Acuerdo con J.A. Kast tensiona al oficialismo y agudiza crisis RN

Los dirigentes de Chile Vamos y J. A. Kast el lunes, tras inscribir el pacto para constituyentes. Foto: Servel

Cambios de última hora en los detalles del pacto provocaron una fuerte molestia en el sector. La situación, junto con otras decisiones tomadas en RN, derivó en peticiones de renuncia a la directiva de ese partido.




Evidentemente molesto arribó el lunes en la noche, pasadas las 22.00, el líder del Partido Republicano, José Antonio Kast, a la sede de la UDI.

Acompañado de otros dirigentes de esa colectividad, el exabanderado presidencial llegó hasta donde estaban desarrollándose las últimas negociaciones e inscribiendo uno a uno, de manera telemática, a los candidatos para la convención, para gobernadores y municipales.

Kast, según presentes, llegó advirtiendo que si no se incluían dos cartas impulsadas por él, no iba a firmar el pacto. Esto, porque se había quedado con dos candidatos menos de los iniciales debido a que se cayeron a última hora, entre ellos, Myrta Dubost, quien iba a disputar el distrito 2.

El episodio, de acuerdo a las mismas fuentes, elevó la tensión y puso por minutos en riesgo el pacto electoral, sobre todo por una de las peticiones que hacía Kast: incluir a Teresa Marinovic como candidata a constituyente en el distrito 10, una licenciada en Filosofía cuyos comentarios en Twitter y en columnas de opinión han generado polémicas en numerosas ocasiones.

Así, en medio de un ambiente de crispación, fue el diputado y presidente de Evópoli, Andrés Molina, quien alzó la voz para rechazar la idea, argumentando que eso no formaba parte del acuerdo y de lo que habían votado los consejos generales de los partidos de Chile Vamos. Esto, ya que se habían aprobado 13 candidatos en 11 distritos.

Sin embargo, según una versión, hubo un diálogo entre el intendente y vicepresidente de RN Felipe Guevara y el diputado UDI Guillermo Ramírez, quienes terminaron sellando incluir a Marinovic como independiente en cupo RN, negociaciones en que, según otras versiones, estuvo también el timonel de ese partido, Rafael Prohens, y el secretario general, Felipe Cisternas.

Como sea, a regañadientes, dicen en el oficialismo, el PRI y Evópoli terminaron aceptando. Sin embargo, el episodio agudizó la crisis al interior de Renovación Nacional y desató la molestia de las colectividades aliadas.

“Una burla poner a Marinovic en nuestro distrito. Traspasa todos los límites”, manifestó ayer, a las 10.04, la senadora Marcela Sabat en el grupo de WhatsApp de la comisión política del partido. Ahí se sumaron varios dirigentes a sus palabras, quienes estaban molestos con la situación. “No solo no estoy de acuerdo con la inscripción de Teresa Marinovic, sino con varias más”, agregó la diputada y vicepresidenta del partido, Paulina Núñez.

A los reclamos también se sumó el presidenciable del partido, Mario Desbordes, quien aseguró, a través de Twitter, que “la señora Marinovic nunca estuvo en la lista, y de haber estado, no habríamos dado el ok. Inaceptable faltar a los acuerdos entre gallos y medianoche”.

En el oficialismo también dicen que los otros candidatos inscritos para ese distrito estaban muy enojados con la situación, ya que no fueron notificados, sobre todo los exministros Cristián Monckeberg y Gonzalo Blumel. El más afectado, dicen, será Monckeberg, porque son compañeros de lista. Por esta razón, varios transmitían que Marinovic debía bajar su candidatura, pero reconocían que era inviable debido a que se necesita la firma de todos los partidos que hicieron el pacto.

El episodio, afirman en RN, fue la “gota que rebasó el vaso” debido a que el malestar comenzó en los días previos por tres razones: el hermetismo de las negociaciones; por privilegiar a parientes de parlamentarios y porque, a juicio de varios, Prohens y Cisternas hicieron una mala negociación.

De hecho, ayer el diputado y vicepresidente de RN Tomás Fuentes comenzó a reunir firmas para enviarles una carta a ambos -firmas que hasta anoche ascendían a 400- para pedir la renuncia de Cisternas.

“Es una vergüenza que -durante las últimas horas del proceso- la inscripción de candidaturas se haya llevado a cabo en el más profundo ocultismo”, dice la misiva, agregando que “no bastó con haber perdido Lo Barnechea y Vitacura en las primarias, ahora terminamos cediendo comunas emblemáticas como Colina y Las Condes”. Y añade: “Venimos a solicitar la renuncia del secretario general, Felipe Cisternas”.

A esa misiva, además, se sumó una carta abierta firmada por 10 integrantes de la comisión política, entre ellos el diputado Camilo Morán, quienes manifestaron que “compartimos el justo reclamo de cientos de militantes que nos indican, como sus representantes, que el acuerdo adoptado por la directiva en el proceso de negociaciones no solo adoleció de falta de transparencia, sino que terminó en un resultado absolutamente contrario para los intereses de RN”.

Asimismo, los presidentes distritales redactaron un recurso de remoción contra Cisternas en el que se le pide a Prohens que convoque a la comisión política.

Bajo este escenario, varios dirigentes transmitían ayer que con estos resultados de la negociación toma mayor fuerza la necesidad de cambiar a Prohens y Cisternas de la directiva, y la idea de que Monckeberg asuma un rol de liderazgo en la colectividad.

El lío, en todo caso, no se generó solo en RN, sino que también en Evópoli, partido en el que había profundo malestar. “Desconozco por qué uno de los partidos cede un cupo ante un nombre que nunca estuvo sobre la mesa. Esto mina las confianzas”, dijo el jefe de bancada, Luciano Cruz-Coke.

En paralelo, en el entorno del exministro y precandidato presidencial Sebastián Sichel también había indignación por los resultados de la negociación y por la poca incorporación de figuras de centro. En ese sector, dicen, habían propuesto nueve candidatos a Chile Vamos y los fueron bajando: finalmente, solo se mantuvo a Sylvia Eyzaguirre, quien quedó en el mismo distrito que Teresa Marinovic.

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