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Las propuestas basadas en el modelo alemán para que Chile avance en encadenamiento productivo

Sobre la base de las conclusiones de dos mesas de trabajo convocadas en el marco de la Misión Alemania 2026, instancia organizada por la Cámara Chileno-Alemana de Comercio e Industria, Grande Pyme e Icare, se elaboró un documento con planteamientos que serán presentados este miércoles en un seminario.

Desde la articulación de las grandes empresas, las pymes y liceos técnicos, hasta la promoción de modelos asociativos para pymes con grandes compañías son parte de las propuestas reunidas en el documento titulado “Una agenda para elevar la productividad: formación técnica, pymes y encadenamientos productivos”, elaborado por la Cámara Chileno-Alemana de Comercio e Industria, la Corporación Grande Pyme e Icare.

Este miércoles se presentará el informe en el seminario Encadenamiento productivo y capital humano para pequeñas, medianas y grandes empresas, en el que se dará cuenta de la agenda de trabajo orientada a extraer aprendizajes del modelo Mittelstand alemán -un entramado de pequeñas y medianas empresas que forman la columna vertebral de la economía alemana-, y traducirlos en planteamientos relevantes para la realidad chilena.

En concreto, el documento consolida las propuestas emanadas de dos mesas de trabajo convocadas en el marco de la Misión Alemania 2026, instancia organizada por la Cámara Chileno-Alemana de Comercio e Industria, Grande Pyme e Icare. La primera mesa abordó la formación dual en la educación técnica y el rol que deben asumir las empresas en ese sistema, y la segunda se centró en los encadenamientos productivos entre grandes empresas y pymes, con énfasis en minería, litio, hidrógeno verde e industria forestal.

El documento detalla que ambas mesas coincidieron en que la resolución de los desafíos del país “requiere una estrategia deliberada, con gobernanza clara, financiamiento específico, estándares reconocidos y corresponsabilidad entre el Estado, las grandes empresas, las pymes y las instituciones educativas”.

Las propuestas se organizaron en seis ejes: gobernanza público-privada; rol de la gran empresa como ancla; desarrollo de proveedores y pymes; financiamiento; capital humano y formación técnica; e información y transparencia de mercado.

El detalle

Respecto de la gobernanza público-privada, el documento explica que “uno de los diagnósticos más compartidos entre ambas mesas fue la ausencia de una instancia que articule con mandato real, recursos y objetivos comunes los distintos actores del sistema productivo y formativo”.

Para lograr aquello, se propone fortalecer y activar los Consejos de Desarrollo Productivo Regional “como instancias de articulación territorial. Estas instancias deberían integrar a grandes empresas, pymes, gremios, liceos técnico-profesionales, centros de formación técnica, institutos profesionales, Sence, Corfo, ChileValora, Seremi de Educación y gobiernos regionales”.

“Su función sería identificar sectores prioritarios, mapear la demanda de competencias, coordinar empresas formadoras, definir estándares y monitorear resultados”, indica el documento.

Respecto del rol de la gran empresa, se plantea la implementación de programas permanentes de desarrollo de proveedores liderados por empresas tractoras, con compromisos de largo plazo.

También se plantea “crear incentivos y mecanismos de mitigación de riesgo para empresas que incorporen nuevos proveedores nacionales; extender a los proveedores los estándares técnicos, de seguridad y de calidad que las grandes empresas ya exigen internamente”.

Otro punto abordado es el desarrollo de proveedores y pymes. Al respecto, se sugiere organizar el desarrollo de proveedores por clústeres o áreas económicas, comenzando por sectores con masa crítica empresarial.

Junto con ello, plantean la promoción de modelos asociativos para pymes: centros interempresa, tutores compartidos, apoyo gremial y articulación con empresas ancla; así como revisar barreras regulatorias y tributarias que inhiben el crecimiento de empresas medianas con potencial de especialización.

El financiamiento es un factor que fue “identificado en ambas mesas como una restricción crítica” y sostuvieron que “existen oportunidades concretas –contratos potenciales, programas formativos, proyectos de innovación—, pero los actores relevantes no cuentan con los recursos necesarios para aprovecharlas”.

Por ello, postulan desarrollar instrumentos de financiamiento de largo plazo para pymes proveedoras, con reconocimiento del riesgo innovador y vinculación a cadenas productivas.

A la vez, se propone la creación de un fondo nacional específico para formación dual que cubra los costos hoy no financiados del sistema; ordenar y redirigir instrumentos Sence existentes hacia componentes de formación dual, habilitando explícitamente su uso para maestros guías, supervisión y certificación.

Respecto del capital humano y la formación técnica, “el diagnóstico compartido es que Chile tiene islas de éxito en formación técnica —liceos técnico-profesionales con vínculo empresarial, centros de entrenamiento sectoriales, programas de alternancia en educación superior—, pero carece de la arquitectura sistémica que permita escalarlos".

En ese sentido, se propone crear un sello de empresa formadora con requisitos mínimos definidos: maestro guía, plan formativo, evaluación, coordinación con institución educativa y registro de estudiantes.

“Implementar un programa nacional de formación y certificación de maestros guías, financiado y accesible para empresas de todo tamaño; separar la función formadora de la certificadora, avanzando hacia certificaciones externas y sectoriales reconocidas por el mercado”, detallan.

Por último, se abordó la información y transparencia de mercado, para lo cual plantearon la necesidad de implementar plataformas de demanda futura que permitan a las grandes empresas transparentar sus necesidades proyectadas de bienes, servicios y competencias técnicas.

También se propone la articulación de la información de demanda futura con las trayectorias formativas de liceos TP, CFT e IP, para reducir brechas entre formación y mercado laboral; e integrar en la ventanilla única información sobre instrumentos disponibles, empresas formadoras, programas activos e indicadores de resultado.

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