Por Paulina ReyesLas empresas apuestan por la flexibilidad laboral para atraer talento y sumar más mujeres al trabajo
En un nuevo encuentro de RedActiva, Scotiabank, SMU y Essbio expusieron las prácticas con las que han ido más allá de la Ley de 40 Horas, apostando por la adaptabilidad laboral como una herramienta para mejorar la productividad, fortalecer la conciliación y facilitar el ingreso y permanencia de más mujeres en las empresas.
En un nuevo encuentro de Red Activa, representantes de Scotiabank, SMU y Essbio comentaron que la reducción de jornada es solo un punto de partida. Adaptar el trabajo a las distintas realidades de las personas, especialmente de las mujeres, se ha convertido en una estrategia para mejorar productividad, reducir la rotación y fortalecer el compromiso de los equipos.
La entrada en vigencia de la Ley de 40 Horas abrió una nueva etapa para las empresas, pero el desafío sigue estando en avanzar hacia modelos de trabajo más flexibles y adaptables a las necesidades de las personas. Durante la conversación, representantes de Scotiabank, SMU y Essbio compartieron las iniciativas que han implementado para ir más allá de las exigencias legales, con foco en conciliación, bienestar y atracción de talento.
La presidenta ejecutiva de Fundación ChileMujeres, Francisca Jünemann, sostuvo que las empresas no deberían esperar nuevas reformas para avanzar en flexibilidad laboral, ya que el actual Código del Trabajo ofrece diversas herramientas de adaptabilidad.
En esa línea, destacó que la adaptabilidad responde a las necesidades de las personas, mientras que la flexibilidad busca responder a las necesidades de productividad de las empresas, aunque ambas pueden complementarse. “La adaptabilidad laboral es cuando una empresa se adapta a las necesidades de las personas, es decir, el principio por el cual las condiciones laborales, espaciales o temporales, se adaptan a las necesidades personales de las y los trabajadores. Y la flexibilidad laboral es cuando la empresa adapta las condiciones laborales para lograr una mayor eficiencia y productividad por la actividad económica específica la cual desarrolla”, explicó.
Ir más allá de las 40 horas
Las empresas, todas socias de RedActiva, sostuvieron que la reducción de jornada ha sido acompañada por otras medidas orientadas a entregar mayor autonomía a los trabajadores.
En Scotiabank, por ejemplo, la implementación empezó incluso antes de que la ley lo exigiera. El banco redujo su jornada primero a 42 horas y luego a 39 horas semanales, además de incorporar teletrabajo antes de que existiera una regulación específica.
La directora de Gestión de Personas y Calidad de Vida de Scotiabank, Daniela Pardakthi, explicó que hoy el banco ofrece once alternativas de horarios de ingreso y aplica ciclos de trabajo que permiten combinar semanas de 45 horas con otras de 33 horas, dependiendo de la carga operacional. “Fuimos a preguntarle a los colaboradores cómo estaban percibiendo este piloto y fue muy agradable escuchar que los tres grandes beneficios que ellos estaban percibiendo tenían que ver con más tiempo con sus hijos, más tiempo con la familia y mayor dedicación a la salud”, afirmó.
De este modo, indicó que esta parcialización de los tiempos “es finalmente un ganar-ganar. Gana la organización con una distribución más eficiente del tiempo y ganamos también con colaboradores más comprometidos”, agregó Pardakthi.
En SMU, la jornada de 40 horas lleva más de una década implementada para parte de la organización y desde 2023 el proceso se aceleró en sus cadenas de supermercados.
El gerente de Relaciones Laborales, Álvaro Lara, explicó que la empresa incorporó horarios diferenciados de ingreso, jornadas reducidas los viernes y mecanismos de conciliación que permiten a las personas organizar mejor su vida familiar. “Para SMU esto requiere una visión que forme parte de los pilares estratégicos de la compañía. (...) No es un trabajo simple, requiere convicción y materializarlo en hechos concretos”, señaló. Agregó que actualmente más de 320 locales ya operan bajo jornadas de 40 horas, luego de rediseñar procesos y funciones para hacer viable la reducción horaria.
Essbio, por su parte, está impulsando una estrategia basada en la confianza y en comprender a las personas de manera integral, distinguiendo entre beneficios, conciliación y flexibilidad según las características de cada cargo. “Teníamos que entender que la vida laboral y la vida personal ya no se podían seguir separando. Somos una sola persona que está gestionando su energía y va a poder dar lo mejor de sí cuando sienta confianza, autonomía y un ambiente seguro”, sostuvo la gerente de Personas y Cultura de la sanitaria, Pamela Parra.
Una herramienta para incorporar más mujeres
Durante la conversación, bajo el alero de RedActiva, que busca avanzar en igualdad de oportunidades y condiciones laborales justas, los panelistas aseguraron que avanzar en adaptabilidad también constituye una herramienta para enfrentar las brechas de participación laboral femenina, considerando las mayores responsabilidades de cuidado que siguen asumiendo las mujeres.
Las bandas horarias, el teletrabajo, la distribución flexible de la jornada y los mecanismos de conciliación fueron mencionados como instrumentos que permiten compatibilizar el trabajo con responsabilidades familiares sin afectar el desarrollo profesional.
Según Daniela Pardakthi, estas políticas impactan directamente en los resultados del negocio, además de la mejora en las condiciones de vida de las personas. “Si se quiere aumentar la productividad, tienen que enfocarse en medidas de conciliación, bienestar y flexibilidad”, afirmó. Según explicó, el fortalecimiento de estas políticas permitió reducir en un 60% el ausentismo asociado a licencias médicas por salud mental en la organización. “Eso es productividad”, sostuvo.
Lara, por su parte, agregó que la “flexibilidad más adaptabilidad es mejor calidad de vida para las personas”. A su juicio, las organizaciones que avanzan en esta materia generan mayor compromiso de sus trabajadores, fortalecen su reputación y logran transformarse en empleadores más atractivos.
Parra, finalmente, coincidió en que el desafío está en transformar la cultura organizacional en las empresas. “Tal como siempre dicen desde ChileMujeres, la ley es el piso”, afirmó. “Tenemos que ser más conscientes, más humanos, más personas. Eso es lo que nos va a diferenciar de las máquinas y de la inteligencia artificial”, terminó dicienfo.
Escucha la conversación completa aquí:
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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