Gerente general de CMPC, Francisco Ruiz Tagle: “Nos hemos comprometido a no efectuar modificaciones en nuestros precios de venta a intermediarios en el actual contexto”

El ejecutivo señala que nadie puede ser ganador en esta crisis derivada del Covid-19. Esto, porque pese a ser CMPC una empresa exportadora, adelanta que los resultados se podrían ver afectados debido a la depreciación del real y del peso chileno frente al dólar. Por eso, enfatiza que en una “tormenta” como esta, todos nos “mojaremos”. Ruiz Tagle destaca que sus plantas de tissue están operando a plena capacidad y que se comprometieron a no subir los precios ante la actual coyuntura.




Desde enero que CMPC venía siguiendo con atención el desarrollo del coronavirus. Al ser una empresa global y que opera frecuentemente con China, comenzó a monitorear los efectos de la enfermedad que logró paralizar al país asiático en cosa de días. Por eso, la Papelera, empresa controlada por la familia Matte, tomó medidas y ya en febrero limitó los viajes al extranjero, y a comienzos de marzo suspendió incluso los traslados dentro de Chile. Se acotaron reuniones presenciales y se priorizaron las videoconferencias.

Pero la compañía, que cuenta con casi 18 mil empleados en los 11 países donde opera, fue más allá y el domingo pasado comunicó a toda su organización que las funciones administrativas se realizarían a través de teletrabajo y las operativas y de faena, con turnos reducidos y con todos las medidas y protocolos de higiene correspondientes. Junto con eso, dejó que los operarios con enfermedades crónicas y de mayor edad se quedaran en sus casas. Medidas preventivas que hasta el momento tienen a la empresa sin ningún colaborador con contagio confirmado de coronavirus.

“En medio de esta grave crisis, nosotros pensamos que las cosas serán buenas para CMPC solo si son buenas para nuestros colaboradores, sus familias y para la sociedad, por eso nuestra prioridad hoy es el cuidado de la salud de nuestros trabajadores y el abastecimiento de los productos que las personas demandan de nuestra compañía”, cuenta el gerente general de la firma, Francisco Ruiz Tagle, quien accedió a realizar esta entrevista vía mail para evitar cualquier tipo de exposición.

Es que la Papelera ha estado en el centro de las redes sociales debido a las imágenes que muestran escasez de papel higiénico en algunos supermercados. Pero Ruiz Tagle es enfático y señala que las maquinarias de las papeleras están operando a plena capacidad y. además, indica que a través de su negocios Softys, se anunció que no habrá variación de precios de venta a sus clientes frente a la actual coyuntura. Tema no menor, considerando que la compañía produce las marcas Confort, Elite y Babysec, entre otras.

¿De qué manera afecta el cierre de fronteras, no solo impuesto por Chile, sino también por Europa y Estados Unidos?

-Hasta el momento, ningún cierre de fronteras ha incluido restricciones de carga en los puertos, que es la principal vía de ingreso para nuestros productos de exportación. Salvo algunas demoras menores, la verdad es que no podríamos hablar por ahora de mayor impacto.

En el caso de los productos tissue, nosotros fabricamos papel y tenemos conversión en los distintos países donde operamos.

¿Cuál es la proyección que tienen del desempeño en 2020, considerando el actual escenario causado por la pandemia del Covid-19?

-Somos una empresa global y, por lo mismo, el impacto de esta pandemia en la actividad económica evidentemente que puede afectar la comercialización de nuestros productos. Pero hasta el momento, hemos conseguido mantener nuestras operaciones industriales, privilegiando siempre el cuidado de nuestros colaboradores.

A estas alturas, es difícil prever cuál será el impacto final en el año. Nosotros somos reacios a efectuar proyecciones y usted puede ver que los mismos economistas se muestras escépticos al momento de efectuar estimaciones.

Lo que sí sabemos es que, primero que nada, está el cuidado de nuestros colaboradores y en eso estamos totalmente focalizados. Segundo, mantener la cadena de suministro, porque tenemos productos que hoy son más necesarios que nunca.

Considerando esto último y unido al fenómeno local con la crisis social y el debate constitucional que se abrirá en los próximos meses, ¿cómo ve CMPC los próximos dos años en el país?

-Nosotros tenemos una mirada que es eminentemente de largo plazo y, además, muy globalizada. Somos una compañía que este año cumplió 100 años. Hemos pasado por distintas coyunturas de diversa complejidad y confiamos en que saldremos adelante. Tome en cuenta que tenemos inversiones relevantes en operaciones industriales en 8 países, todos con características distintas y muchos de los cuales han atravesado momentos sociales y económicos muy complejos en los últimos años. Vendemos nuestros productos en mas de 45 países. Así que miramos en el largo plazo y somos optimistas.

En Chile, ¿cómo está funcionando la coordinación con la cadena logística para mantener los supermercados abastecidos?

-Hasta el momento muy bien. Hemos visto aumentos importantes en la demanda de productos tissue y nos hemos comprometido a no efectuar modificaciones en nuestros precios de venta a nuestros clientes en el actual contexto. Es muy importante que la cadena de suministro se mantenga para los productos de primera necesidad, lo que incluye, por supuesto, todos los insumos que se necesitan para su fabricación, como la celulosa que nosotros producimos en Brasil y en Chile. Piense usted que el 40% de la celulosa en el mundo está destinada a la fabricación de papel tissue. Casi la mitad de la celulosa que nosotros vendemos tiene ese destino. Así que nuestra responsabilidad no es solo con Chile, sino con las empresas que fabrican tissue en todo el mundo. Pero eso no es todo, la celulosa tiene muchos otros usos, incluyendo las tan necesitadas mascarillas. Los laboratorios necesitan nuestras cartulinas para los envases de sus medicamentos. Los molinos necesitan sacos de papel para vender su harina, etc.

En términos de productos, ¿cuánto han elevado la producción de papel tissue para abastecer la demanda local?

-Nuestras máquinas papeleras operan a plena capacidad en todos los países. Para elevar la producción habría que aumentar capacidad y eso no es factible en el corto plazo. Lo que sí hemos hecho es reducir la variedad de formatos, con el objeto de aumentar eficiencias y producir más de los productos más requeridos hoy por las personas.

¿Hay riesgo que haya incrementos de los precios?

-En el caso de los productos tissue, como le decía, no hemos efectuado ni haremos modificaciones en nuestros precios en el actual contexto. En el caso de la celulosa, nuestro producto se cotiza en los mercados internacionales y, hasta el momento, no hemos visto aumentos en los precios.

La sensación de escasez también se produjo en otros países de la región. ¿Cómo la vivieron? ¿Hay alguna experiencia que nos pueda relatar?

-En general, se observan situaciones muy similares a la chilena. Lo que ha habido es un exceso de demanda por motivos de precaución de las personas. La producción, hasta ahora, no ha sufrido mayores problemas. Lo que cambia son las medidas impuestas por las distintas autoridades. Por ejemplo, las restricciones en Perú han implicado algunas complicaciones en la logística.

En el conference de marzo adelantaron que habían tenido algunos retrasos por el coronavirus en China, pero que aún era prematuro para afectar la demanda. ¿Esa percepción ha cambiado? ¿Por qué?

-Nos referíamos a retrasos en los puertos, pero en todo caso muy menores. No hemos visto, hasta el momento, cambios relevantes en la demanda ni en los precios de la celulosa.

El mercado los califica como los “ganadores” en esta crisis, por el alza del dólar y también por la mayor producción de productos tissue, ¿Sienten que están en un mejor pie para afrontar esta crisis?

-Primero que todo, nadie puede calificarse como ganador en una crisis de esta envergadura. Nosotros comenzamos a tomar medidas desde que supimos de esta pandemia, para enfrentar lo que podía ser una crisis importante. En febrero, por ejemplo, restringimos los viajes y luego, paulatinamente, sumamos otras medidas, hasta plantear el teletrabajo y la adecuación de turnos en plantas desde el domingo pasado.

No podría decir si estamos en mejor o peor pie que otras empresas, pero al menos tenemos la tranquilidad de que hemos tomado todas las medidas posibles, y con bastante anticipación, para cuidar a nuestros colaboradores y lograr mantener el suministro de productos fundamentales para las personas. También constituimos un comité de crisis para monitorear a cada instante la situación y abordarla con rigurosidad, incluso con asesorías de expertos en epidemiología.

Recuerde, en todo caso, que los ingresos de CMPC están fundamentalmente explicados por la producción y venta de celulosa, donde aún no vemos incrementos relevantes en la demanda ni en los precios.

En el ámbito financiero que usted menciona, la depreciación del real y del peso chileno frente al dólar está generando, hasta ahora, un mayor cargo por impuestos diferidos y una mayor provisión de impuestos, respectivamente, que de mantenerse en estos niveles, afectarían negativamente nuestros resultados. En una “tormenta” como esta todos nos “mojaremos”.

Teletrabajo: “La experiencia que estamos viviendo modificará nuestros estilos de vida y formas de trabajar”

El gobierno le quiere dar urgencia al proyecto de ley del teletrabajo para tener regulada está actividad. ¿Qué aspectos son los que deben quedar resguardados en la nueva normativa?

-Es una buena pregunta. No cabe duda que la experiencia que estamos viviendo modificará muchas cosas y entre estas nuestros estilos de vida y formas de trabajar. Pero antes de hablarle del teletrabajo, quiero destacar el esfuerzo y compromiso de todas las personas que siguen en labores operativas. Ellos son los verdaderos héroes que les permiten a todos los chilenos seguir abastecidos de los productos más necesarios. Dicho eso, le cuento que nosotros tenemos cerca de 3.800 colaboradores en modalidad de teletrabajo, lo que me parece una cantidad muy relevante, y todos muy comprometidos. Creo que esta experiencia inédita de las empresas, de distinto tamaño, operando en modalidad teletrabajo, servirá para sacar un montón de lecciones. Quizás sea conveniente, una vez superada la crisis, armar algún tipo de comisión que recoja toda esta experiencia y veamos qué cambios legales se puedan requerir para una mejor operación con el debido resguardo a los trabajadores.

En términos de productividad, ¿ven una variación favorable al aplicar este mecanismo de trabajo?

-Es el tipo de experiencia que hay que analizar y recoger después de superada esta crisis. Por ahora, llevamos muy poco tiempo como para sacar una conclusión así. En todo caso, le puedo decir que por lo que hemos visto en CMPC, las personas se toman el teletrabajo con enorme responsabilidad, al igual que quienes se desempeñan en funciones operativas.

¿En términos de costos, hay alguna ganancia para la compañía?

-¿Por el teletrabajo? En términos de costos operacionales, no me parece por ahora. Solo quisiera decirle que en medio de esta grave crisis, nosotros pensamos que las cosas serán buenas para CMPC solo si son buenas para nuestros colaboradores, sus familias y para la sociedad. Por eso, nuestra prioridad hoy es el cuidado de la salud de nuestros trabajadores y el abastecimiento de los productos que hoy las personas demandan de nuestra compañía.P

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