Fiscalía y PDI realizan nuevas diligencias para aclarar homicidio de Erica Hagan

Desde el Ministerio Público señalaron que “no se descarta ninguna línea investigativa”.




Este viernes, oficiales de la Brigada de Homicidios de la PDI y los fiscales Cristian Gacitúa y Miguel Rojas, llegaron hasta el Colegio Bautista de Temuco para realizar nuevas diligencias que puedan aportar mayores indicios sobre el homicidio de la psicóloga estadounidense Erica Hagan ocurrido en un departamento el interior de este establecimiento educacional, en septiembre del 2014

La fiscalía anunció la reapertura del caso en septiembre del 2020, fecha a partir de la cual se realizaron diligencias, pero solo la mañana de este viernes se hizo ingreso al departamento donde vivía la profesional y donde fue hallado su cuerpo, para realizar las pericias correspondientes en el sitio del suceso.

Pasados cerca de 7 años, aún no se tiene un responsable por el asesinato de la estadounidense Erica Hagan. Domingo Cofré, único individuo que había sido señalado como presunto autor del delito, fue absuelto de forma unánime por el Tribunal Oral de Temuco, tras considerar que existió falta de prolijidad durante la realización de la investigación.

La decisión de reabrir el caso se tomó luego de la solicitud formulada por la madre de la víctima, Regina O’neal.

El fiscal a cargo de la investigación, Cristian Gacitúa, señaló que “esta reapertura de la investigación obedece a dar un acceso efectivo a la justicia a la familia de Erica Hagan, en particular a su madre, cuya petición ha fundado -por parte del fiscal regional- la reapertura de la investigación”

Además, agregó que “no se descarta ninguna línea investigativa”, pues la actual investigación “no está destinada a corroborar, confirmar o descartar participaciones de sujetos que ya han sido investigados, sino que el objetivo fundamental es determinar cómo ocurrieron los hechos que terminaron en el homicidio de Erica Hagan”.

El caso de Erica Hagan

Erica Faith Hagan era una psicóloga estadounidense de 22 años, que llegó al país a través de un programa de intercambio para apoyar en la enseñanza del idioma ingles y colaborar en la formación religiosa de los alumnos del Colegio Bautista de Temuco.

La preocupación por la psicóloga norteamericana comenzó cuando Erica no contestó las llamadas telefónicas que su compañera de trabajo, Marta Muñoz, le realizara. Por este motivo, Marta solicitó a su marido, Harold Gutiérrez, que fuese al departamento para tener noticias de Hagan.

Al llegar a la residencia de dos pisos, pasado el mediodía del 6 de septiembre de 2014, Gutiérrez, junto a un carpintero del colegio que lo acompañaba, se percataron que desde el primer piso salía mucha agua. Al romper el vidrio y abrir la puerta trasera del inmueble avistaron el cuerpo de la joven boca abajo, en la tina del baño, y con claros signos de violencia. Desde la fiscalía se señaló entonces que el cadáver presentaba “tres lesiones en la cabeza atribuibles a un objeto contuso cortante”.

El autor del crimen intentó borrar las evidencias del delito, tratando de provocar un incendio en la residencia, hecho que no se logró materializar dado que las llamas no consumieron el total del inmueble. Aun así, el equipo encargado de la investigación concuerda en que era muy difícil lograr realizar las pericias y buscar huellas, ya que todo el lugar estaba cubierto de hollín.

Pese a ello, en el sitio del suceso había quedado el arma homicida -un atizador- que contenía registros de células epiteliales en el mango, las cuales coincidieron con el ADN del auxiliar del colegio, Domingo Cofré.

Varios indicios de la investigación levantaron las sospechas de la Fiscalía de Alta Complejidad y detectives sobre Domingo Cofré como el supuesto autor del delito. Entre ellos, el extraño comportamiento registrado por las cámaras de seguridad que apuntan a la caseta de auxiliar que ocupaba Cofré, la misma noche en que se determinó que ocurre el homicidio: se le observa salir en reiteradas ocasiones de ella y, al regresar, limpiar su chaqueta, pantalones y zapatos. Junto con esto, resultaba llamativo el hecho que, pese a percatarse de la existencia de fuego y humo al interior del inmueble, Cofré no realizara llamado a Bomberos ni se lo comunicara al otro auxiliar que se encontraba en las dependencias del establecimiento. Antecedentes como estos, sumados al ADN hallado en el arma homicida, fueron el motivo por el cual Domingo Cofré fue llevado a juicio. Sin embrago, el Tribunal Oral de Temuco decidió absolver al imputado.

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