“Mi contratación solo fue de pantalla, todo es falso”: la confesión de Carla Graf, la asesora fantasma del senador Calisto
La mujer, esposa de Roland Cárcamo, aseguró que las labores que se le atribuían nunca existieron. El dinero que el Congreso pagaba, según dijo la imputada, iba a una cuenta para costear gastos del entonces diputado.

En el marco de una investigación iniciada en 2022 por la Fiscalía Regional de Aysén, el Ministerio Público adquirió certeza de que el actual senador Miguel Ángel Calisto (Independiente) incurrió de manera reiterada en el delito de fraude al Fisco, por la contratación de una asesora que en realidad nunca ejerció labor alguna.
Así quedó plasmado en la acusación que presentó el fiscal regional Hernán Libedinsky, quien pidió una pena de 12 años de cárcel para el congresista.
Hasta ahora, eso sí, la declaración íntegra de la mujer que Calisto contrató se había mantenido sólo como parte del expediente reservado que manejan los intervinientes en la causa.
Se trata del testimonio de Carla Graf, también acusada en la causa por fraude junto a su esposo, Roland Cárcamo, excolaborador de Calisto que ha entregado un cúmulo de antecedentes a los investigadores que han ido complicando el panorama para el exdiputado.
En la última comparecencia de la imputada ante el fiscal Luis Carrasco, ratificó que su contratación era solo una pantalla. “En el año 2018, Miguel Ángel Calisto fue elegido diputado. En ese año fui contratada como asesora, pero mi contratación solo fue de pantalla, yo era solamente un palo blanco", sinceró en el testimonio al que accedió La Tercera.
“Los informes de actividades que se acompañaban a las boletas de honorarios que yo enviaba mensualmente al Congreso no fueron firmados ni escritos por mí. Yo no cumplía ninguna labor efectiva para Miguel Ángel Calisto. Esos informes se llenaban con actividades ‘tipo’. Hacíamos ‘calzar’ la agenda del diputado Calisto y se escribían frases relacionadas con esas actividades, pero en concreto las obligaciones que estaban escritas en los contratos como realizar estudios referidos a materias demográficas o socioeconómicas; planes o asesorías para optimizar procesos administrativos; trabajos en terreno con la comunidad, minutas o reportes con problemas que afecten a la comunidad, asesorías comunicacionales, todo eso es falso. Las asesorías descritas en las obligaciones contractuales no las cumplí yo, ni mi marido, ni nadie. El llenado de las actividades en los informes, así como las propias boletas, las hacía mi marido, a veces la secretaria de Miguel Ángel o incluso a veces el propio Miguel Ángel", agregó la imputada.
Ante la insistencia de los investigadores, Graf sumó lo siguiente: “Yo no brindé ningún tipo de asesoría, ni por escrito ni en forma verbal, ni de ninguna otra manera. No realicé las obligaciones que estaban descritas en los contratos a honorarios celebrados entre la Cámara de Diputados del Congreso Nacional. Esas asesorías tampoco las prestó alguna otra persona".
De acuerdo con lo expuesto por Graf, todo se desarrolló con pleno conocimiento del entonces diputado Calisto. “Los montos que me pagaban dependían de la disponibilidad de fondos del Congreso. Todo lo recaudado hacía un fondo que se destinaba a gastos políticos, pero todo eso lo veía mi marido Roland Cárcamo con Miguel Ángel Calisto. Lo que se juntaba, formaba parte de una especie de caja para hacer pagos", se lee en la declaración.
Asimismo, se refirió a la parcela en que ella y Calisto aparecían como propietarios, y buscó aclarar que en realidad ese terreno solo era del parlamentario y que ella supuestamente se vio obligada a firmar.
“Respecto de la compra de la parcela ubicada en camino a Reserva Forestal, esa parcela fue comprada para Miguel Ángel Calisto, nunca fui yo la propietaria de ella y se estaba pagando con parte de los honorarios que yo recibía. El documento de reconocimiento de deuda y el documento donde dice que la parcela fue comprada a medias con Calisto, fueron documentos que nos vimos obligados a firmar por presión de Miguel Ángel Calisto. De hecho, yo tuve que hacer un mandato a nombre de Natalia Cárcamo", testiificó. La mujer mencionada al final es su cuñada, la hermana de su marido.
De la misma forma, manifestó que parte de los dineros que se reunían en la “caja pagadora” que había orquestado Calisto fueron destinados para financiar campañas del también acusado Felipe Klein y de otros trabajadores del senador.
“Respecto de Felipe Klein, sí le entregamos fondos para financiar sus dos campañas, como gobernador regional y como consejero regional, pero no sé el detalle de cuánto, todo eso lo vio mi marido Roland Cárcamo. También hubo pagos a Hugo Soto y Américo Soto González quienes formaban parte del grupo de personas colaboradoras del diputado Calisto”, dijo ante el Ministerio Público.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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