La rebelión que acecha a Larraín

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Senadores de Chile Vamos plantearon la opción de negociar la reintegración del sistema, el eje central de la reforma tributaria y que ha sido defendido por el ministro de Hacienda. El secretario de Estado salió a desechar ayer la alternativa lanzada por los parlamentarios.




1. El impacto en Hacienda

Absoluto hermetismo había este viernes en Hacienda, luego que en las horas previas un grupo de senadores de Chile Vamos lanzara la alternativa de negociar la reintegración del sistema tributario.

Primero, el ministro Felipe Larraín salió a desechar ese planteamiento, que había generado impacto en esa cartera y que también provocó hasta acusaciones de "deslealtad" desde sectores del oficialismo. Pero, más allá de eso, nadie en el ministerio quiso volver a referirse al tema. "Nosotros vamos a seguir adelante con lo que hemos planteado siempre. La reintegración es un punto central, así que muchas gracias por la sugerencia, pero nosotros seguimos adelante", dijo el secretario de Estado.

El llamado de los parlamentarios cayó como un balde de agua fría sobre Teatinos 120, que ya había tenido que sortear el domingo pasado las declaraciones del ministro del Interior, Andrés Chadwick, quien se había referido al mismo punto comentando que la reintegración del sistema tributario es sólo una "herramienta", no un "dogma".

Aunque en Hacienda se enteraron de los dichos de los senadores oficialistas la noche del jueves, al ver la edición temprana de La Tercera, algunos parlamentarios admitieron que internamente han deslizado con anterioridad la posibilidad de abrirse a negociar este punto, sobre todo cuando después de un año la oposición se ha tornado más infranqueable. De hecho, insistieron en que estas opiniones no significan que no compartan con Larraín que la integración es el mejor camino, sino que lo ven muy cuesta arriba y que lo óptimo sería analizar los escenarios con realismo político. Y el realismo indica -dicen-que hoy no están los votos para aprobar el que es considerado el eje central de la reforma tributaria.

En Teatinos 120 el realismo político que observan es que si el proyecto se extiende más allá de enero, será muy difícil lograr que sea despachado, porque se empezará a colar la contienda electoral de gobernadores y alcaldes. De hecho, comentaron que una señal ya se sintió en el ambiente cuando los senadores Andrés Allamand y Manuel José Ossandón -ambos presidenciables de RN- demandaron un acuerdo amplio para sacar el proyecto, y no por una diferencia mínima. Se comentaba que ambos están anticipándose: si llegaran a La Moneda, no quieren lidiar con otra reforma tributaria. Hasta ahora, en todo caso, en el ministerio no han cambiado de estrategia ni tienen un plan B. Así, insisten en buscar los votos para aprobar la reintegración a todo evento, aunquea sea con una mayoría justa.

Las opiniones de los senadores -una suerte de "rebelión", considerando que Larraín ha defendido el denominado "corazón" de la reforma tributaria- no sólo causaron molestia en el ministro, sino que lo aferraron más a su postura de no ceder en este punto. Esto, si es que desde La Moneda no ordenan lo contrario.

2. El efecto Chadwick

Andrés Chadwick no hace nada al azar. Eso comentaron algunos dirigentes oficialistas luego que el ministro del Interior se abriera a la posibilidad de llegar a un acuerdo con la oposición en la reforma tributaria el domingo pasado, planteando, justamente sobre la reintegración del sistema, que "son instrumentos que nosotros creemos que son importantes, pero si se logra en el diálogo que puedan aparecer otros, las herramientas nunca deben ser dogmas".

Si bien las declaraciones del jefe de gabinete fueron consideradas en sectores del oficialismo como "un error no forzado", ya que manifestó una línea distinta a la del titular de Hacienda, hay quienes en el bloque creen que este es un escenario que el gobierno veía como probable para poder aprobar una de sus iniciativas fundamentales.

De todas formas, Chadwick explicó en dos oportunidades sus dichos, aclarando que el Ejecutivo busca aprobar la reintegración y que esa es la medida que consideran más eficaz. Pese a eso, el tema reabrió una discusión que meses antes había planteado el presidente de RN, Mario Desbordes, quien le sugirió a La Moneda aplicar "realismo político" y desechar la reintegración si es que no están los votos para aprobarla.

Así, las palabras de Chadwick provocaron que desde la oposición volvieran a salir a presionar al gobierno para que se abra a eliminar la reintegración, advirtiendo que de esa manera podrían aprobar el proyecto.

3. Factor electoral

Fue el propio Presidente Sebastián Piñera quien en el último consejo de gabinete -a inicios de octubre- planteó a sus ministros la necesidad de aprobar las principales reformas de su administración -entre ellas, la tributaria- antes de fin de año. El Mandatario y su gobierno ven con inquietud que este debate se extienda más allá de diciembre, cuando la batalla electoral se apodere de la agenda política.

Es por eso que el Ejecutivo tiene sus fichas puestas en generar un acuerdo que le permita aprobar la iniciativa que busca reintegrar el sistema tributario lo antes posible. Sin embargo, en La Moneda -independiente de lo que plantean desde Hacienda- están conscientes de que una reforma de esta envergadura no puede ser aprobada por uno o dos votos que consigan en la oposición o entre parlamentarios independientes. El ideal -dicen en Palacio- es lograr un pacto lo más amplio posible que dé estabilidad y certeza.

En la oposición, en todo caso, han advertido que la única forma de llegar a un consenso transversal es que Piñera se decida por desechar la reintegración. De hecho, el planteamiento que surgió desde Chile Vamos para que el gobierno se abra a negociar este tema fue valorado entre los senadores de oposición, mientras que la respuesta del ministro Larraín fue cuestionada en la centroizquierda. Y ese sector apeló, precisamente, al mismo realismo político que estuvo detrás de la sugerencia de legisladores de Chile Vamos.

"Lamento mucho que el ministro de Hacienda no tenga sentido de la realidad política. El proyecto, tal como está, es muy difícil que se apruebe en el Congreso", dijo el senador Jorge Pizarro (DC).

"La respuesta de ministro es bien pobre, porque ya no es sólo la oposición la que le está pidiendo que deseche la reintegración, sino que son siete senadores de su propia coalición quienes le piden que llegue a un acuerdo y rectifique el rumbo", agregó el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara Alta, Ricardo Lagos Weber (PPD). El parlamentario, además, valoró que "se esté imponiendo la tesis que nosotros planteamos en marzo, a la cual se ha plegado el equipo político del gobierno, a través del ministro del Interior".

4. "Deslealtad" y "traición"

La arremetida protagonizada por senadores de Chile Vamos no sólo forzó una respuesta del ministro de Hacienda para buscar reafirmar el eje central de la reforma tributaria, sino que también generó molestia en otros sectores de la coalición de gobierno.

Desde Evópoli, el senador Felipe Kast acusó "deslealtad" de sus pares y recalcó que "me parece lamentable que un grupo de senadores de Chile Vamos le quite el piso a la estrategia de negociación que ha liderado el Presidente Piñera para sacar adelante su reforma tributaria". Y agregó: "Me parece que es grave por dos motivos: primero, porque la integración es la única forma de garantizar equidad tributaria. Por lo tanto, estos senadores están promoviendo un diseño de política pública que es equivocado (...). Claramente, es una deslealtad, y claramente tiene dos problemas, que defienden algo incorrecto y que complican la negociación que está impulsando el Ejecutivo".

Algo similar planteó el diputado UDI Guillermo Ramírez, quien sostuvo que "me parece una traición al Presidente de la República, porque es su firma la que está en el acuerdo". Esto, en referencia al acuerdo logrado entre el gobierno y sectores de la oposición en la Cámara.

En tanto, el senador Juan Antonio Coloma (UDI) señaló que "si se llegó a un acuerdo importante en la Cámara de Diputados, creo que hay que mantenerlo y seguirlo, fortalecerlo", junto con recalcar que "creo que el corazón de la reforma tributaria del gobierno (…) tiene que ver con el esquema que hoy día está planteado; siempre se puede mejorar, pero no desnaturalizar; volver a fojas cero en eso sería un grave error".

5. Postura del comité político

Más allá del debate y de las declaraciones formuladas por Chadwick el domingo, en La Moneda explican que el mandato que el Presidente Piñera le dio al ministro de Hacienda fue claro: mantener la estrategia que ha seguido hasta hoy y, pese al escenario adverso en el Congreso, seguir persiguiendo un acuerdo con la reintegración sobre la mesa.

De hecho, el domingo pasado Chadwick -el mismo día en que se abrió a la idea de desechar la reintegración- se contactó con el ministro Larraín. En esa conversación, según fuentes que conocieron del diálogo, el titular de Interior le adelantó que aclararía sus dichos. Y así ocurrió.

Al interior de La Moneda, además, dicen que el interlocutor para la reforma tributaria es y seguirá siendo Larraín. De esta manera, el gobierno trazó la línea ordenadora para lo que vendría. Y la última palabra -dicen- la dio ayer el propio ministro de Hacienda.

6. La estrategia legislativa

La meta del gobierno es terminar con este proyecto aprobado en este año legislativo que termina en enero, aunque el camino se ve más difícil que la reforma de pensiones, que también se espera sea despachada este año.

La iniciativa tributaria se está viendo en la Comisión de Hacienda. Sin embargo, no tiene fecha de votación, sino que aún están en etapa de audiencias. Además, obligadamente este análisis tendrá un receso de algunas semanas en noviembre, porque todos los integrantes de esta instancia forman parte de la Comisión Mixta que vota el proyecto de Presupuestos, iniciativa que debe salir del Congreso a más tardar el 26 de noviembre.

Hasta ahora, el gobierno no cuenta con los votos para aprobar la reintegración. Y en Hacienda sostienen que le faltan sólo tres respaldos, pero los más escépticos recuerdan que hace un año permanece esta diferencia y que no han logrado convencer ni a uno más. Si bien en un momento se apostó por obtener el apoyo de la senadora Carolina Goic (DC) por su cercanía con el presidente del partido, Fuad Chahin, quien llegó a un acuerdo sobre este punto, aún no han logrado que la legisladora se desmarque de su bancada.

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