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“Insuficiente y no resuelve nada”: la reacción de la Sociedad de Investigadores a la reforma a Becas Chile de Lincolao

El organismo que reúne a investigadores y becarios de posgrado responde la reforma de Becas Chile, presentada ayer por la ministra Lincolao ante el Congreso. Entre otros argumentos, acusan que el gobierno confunde incumplimiento con falta de inserción laboral.

La ministra Ximena Lincolao presentó el último balance este lunes sobre los beneficiarios de Becas Chiles y deudores de quienes incumplieron las bases.

La propuesta de rediseño de Becas Chile presentada este lunes por el Ministerio de Ciencia ante la Comisión de Futuro de la Cámara de Diputados abrió un nuevo flanco con la comunidad científica. Luego de que la ministra Ximena Lincolao defendiera una reforma centrada en fortalecer los controles sobre los beneficiarios, recuperar recursos y focalizar las becas en áreas estratégicas, la Sociedad de Investigadores de Chile (SICH) cuestiona duramente el diagnóstico del Ejecutivo y sostiene que el verdadero problema del programa no radica en los becarios, sino en la falta de oportunidades para que quienes regresan al país puedan retribuir la inversión realizada por el Estado.

La controversia surge luego de que la cartera expusiera los resultados del levantamiento consolidado de Becas Chile. Según los antecedentes, desde la creación del programa se han adjudicado 12.589 becas, con una inversión de $688 mil millones. Del total de beneficiarios, un 33% ya cumplió completamente sus obligaciones, un 46% se encuentra en período de gracia, retribución o cursando estudios, mientras que 1.666 personas, equivalentes al 14%, mantienen un incumplimiento declarado, asociado a una deuda cercana a los $92 mil millones. De ellos, 379 ya están judicializados por incumplir las bases de la beca.

Junto con reforzar los mecanismos de seguimiento, el ministerio anunció que mantendrá suspendidas durante 2026 las convocatorias de magíster y postdoctorado en el extranjero, mientras implementa un plan de modernización que contempla interoperabilidad entre organismos públicos, uso de inteligencia artificial para el monitoreo de becarios, medición del retorno de la inversión y una priorización de disciplinas consideradas estratégicas, como inteligencia artificial, ingeniería, tecnologías cuánticas y seguridad.

Becas Chile. Imagen referencial.

Sin embargo, desde el SICH aseguran que la discusión está enfocada en el problema equivocado. Su presidenta, Mary Valdés, cuestiona que el diagnóstico se sustente en un informe que aún no ha sido publicado. “Los puntos propuestos son superficiales y no resuelven nada. Se está desaprovechando la oportunidad para optimizar el programa de verdad″, expresa. A su criterio, falta mejorar los mecanismos de articulación, colaboración, crear mejores fuentes de financiamiento para Ciencias o modernizar el rol del ministerio.

A juicio de la organización, el principal riesgo para la inversión pública no es el incumplimiento contractual, sino la escasa capacidad del país para absorber a quienes regresan tras completar sus estudios. “El esfuerzo de inserción laboral es mínimo, menos de 45 cupos al año para cerca de 3.800 becarios. El riesgo de pérdida de la inversión no viene de los becarios, sino de que no hay espacio para que se inserten laboralmente, apliquen lo aprendido y retribuyan a Chile”, sostiene Valdés.

La referencia de la ministra a SICH

La respuesta del SICH se produce luego de que la propia ministra dedicara parte de su exposición a referirse específicamente a esa organización, tras una consulta de la diputada Daniela Serrano (PC).

Lincolao afirmó que la asociación reúne a 107 beneficiarios de Becas Chile y que 12 de ellos mantienen incumplimientos declarados y otros cinco presentaron recursos de reposición. Según aseveró, varios corresponden a personas que buscan permanecer en el extranjero sin cumplir las condiciones establecidas.

La secretaria de Estado sostuvo que el ministerio ya se ha reunido con la organización y que está disponible para volver a hacerlo, pero descartó flexibilizar las exigencias. “Nuestra postura es firme”, aseguró, argumentando que crear excepciones pondría en riesgo los más de $481 mil millones comprometidos en becas vigentes.

Mary Valdés, presidenta de la Sociedad de Investigadores de Chile.

La ministra insistió además en que su responsabilidad es hacer cumplir los contratos suscritos por los beneficiarios y evitar generar incentivos que debiliten el sistema de retribución.

Desde el SICH rechazan esa interpretación y sostienen que sus planteamientos apuntan precisamente a fortalecer el retorno efectivo de la inversión pública. Valdés asegura que la organización ha presentado propuestas para reemplazar el actual sistema por mecanismos que permitan medir el aporte concreto de los investigadores al desarrollo del país.

“Hemos propuesto mecanismos de retribución efectiva, medibles e inmediatos. Actualmente no existe la retribución como tal, solo una obligación de residencia. No hemos sido escuchados ni atendidos, a pesar de ser los únicos que se han preocupado realmente porque la inversión no se pierda”, afirmó.

Valdés también critica que la priorización de determinadas disciplinas no resolverá el problema de empleabilidad. Recuerda que el modelo de áreas prioritarias ya fue implementado durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera y, según sostuvo, nunca existió una evaluación de su impacto.

La ministra de Ciencia Ximena Lincolao en la Comisión de Ciencias. SEBASTIAN CISTERNAS/ ATON CHILE

En la misma línea, cuestionó la idea de privilegiar la formación nacional por sobre la internacional. A su juicio, Chile aún no dispone de una oferta suficiente de programas de posgrado ni de financiamiento para reemplazar la experiencia de investigación en el extranjero, la que además permite acceder a redes internacionales y atraer recursos.

Esto es respaldado, incluso, por parlamentarios del oficialismo. El diputado del Partido Republicano, Cristian Neira, sostuvo después de la exposición de la ministra Lincolao que “Chile tiene una oferta de posgrados interesante, pero falta. (...) Mientras eso no ocurra, tenemos que capacitar a nuestros profesionales afuera y en materias que sean importantes, pero también urgentes para Chile, como la agricultura, el agua, las ciencias médicas y las energía verdes”.

En función de aquello, la diputada Serrano pidió incorporar al debate esta discusión, al plantear que no puede limitarse al retorno físico de los beneficiarios, sino que debe abordar cómo transformar esa inversión pública en capacidades efectivas para el desarrollo científico, tecnológico y productivo del país.

La Comisión de Ciencias anticipó que espera conocer el rediseño completo del programa e invitar nuevamente al SICH para contrastar ambas visiones antes de tomar definiciones.

Por su lado, el diputado José Montalva (PPD) respaldó la necesidad de reformular Becas Chile tras los incumplimientos detectados por el Ministerio de Ciencia, señalando que el programa requiere corregir problemas de trazabilidad y evitar que una misma persona acceda a múltiples becas. Además planteó que los recursos deben priorizar a quienes tienen talento, pero carecen de medios económicos, y advirtió una “endogamia académica” que concentra los beneficios en un grupo reducido.

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