Muchos riesgos



SEÑOR DIRECTOR

La eliminación de la figura del Fiscal Nacional y su sustitución por un Consejo Superior a la cabeza del Ministerio Público, como ha sido aprobado por la Comisión de Sistemas de Justicia de la Convención Constitucional, constituye una decisión que trae consigo riesgos sustanciales que probablemente no se han vislumbrado.

Este órgano colegiado y conformado en parte por miembros electos desde el mundo político, se podría ver expuesto a injerencias externas contrarias a un buen desarrollo de investigaciones sensibles, sobre todo en el ámbito de la corrupción, el crimen organizado y la delincuencia económica.

Además de afectar la autonomía constitucional del Ministerio Público, tampoco se sabe qué ocurriría si el consejo no llega a acuerdos, o cómo serán las directrices a los fiscales frente a un consejo dividido.

Principios básicos como la eficiencia, eficacia, objetividad, oportunidad, control jerárquico permanente y celeridad en la toma de decisiones, no se aseguran con este órgano.

Si lo que se busca es mayor supervigilancia y control, hay que perfeccionar los sistemas de nombramiento y remoción, pero la intervención del poder político en la cúspide de la Fiscalía puede poner en peligro la independencia y autonomía de las investigaciones penales, afectando los tan ansiados deseos de igualdad ante la justicia.

Esperamos que el Pleno de la Convención sí considere los riesgos que esta decisión implica, y pondere que la eliminación de la figura del Fiscal Nacional no es la solución a los problemas de desigualdad que la comisión, a través de esta fórmula, buscaría subsanar.

Alejandra Godoy Ormazábal

Secretaria General

Asociación Nacional de Fiscales

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