Por Alexis Paiva MackQué tienen de diferente los cerebros que se resisten al Alzheimer, según un reciente estudio
Los autores se preguntaron por qué algunas personas sufren pérdida de memoria y deterioro cognitivo a medida que la enfermedad avanza en su cerebro, mientras que otras mantienen su agudeza mental. Sostienen que sus hallazgos ayudan a explicar las diferencias sobre cómo afecta este diagnóstico.

Una investigación liderada por científicos del Netherlands Institute for Neuroscience asegura haber encontrado pistas sobre por qué algunos cerebros se resisten al Alzheimer, incluso cuando la enfermedad ya está presente.
Antes de iniciar el estudio, se preguntaron por qué algunas personas sufren pérdida de memoria y deterioro cognitivo a medida que la afección avanza en su cerebro, mientras que otras mantienen su agudeza mental.
Una de las autoras del trabajo, Evgenia Salta, comentó: “Alrededor del 30% de los adultos mayores que desarrollan la enfermedad de Alzheimer nunca experimentan sus síntomas“.
“Realmente no sabemos por qué. Es un gran misterio, y uno muy importante”, agregó a través de un comunicado.
Sin embargo, el equipo presume que sus hallazgos, publicados en la revista Cell Stem Cell, pueden ayudar a resolverlo.

Qué tienen de diferente los cerebros que se resisten al Alzheimer
Salta afirmó que una posible explicación es que los cerebros resilientes tienen mayor capacidad de reparación durante el Alzheimer.
“Quizás puedan añadir nuevas células cerebrales a una red que se está degenerando”, planteó la científica.
Explicó que dicha idea está relacionada con un proceso llamado neurogénesis adulta, que se refiere al nacimiento de nuevas células cerebrales (neuronas) en el cerebro adulto.
Aunque investigaciones previas han demostrado su existencia en animales, su presencia en humanos ha sido un tópico de debate.
Para estudiar dicho punto, el equipo utilizó tejido cerebral humano del Banco de Cerebros de Países Bajos, que recolecta y almacena muestras cerebrales donadas para fines científicos.
Las muestras incluyeron tejidos provenientes de donantes de control sin patología cerebral, de pacientes con Alzheimer y de individuos con patología de Alzheimer que se mantuvieron resistentes al desarrollo de demencia.
Luego, se centraron en analizar una pequeña parte del centro de la memoria del cerebro, que describen como probablemente una de las pocas áreas donde podrían formarse estas nuevas células cerebrales.
“Estas células son extremadamente raras, así que tuvimos que desarrollar nuevos métodos para encontrarlas. Nos enfocamos con precisión en el punto exacto donde esperábamos hallarlas”, comentó Salta.
Los investigadores también utilizaron métodos de análisis de datos para identificar estas células con mayor precisión.
Así, encontraron las llamadas neuronas “inmaduras”. Salta afirmó que estas células se asemejan a neuronas jóvenes, no completamente desarrolladas.
“Incluso con una edad promedio superior a los 80 años, encontramos estas neuronas inmaduras en todos los grupos”, aseguró.
El equipo esperaba encontrar muchas más de estas células en el grupo resiliente que en los pacientes con Alzheimer, pero la diferencia no fue tan grande cómo presumían.
Pese a lo anterior, dijo Salta, descubrieron que la diferencia clave reside en cómo se comportan las neuronas inmaduras.

“En los individuos resilientes, estas células parecen activar programas que les ayudan a sobrevivir y a afrontar el daño. También observamos señales más bajas relacionadas con la inflamación y la muerte celular”, destacó.
“Puede que no se trate (solo) de reemplazar las neuronas perdidas. Podría ser que estas células apoyen el tejido circundante y ayuden al cerebro a mantenerse funcional y ‘joven’. Podrían actuar como una especie de fertilizante en un jardín que ha comenzado a deteriorarse”.
Salta precisó que los datos sugieren cómo podrían funcionar las células. No obstante, agregó, todavía no se puede comprobar directamente.
“Partimos de la base de que las células funcionan según los datos, pero no podemos confirmarlo en este tipo de estudio. Esta es solo una pieza de un rompecabezas muy grande. Nunca habrá un solo factor que explique la resiliencia”.
Las futuras investigaciones del equipo se enfocarán en cómo estas neuronas inmaduras interactúan con otras células cerebrales y cómo esta interacción podría influir en la resiliencia.
“En algún punto de esta trayectoria, hay una especie de punto de inflexión. Algunas personas se mantienen estables, otras desarrollan demencia. Queremos comprender qué causa esa diferencia”, anticipó Salta.
Y sentenció: “La resiliencia cognitiva es sumamente interesante. Si comprendemos qué protege a estos cerebros, podría conducir a nuevas estrategias terapéuticas”.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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