NAU y gremialistas reviven su lucha por el control de Feuc

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Belén Larrondo (NAU) y Ignacio Palma (MG).

Los candidatos a la federación hacen sus descargos y reflexiones, luego de una primera vuelta muy reñida.


Si algo tienen en común los dos candidatos a la presidencia de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (Feuc), Ignacio Palma y Belén Larrondo, son las pocas horas de sueño que han tenido en los últimos días. Mientras se realizaba el conteo de votos de las elecciones, en la madrugada de hoy, ambos admiten que "pasaron de largo", sin dormir. Y los 137 votos de diferencia entre las listas que dejaron al Movimiento Gremial (MG) en primer lugar reanudan la batalla de una década, cuando se formó la Nueva Acción Universitaria (NAU), que desde entonces los ha tenido como protagonistas regulares de las elecciones, que en esta ocasión se definirán el 6 y 7 de noviembre.

Gremialismo y acusaciones

Ambos candidatos viven presentes dispares. Quien más atención ha atraído en los últimos días ha sido Ignacio Palma. El candidato gremialista fue acusado a través de redes sociales de haber intentado atacar sexualmente a una compañera de universidad. Ante esta denuncia, el candidato señaló que se trata de un "montaje", y que si bien no culpa a sus contrincantes de haberlo orquestado, sí cuestiona que "las agrupaciones de izquierda hayan sido las primeras que se intentaron aprovechar políticamente de lo que estaba pasando para ganar más votos".

Más allá de la acusación, el miembro del MG cuestiona el estilo de sus contrincantes: "Por la toma de Casa Central, por las funas que ha habido a muchos compañeros a través de redes sociales y por las acusaciones falsas que han ocurrido en los últimos días. Con esto ha quedado muy claro que la izquierda tiene un estilo muy violento de hacer política. Y esto se manifestó en la votación".

NAU defiende pacifismo

Su contraparte no se queda atrás. Belén Larrondo (NAU) cree que el resultado "tampoco es para echarse para abajo, es importante seguir trabajando como lo hemos hecho".

Respecto de las acusaciones de violencia en la toma de Casa Central, en mayo pasado, Larrondo afirma que nadie participó como movimiento, sino que fueron mujeres independientes y que "en ningún momento hubo violencia, fue pacífica siempre y las dependencias quedaron, incluso, en mejor estado que antes".

Sobre esas imputaciones, afirma que "nos parece un poco cínico que acusen violencia y que hayan sido ellos mismos los que pidieron desalojos con Fuerzas Especiales".

Y sobre las acusaciones que caen sobre su contrincante, la estudiante se defiende y sostiene que "en ningún momento nos aprovechamos políticamente de eso, porque sabemos al mismo tiempo lo delicado que son estos temas. Hemos vivido un año lleno de compañeras que han denunciado y que han tenido la valentía de poder hacerlo".

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