El año del bitcóin ha sido una montaña rusa y los inversionistas están totalmente divididos sobre él

El peak de su cotización se produjo el 15 de abril pasado cuando superó los US$ 63.400 por unidad. No pocos análisis compararon al token digital con el oro. Pero desde entonces hasta ahora ha perdido del orden de un 50%. de su valor.




En 2021, el comportamiento que ha tenido el bitcóin -y en general la mayoría de las criptomonedas- ha sido más que volátil, algo que quizás no debiese sorprender demasiado si se mira su cotización desde una perspectiva histórica.

A mediados de julio del año pasado, el token más valioso del mercado se cotizaba por debajo de la barrera de los US$ 10.000 por unidad y desde ahí prácticamente no paró de subir durante todo el ejercicio, hasta rozar los US$ 30.000.

El hambre por este cuestionado activo estuvo lejos de detenerse y en el inicio de este 2021 prolongó su tendencia en medio de proyecciones cada vez más optimistas y totalmente insospechadas hace un año.

El peak de su cotización se produjo el 15 de abril pasado cuando superó los US$ 63.400 por unidad. En ese minuto, no pocos análisis compararon al token digital con el oro.

Pero desde esa marca histórica, el precio del bitcóin empezó una dura corrección que lo arrastró la semana pasada, tras una serie de altos y bajos, a un mínimo anual de US$ 31.305. Se trata de una baja de 50,63% respecto de su máximo.

Representations of cryptocurrencies Bitcoin, Ethereum, DogeCoin, Ripple, Litecoin are placed on PC motherboard in this illustration taken, June 29, 2021. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration

Nikolaos Panigirtzoglou, analista de JP Morgan, dijo que grandes inversionistas abandonaron el mercado del bitcóin después de que los precios se dispararon en el primer trimestre.

“Lo que descubrimos en el segundo trimestre fue que la demanda de bitcóins es sensible al precio”, afirmó el experto consultado por Reuters. “Algunos inversionistas institucionales comenzaron a salir del bitcóin en abril (...) pensaron que los precios eran demasiado altos en relación con el oro”, sostuvo.

De todos modos, los que entraron a fines del año pasado en el mercado del bitcóin igual sacan cuentas alegres, toda vez que su inversión ha rentado más de 22% en 2021, cifra mucho mayor al 13,66% que ha subido el promedio Dow Jones (que está en zona de máximos históricos) y que el 7,23% que acumula el IPSA en la Bolsa de Santiago.

El ether, la segunda criptomoneda más grande, casi ha triplicado su valor en lo que va de año, impulsada por un aumento en el llamado sector financiero descentralizado.

Uno de los golpes más duros que ha recibido la criptomoneda en los últimos días fue la ofensiva del gobierno chino para frenar la minería de este token, que es muy intensiva en uso de electricidad. El Gobierno chino está llevando a cabo una campaña para frenar la industria de minado de bitcóin, que es como ese mercado denomina a los ordenadores que hacen funcionar la criptomoneda, descentralizada, aprobando las transacciones y creando nuevas unidades.

Bloomberg explicó que, dado que los mineros chinos han debido desconectar sus máquinas y buscar jurisdicciones que los reciban, la potencia informática general de la red se ha desplomado. El tiempo para producir un bloque se disparó a un ritmo de más de 20 minutos tras la decisión del país.

“Esta posición es un nuevo golpe duro para el mercado”, señaló Timo Emden, analista especializado en criptomonedas. “La importancia de China para la industria es ahora susceptible de disminuir rápidamente”, advirtió.

Incluso Elon Musk, el fundador de Tesla y que le ha dado varias alegrías al bictóin en el pasado, relativizó su apoyo a la criptomoneda debido al potencial impacto en el medioambiente que genera su producción.

Los expertos difieren

Pese al fuerte rally alcista que ha experimentado el bitcóin, no todos están convencidos todavía. El magnate estadounidense Warren Buffett caracterizó al bitcóin como “veneno para ratas al cuadrado”, mientras que un tercio de los encuestados por JP Morgan estuvo de acuerdo con esa opinión. Otro 16% indicó que se trata de una moda pasajera.

Por su parte, el reconocido economista Nouriel Roubini no tuvo contemplación para calificar a las criptomonedas y al bitcóin como “una burbuja”. El profesional que se hizo famoso por anticipar la crisis financiera, afirmó en una entrevista con “Top of Mind”, de Goldman Sachs, que estos activos digitales no representan una nueva forma de moneda y que no cumplen con cuatro criterios: servir como una unidad de cuenta, un medio de pago, una tienda estable de valor, y actuando como un único numerario o punto de referencia para comparar el valor de instrumentos financieros similares.

Justo en esa línea, Dr. Doom, como se le conoce, reiteró que “incluso los Picapiedra tenían un sistema más sofisticado al usar conchas como un único numerario para comparar el precio de diferentes productos”.

En tanto, el presidente de BlackRock, Larry Fink, dijo en mayo pasado que está estudiando criptomonedas como el bitcóin para determinar si es un tipo de activo que podría ofrecer beneficios anticíclicos.

Carl Icahn también mostró su interés en ingresar al mundo de las criptomonedas “a lo grande”, y dijo que eventualmente podría invertir más de US$1.000 millones en una moneda alternativa.

Finalmente, hace sólo unos días, el empresario estadounidense y autor de “Padre rico, padre pobre”, Robert Kiyosaki, advirtió de un devastador desplome del mercado financiero mundial, criticó a la Reserva Federal por devaluar el dólar, e instó repetidamente a los inversionistas a comprar oro, plata y bitcóin como activos de refugio.

“El mejor momento para prepararse para una crisis es antes de la crisis. La mayor caída de la historia del mundo está por llegar. La buena noticia es que el mejor momento para enriquecerse es durante una crisis. La mala noticia es que la próxima caída será larga. Consigue más oro, plata y bitcóin mientras puedas. Tengan cuidado”, escribió Kiyosaki en un tuit.

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