Política

Gobierno sufre revés por Sala Cuna: financiamiento con cargo a seguro de cesantía se cae al no lograr quórum

Adicionalmente, a pesar de la resistencia del ministro del Trabajo, Tomás Rau, fue aprobada una indicación de la senadora Yasna Provoste para que los menores de edad sean los titulares del derecho. Tras ser despachado por el Senado, ahora el gobierno tendrá que negociar en la Cámara para intentar corregir la iniciativa.

Yasna Provoste Claudio Cavalieri

¡Qué desastre!”, dijo el ministro del Trabajo, Tomás Rau, en medio de una extensa ronda de 26 votaciones —algunas de las cuales inesperadamente fueron adversas para el Ejecutivo— con las que el Senado despachó el proyecto de Sala Cuna Universal a su siguiente trámite en la Cámara de Diputados.

Sin percatarse de que su micrófono estaba abierto, a Rau se le salió aquella frase tras hacer reserva de constitucionalidad ante una norma aprobada por la oposición, con votos descolgados del oficialismo, que establecía que los menores de edad serían los titulares de este derecho social.

Aunque la ampliación de la sala cuna tiene décadas de debate en el Congreso, la iniciativa votada este martes en el Senado surgió de un mensaje del fallecido expresidente Sebastián Piñera, presentado en enero de 2022, que fue complementado por la administración de Gabriel Boric y corregido por el actual gobierno de José Antonio Kast.

Si bien la oposición cuestionó que el texto despachado por la Cámara Alta generaba una falsa universalidad del derecho de sala cuna, al permitir copagos y tener un alcance limitado, igualmente constituía un paso histórico.

De hecho, el texto aprobado elimina el piso de 20 empleadas para conceder el beneficio y equipara el acceso a la sala cuna a hijos de trabajadores y trabajadoras, independientemente del tamaño de la empresa.

Golpe al financiamiento

Para solventar el sistema, que también alcanzaría a trabajadores independientes, se propone crear un Fondo Solidario de Sala Cuna, con cargos graduales a los empleadores, que originalmente iban a ser descontados de los aportes al seguro de cesantía.

Esa fórmula, sin embargo, fue cuestionada por la oposición. Según la senadora Yasna Provoste (DC), quien encabezó la estrategia opositora, ese descuento debilitaba aquel seguro social; afirmación que fue negada por el ministro del Trabajo.

Sorpresivamente, a pesar de que el oficialismo tenía una mayoría para aprobar el texto promovido por el Ejecutivo, Provoste le propinó una severa derrota al secretario de Estado, al lograr rechazar la cuestionada fórmula de financiamiento del fondo.

La propuesta del gobierno era que se financiara con una cotización de cargo del empleador del 0,35%, que sería compensada con una disminución del pago al seguro de cesantía.

Para aprobar el mecanismo, el Ejecutivo requería del voto favorable de 26 senadores, pero ante la ausencia, por un viaje al exterior, del senador Sebastián Keitel (Evópoli), el artículo en cuestión fue rechazado.

Por una descoordinación, el permiso constitucional de Keitel no fue cursado oportunamente, lo que habría bajado el quórum de aprobación.

“Lamentablemente, por circunstancias que voy a averiguar, llegó tarde la solicitud de permiso constitucional… Pero sabíamos nosotros que enfrentábamos esta dificultad y esperamos corregirla en la Cámara de Diputados”, dijo el ministro secretario general de la Presidencia, José García.

“Esto ya no tiene financiamiento”, remarcó Provoste en la sala, aunque luego, en un punto de prensa, precisó que simplemente se había caído la fórmula, lo que obliga al Ejecutivo a tener que ceder y negociar en las siguientes etapas legislativas.

Otro error

No fue el único error no forzado. Previamente, Provoste había logrado que se aprobara su indicación para que los titulares del derecho a sala cuna fueran los menores.

“Los niños y niñas menores de dos años, hijos o hijas de personas trabajadoras, o respecto de quienes ejerzan el cuidado personal, tendrán derecho a acceder a salas cunas”, dice la propuesta de la legisladora falangista y de las senadoras Beatriz Sánchez (FA), Karol Cariola (PC) y Claudia Pascual (PC).

El ministro Rau se opuso a esa enmienda, ya que —a juicio del Ejecutivo— se inmiscuía en facultades exclusivas del Presidente de la República al generar un beneficio amplio, cuyo alcance fiscal no estaba debidamente calculado. “A nuestro juicio, la indicación resulta inadmisible por cuanto obliga al Fondo de Sala Cuna a cubrir la diferencia... Compromete la administración financiera del Estado. Recordemos que el fondo tiene garantía estatal”, dijo el secretario de Estado, quien defendió que la titularidad del derecho debiese recaer en el empleado.

En respuesta, Provoste dijo que la indicación “no aumenta el universo de beneficiarios previstos en el proyecto”.

Tras la presentación de argumentos, se procedió a votar la admisibilidad de la enmienda, que mostró un sorpresivo apoyo del senador Andrés Longton (RN), cuya definición sobre la hora fue dirimente para que se aprobara por 24 votos a favor y 23 en contra. Sin embargo, se trataba de un error. Al iniciarse la votación, Longton volvía del baño y votó a favor, creyendo que apoyaba la postura de La Moneda.

Dado que aquella definición no se podía deshacer, se procedió a votar el fondo de la indicación. A mayor sorpresa de los presentes, la norma tuvo incluso más respaldos, con 25 a favor y 22 en contra. A pesar de que esta vez Longton votó en contra, alineado con el gobierno, en subsidio, la enmienda de Provoste sumó los respaldos de los senadores Matías Walker (indep. asociado a Evópoli) y Rojo Edwards (indep. RN).

Exabrupto

“El resultado de esta tramitación muestra también la falta de oficio del propio ministro del Trabajo, que durante todo este tiempo no fue capaz de allanarse, de conversar, de dialogar, sino que lo que quiso fue imponer permanentemente un mal proyecto a este Senado”, dijo Provoste tras la sesión.

Por su parte, Rau dijo que su expresión de un “desastre” fue un exabrupto, por lo que señaló que prefería quedarse con una evaluación positiva de lo que fue la discusión. “En un día histórico, referirme a un exabrupto de micrófono abierto, totalmente desafortunado de mi parte, no tiene ningún sentido, porque aquí hemos dado un paso muy importante en avanzar en la sala cuna. En los proyectos de ley ocurre que se caen artículos. De un proyecto de ley con 30 artículos, hemos logrado aprobar casi 27… Hay dos tipos de personas: las que cuando entran a un jardín ven las flores y las que ven la maleza. Yo prefiero ver las flores”, dijo el secretario de Estado.

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