puedan llegar y que la ayuda efectivamente cruce, porque la situación humanitaria sigue siendo crítica”.

Sin embargo, la ruta no está exenta de riesgos. Desde 2023, todos los intentos similares de flotillas han sido interceptados por fuerzas israelíes antes de alcanzar Gaza. Los antecedentes incluyen detenciones en aguas internacionales, confiscación de ayuda y denuncias de malos tratos. “Los chicos que ya fueron les cuentan lo que podrían pasar”, relató Uthman, subrayando que los participantes fueron informados previamente de esos escenarios. A ello se suman riesgos adicionales, como ataques a embarcaciones en el Mediterráneo. “El año pasado hubo bombardeos en Malta y en Túnez de drones contra barcos”, advirtió.

Pese a ese contexto, los integrantes decidieron continuar. “Están todos dispuestos a correr ese riesgo, porque entienden que aquí hay un problema mucho más profundo”, explicó el coordinador, quien enfatizó que la motivación de fondo trasciende la misión puntual. “Si es que los estados no actúan, la sociedad civil es la que actúa”, agregó.

El financiamiento de la delegación chilena también da cuenta de ese carácter autónomo. Según Uthman, los costos fueron cubiertos mediante donaciones y actividades locales. “Vendimos mil shawarmas en Patronato para poder financiar los pasajes. Esto no es una cuestión transaccional, es una cuestión de organización”, afirmó.

Trayecto a Gaza

En paralelo al desarrollo de la travesía, emerge un factor político que podría incidir directamente en el destino de los participantes. El rol del Estado chileno en caso de una eventual detención. Bajo la actual administración encabezada por José Antonio Kast, la relación con Israel ha experimentado un giro respecto del gobierno anterior, lo que según advierten desde la delegación podría traducirse en una menor disposición a activar mecanismos diplomáticos de protección.

“Me llamaría mucho la atención que Cancillería no actuara, porque el Estado tiene el deber de proteger a sus ciudadanos”, señaló Uthman, quien además dijo que las autoridades ya están informadas del viaje. A su juicio, una eventual inacción podría generar tensiones institucionales. “Si el gobierno opta por alejarse de las tradiciones diplomáticas de Chile, va a tener un problema, porque está obligado a proteger a sus connacionales”, sostuvo.

El escenario no es menor. En caso de interceptación, la ausencia de respaldo consular podría dificultar el acceso a defensa legal, visitas o procesos de repatriación, además de abrir un flanco político interno para el Ejecutivo. Al mismo tiempo, pondría a prueba la consistencia de la política exterior chilena en materia de protección de ciudadanos en el extranjero.

Por ahora, la flotilla avanza hacia su primera escala sin incidentes. Pero el tramo decisivo en su acercamiento a Gaza aún está por delante. En ese punto, la misión podría tener un episodio con implicancias diplomáticas, donde la acción de actores no estatales podría tensionar a gobiernos y reabrir el debate sobre los límites de la intervención civil en conflictos internacionales.

Un militar del Ejército de Israel registra las pertenencias de la activista Greta Thunberg. MINISTERIO DE EXTERIORES DE ISRAEL

Esta iniciativa partió en 2008, y desde 2023 se han realizado al menos cinco intentos por llegar a costas palestinas, todos interceptados por Israel. La más recordada fue la realizada el año pasado, que contó con la presencia de la activista sueca, Greta Thunberg, quien fue detenida y deportada por el Estado de Israel en aguas internacionales. Esta misión, la más grande hasta ahora, está apoyada también por otras organizaciones como Open Arms y Greenpeace.

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