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María Inés Horvitz: “La Facultad de Derecho de la Universidad de Chile ha estado durmiendo en los laureles de su excelencia”

La exconsejera del CDE, una de las cinco candidaturas al decanato en el emblemática sede académica de Pío Nono afirma que su casa de estudios debiese retomar el rol de liderazgo ante la crisis institucional que afecta a la profesión. Además explica sus deseos de democratizar la gobernanza de la facultad, revisar la malla curricular y revisión de la forma de ingreso a la carrera académica.

La consejera María Inés Horvitz renunció al CDE

La abogada María Inés Horvitz tiene una visión crítica del presente de los abogados. La crisis de la profesión, dice, se vincula de manera directa con los casos de corrupción que han afectado a abogados y jueces tras el caso Audio.

Para enfrentar esa situación dice que la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, donde hace clases hace más de 30 años, debiese tener un rol de liderazgo. Después de todo, asegura, la Casa de Bello es conocida por su excelencia académica y de ahí han salido varios Presidentes de Chile.

Justamente con esa idea en mente es que la destacada penalista y exconsejara del Consejo de Defensa del Estado presentó su candidatura a decana para la facultad de Derecho correspondiente al período 2026-2030. Si bien dice que tiene una visión positiva del actual decano, Pablo Ruiz-Tagle, es crítica en alunos aspectos y son varios los puntos que pretende mejorar en la emblemática sede de Pío Nono.

¿Por qué decidió competir por el decanato?

Esta idea surge básicamente de una preocupación bastante antigua mía de ver que la universidad en general y la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile ha estado durmiendo en los laureles de su excelencia académica y de alumnos. Y creo que hay un problema con no actualizarse con una serie de desafíos que es importante enfrentar. Por eso también estuve bastante preocupada de la elección de la rectoría para ver cuáles eran las propuestas.

¿A qué desafíos se refiere?

Primero hay que tener una voz respecto de lo que está ocurriendo a nivel global con el problema de la juridicidad. El derecho está dejando de cumplir la función de regular la convivencia en paz de las personas, sobre todo a nivel de Estado. Los mecanismos internacionales para la resolución de conflictos tampoco están funcionando. Eso está afectando a la democracia, a los gobiernos y al país en particular. A nivel nacional me preocupa mucho lo que está ocurriendo con el sistema de justicia. Con los casos de corrupción en general referidos a todo el sistema de justicia. No solamente el penal, que es mi área de competencia, pero que es donde se ha dado más agudamente el problema, que involucra no solamente a jueces, sino también a fiscales, a policías, a carabineros en general. Hay que reforzar, tener un protagonismo. Tener una voz al respecto, porque tampoco la he visto en el Colegio de Abogados.

¿A qué se refiere cuando dice que la facultad está durmiendo en ‘los laureles de su excelencia’?

El discurso en general es que la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile es aquella que ha liderado en todos los ámbitos del discurso político y jurídico. Muy buena parte de los Presidentes de la República han salido de nuestra facultad. Tenemos excelentes profesores y exalumnos. Lo que me temo es que eso, de alguna manera, puede estar significando que uno se conforme con lo que hay y simplemente siga administrando y gestionando sin abordar temas que me parecen fundamentales. Como universidad pública tenemos que tener un discurso, una voz y además debatir sobre todos estos temas que son completamente disruptivos en las democracias liberales y que tenemos que hacer frente. La Facultad de Derecho de la Universidad de Chile es la que tiene que necesariamente liderar este tema.

¿Qué le parece que el ministro de Justicia proponga un control ético universal para los abogados?

En nuestra candidatura estamos promoviendo la colegiatura obligatoria y no necesariamente la colegiatura obligatoria al Colegio de Abogados, sino que algún sistema de control ético. De tal manera que se sujete a la misma regla de un Código de Ética que ya existe en el Colegio de Abogados y que he visto que no se respeta como se quisiera.

¿Cuál es su evaluación de la gestión del decano Ruiz-Tagle?

No puedo decir que sea negativa. Él ha hecho cosas muy positivas, sobre todo a nivel de infraestructura de la facultad. Ha inaugurado un cimiento de la facultad, que se reconvirtió a un verdadero lugar de encuentro de los alumnos. Hizo los jardines de la facultad, que significó un hermoseamiento de los alrededores. Y, obviamente, la fachada. Además puso control respecto a quienes ingresan o no ingresan a la facultad, porque ha habido muchos problemas con delitos que se cometen por terceros que ingresan al edificio. Y por último destaco que en su gestión se hayan estabilizado los paros y haya mejorado la relación entre pares y alumnos. Él asumió después de un período de mucha convulsión en la facultad por tomas, paros y agresiones recíprocas entre estudiantes y profesores que condujeron a un desgaste significativo de la facultad. Fue un período muy turbulento previo a la pandemia. Capitalizó ese desgaste e impidió cualquier rebrote de violencia durante sus ocho años de decano. Fue una suerte de pax romana.

Volviendo a los desafíos de la carrera de Derecho, ¿como enfrentar la irrupción de la IA en la formación de abogados?

Es el desafío quizás más novedoso que tenemos que enfrentar y que me da la impresión que estamos un poco rezagados. Está el tema a nivel interno, cómo impartir docencia teniendo en consideración que existen estas herramientas y obviamente para los estudiantes que las van a emplear, cómo hacerlo de una manera ética. También en el ámbito judicial ya se ha visto cuál es el problema. Han habido fallos que uno dice, bueno, estos fueron redactados con Inteligencia Artificial, porque no se entienden. O abogados que presentan escritos con Inteligencia Artificial citando fuentes que no existen.

¿La crisis institucional de la carrera de Derecho, de la cual usted es crítica, tiene que ver con en el aumento de la oferta en universidades privadas?

Totalmente, yo creo que la medida en que ha habido menos controles, menos obstáculos para generar carreras de Derecho que son las más baratas de implementar, porque no requieren laboratorio, ni grandes instrumentos para llevarla a cabo. La cantidad de abogados que se reciben mensualmente es una cosa que creo que hace muy necesario la existencia de una nivelación o de un control respecto de la profesión que lo está proponiendo incluso el ministro de Justicia en el sentido de introducir una prueba general para poder ser abogado que cumpla mínimos requisitos para poder nivelar. O sea que no cualquier persona pueda ejercer la profesión, ya que cuando no tiene suficientes herramientas tienden a comportarse de manera irregular.

¿Cuáles son sus principales propuestas como candidata a decana?

En el ámbito de la gobernanza lo importante es la desconcentración de las decisiones que se toman al interior de la facultad, sobre todo ahora que están muy monopolizadas por el decanato. Segundo, es importante definir muy bien o hacer una revisión de la malla curricular, que considero que tiene problemas. También revisar el ingreso a la carrera académica. Han habido muchos concursos ad honorem que generan bastante ruido porque se saltan las reglas generales para el ingreso a la carrera. Por otro lado, también tengo una preocupación para que no haya un decaimiento en la calidad de los estudiantes que ingresan, lo que se puede conseguir a través de formas de nivelación.

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