Por José Miguel WilsonNúñez (RN) se afianza en la derecha para presidir el Senado, pero PS y PPD rechazan alternacia desigual de 3x1
Los negociadores de derecha pretendían quedarse con 3 años de presidencia del Senado y le ofrecieron al actual oficialismo (el PS, el PPD, la DC, el Frente Amplio, el PC y la Federación Regionalista Verde Social) solo un año de la titularidad. La fórmula, ha sido definida como 3x1, desagradó al actual oficialismo.

En un punto muerto se encuentran las negociaciones en el Senado para construir un pacto administrativo que permita una rotación en las comisiones legislativas y también en la presidencia de esta rama del Congreso.
Si bien en las pasadas elecciones se repitió el escenario de un virtual empate que tendrá la Cámara Alta a partir del 11 de marzo (algo que ya ocurrió en 2022), las fuerzas políticas que apoyaron la elección de José Antonio Kast, optaron estratégicamente por construir una mayoría estrecha con independientes con el fin de presionar a la centroizquierda y la izquierda para negociar en condiciones más favorables.
Inicialmente, en la derecha aseguraban contar, en teoría, con 27 de los 50 senadores, considerando a 8 RN, 5 UDI, 5 republicanos, 2 Evópoli, 1 libertaria (Vanessa Kaiser), 1 Demócratas (Matías Walker), 1 Partido Libertad (Rojo Edwards) y 4 independientes (Alejandro Kusanovic, Enrique Lee, Miguel Ángel Calisto, Karim Bianchi).
Con ese conteo hipotético (que hoy está en cuestión), los negociadores de derecha pretendían quedarse con 3 años de presidencia del Senado y le ofrecieron al actual oficialismo (el PS, el PPD, la DC, el Frente Amplio, el PC y la Federación Regionalista Verde Social) solo un año de la titularidad. La fórmula, que ha sido definida como 3x1, también considera plantear una distribución compensada en las comisiones legislativas y vicepresidencias.
Para la derecha implicaba asegurar el control de la mesa al menos el primer año del gobierno de Kast, que será crucial para su instalación y su despliegue legislativo.
Núñez corre con ventaja
Hasta el cierre de esta edición, la carta con más chances de asumir en la testera era la senadora Paulina Núñez (RN), quien fue elegida por sus pares de bancada como carta a la presidencia. En todo caso, ello se resolverá en una votación el próximo miércoles 11 de marzo, antes del traspaso de mando.
En los últimos días, el senador Manuel José Ossandón (RN), quien tenía la aspiración de continuar como presidente de la Cámara Alta, en un cupo cedido por el Partido Republicano, les comunicó a sus pares que no disputaría con Núñez su opción para liderar la corporación hasta marzo de 2027.
Según el diseño de la derecha, avalado por la oficina del presidente electo, el segundo año de presidencia (2027-2028) quedaría en manos del senador Javier Macaya (UDI), quien también fue escogido por sus pares del gremialismo como candidato a la mesa.
El tercer año (2028-2029), en tanto, sería cedido al Socialismo Democrático, donde el PS tendría la primera opción, en vista de que son la segunda bancada más grande del Senado con 7 representantes.
El cuarto año, de acuerdo a ese plan, devolvería el mando de la testera a la derecha, donde se barajan nombres como Luciano Cruz-Coke (Evópoli), el mismo Ossandón (RN), o bien un senador de republicanos, por ejemplo, Arturo Squella.
Oferta “abusiva”
No obstante, la fórmula disgustó al PS y, en especial, al PPD, que quedaría fuera de la presidencia, independiente de que haya compensaciones a nivel de comisiones o de vicepresidencias de la Cámara Alta. Con ello, correrían riesgo las chances de Núñez (RN).
El senador y presidente del PPD, Jaime Quintana, señaló que la fórmula de 3x1 no se condice con el resultado de las últimas elecciones parlamentarias. “La realidad del próximo Senado no es 75% de derecha, de ninguna manera. El país lo dejó empatado. A algunos les están fallando las matemáticas. Un 3-1 es torcer la voluntad ciudadana”, dijo.
El senador y subjefe de bancada PS, Gastón Saavedra, dijo que la disposición nuestra es buscar un acuerdo en términos equitativos y equilibrados para que el Senado tenga un rol en el gobierno de Kast".
Por lo tanto, calificó como abusiva la propuesta de 3x1, ya que buscaría “controlar los espacios de poder y no ayudaría al diálogo democrático”.
Con ese portazo, la derecha tendría que hacer una contraoferta o apostar a un acuerdo marginal con independientes.
El problema es que el conteo de 27 votos es solo una presunción, ya que el senador Kusanovic ya advirtió que no apoyará a la carta de la derecha, en señal de molestia con su sector, mientras todavía es un misterio la definición que adoptarán Walker, Calisto y Vanessa Kaiser.
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