Mentores: la rama del voluntariado que más crece en las empresas

De las 94 propuestas que recibió el Presidente Sebastián Piñera el 30 de mayo, por parte de la mesa de trabajo por un gran Acuerdo por la Infancia, está el “Plan de apoyo integral para niños, niñas y adolescentes egresados del sistema”. Esta iniciativa podría ser un gran aliciente para los programas de mentorías en proyectos sociales que aumentan en el sector privado.


Según la última Encuesta Nacional de Voluntariado, realizada por la Fundación Trascender y GFK Adimark (2015), sólo el 12% de la población del país realiza acciones de este tipo, cifra que se ha mantenido más o menos estable desde 2009. La buena noticia es que el 70% de los encuestados, cree que el trabajo de altruismo es mucho mejor que donar dinero.

Debido a esto, al interior de muchas compañías crecen cada vez más los programas correspondientes a lo que se denomina “voluntariado corporativo”, donde son los mismos colaboradores que se arremangan la camisa y salen a terreno a colaborar con su tiempo. Pero hay una rama de este tipo de iniciativa que crece rápidamente: las mentorías. Estas se basan en una especie de apadrinamiento de un adolescente o joven durante una cierta cantidad de tiempo, para ayudarle, principalmente a encontrar su vocación profesional.

En este contexto, aparece un nuevo aliciente para prever que las organizaciones incentivarán a sus equipos a involucrarse más en estas mentorías, que dice relación con las 94 propuestas que recibió el Presidente Sebastián Piñera el 30 de mayo, por parte de la mesa de trabajo por un gran Acuerdo por la Infancia.

En su punto número 70 -que trata del “Programa de apoyo integral de inserción adolescente para adolescentes que egresan a la vida independiente”- el acuerdo propone crear un Plan de apoyo integral para niños, niñas y adolescentes egresados del sistema. Entre las iniciativas se habla del acceso a capacitaciones y hacer un seguimiento a los jóvenes dos años tras su egreso. Aquí es donde las compañías tienen muchas ideas y proyectos por hacer.

En otras palabras, está el “caldo de cultivo” perfecto para el aumento de las mentorías de voluntariado corporativo.

En Chile, no son muchas organizaciones que realizan esta especialización de voluntariado corporativo, pero a de poco también comienza a crecer esta oferta. Uno de los que más lleva entregando esta modalidad es United Way (UW), con un programa de “Mentorías Presenciales” que tiene 13 años de historia.

Según esta ONG internacional, este tipo de programas han impactado a un total de 992 jóvenes de tercero y cuarto medio, del colegio Cardenal Caro (La Pintana) y de otros colegios como el Santa Teresa de Jesús de Los Andes (Huechuraba), que se incorporó hace unos tres años. En la actualidad, las mentorías involucran el apoyo de 10 empresas socias de United Way Chile.

“El éxito se basa por qué nos dimos cuenta que los voluntarios tienen un valor agregado que le entregan a los jóvenes. Se trata de esa cercanía con la inserción laboral o los estudios que esperan para su futuro. Es algo donde los voluntarios pueden aportar muchísimo y orientar a los estudiantes en relación a sus proyectos de vida y lo que quieren hacer en el futuro. Exploran en conjunto en las duplas que se establecen en el programa”, comenta Alejandra Fuenzalida, directora ejecutiva de United Way Chile.

En el caso de las mentorías organizadas por esta entidad, el proceso total dura seis meses, con sesiones preestablecidas, donde se va avanzando en una relación de conocimiento entre ambas personas. Semana por medio, el joven va a la oficina de su mentor. O sea, a la empresa donde trabaja.

En Fundación Trascender también han visto un fuerte aumento del interés por las mentorías en el grupo de empresas con que trabajan temas de voluntariado corporativo. “Esto es empujado por los mismos colaboradores de las compañías, quienes cada vez más tienen más inquietudes sociales a nivel personal, las que sienten que pueden ser encausadas en sus propias organizaciones”, comenta Vicente Gerlach, director ejecutivo de Fundación

Trascender, y agrega: “Una de las principales razones de porqué muchas personas no hacen voluntariado es por falta de tiempo. Una respuesta eficiente es incitarlos a que utilicen el tiempo de su jornada laboral en proyectos sociales y es aquí donde las mentorías calzan perfecto”, dice Gerlach.

Debido a esto, a diferencia del voluntariado común y corriente, en el caso de los mentores, se necesitan que tengan ciertas habilidades específicas y conocimientos técnicos en las materias donde serán los “guías”. En el caso de Fundación Trascender existen dos líneas de mentorías. Una orientada a emprendedores, que tiene una duración de ocho sesiones, y otra enfocada en estudiantes, con el fin de descubrir sus vocaciones.

En Antofagasta han logrado muy buenos resultados al respecto. Y no sólo en el ámbito minero, como podría esperarse, sino también en otras temáticas, como fue en el caso de Caja Los Andes. “Hemos tenido muy buenas experiencias, cuando los jóvenes son elegidos, se mezcla el proceso de selección, con el entusiasmo que tiene tanto el alumno como el mentor, y nunca hemos tenido deserciones en el proceso”, explica Javiera Prieto, directora regional de Trascender Antofagasta.

Actualmente, esta entidad trabaja con 11 empresas a nivel nacional, en tres temas de desarrollo comunitario y -con resultados de encuestas en mano- indican que el 90% de quienes realizan voluntariado, quieren volver a hacerlo de nuevo.

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