Anna Torv: la intensa vida entre series de la actriz de The Last of Us

Foto: HBO Max

Protagonista de Fringe e integrante clave del elenco de Mindhunter, la australiana es uno de los puntos altos del inicio de la serie de HBO. En la piel de Tess, canaliza la esperanza en medio de un mundo arrasado por una catástrofe planetaria.



La sobrevivencia en un mundo posapocalíptico es dura. Que lo digan Joel (Pedro Pascal) y Tess (Anna Torv), quienes se dedican hace años al contrabando en Boston y sus alrededores y parecen habituados a ser testigos y/o autores de lo peor.

Un mal día a la pareja no le queda más remedio que aceptar un trato que les genera mala espina: transportar fuera de la zona en cuarentena a una adolescente de nombre Ellie (Bella Ramsey) a cambio de, según lo que les ofrece un grupo rebelde, recuperar la batería que tanto necesitan. Es el momento decisivo para todos los involucrados, tanto en la primera parte del videojuego The last of us (2013) como en la adaptación que se acaba de estrenar con gran éxito en HBO y HBO Max.

Foto: HBO Max

Ambas figuras son introducidas en el primer capítulo, aunque con acentos dispares: mientras de Joel partimos conociendo su trágica historia de origen, de Tess se nos presenta únicamente su versión actual. Pero incluso si su desarrollo es más acotado, es posible deducir que lo ha perdido todo y quiere seguir adelante para contarlo.

Esas cicatrices ganan matices en la interpretación de Anna Torv, la actriz que le da vida en la pantalla. La australiana se revela como un talento plenamente capacitado para agregarle capas a un guión sólido, donde prima el desarrollo de personajes antes que el golpe de efecto. Algo que no debería sorprender a nadie medianamente cercano a su trayectoria.

Nacida en Melbourne en 1979, hizo carrera en Australia e Inglaterra antes de adueñarse del protagónico de Fringe, para muchos la mejor serie originada en la mente de J. J. Abrams. Torv encarnó durante las cinco temporadas a la agente del FBI Olivia Dunham y, además, a una versión de otro universo del mismo personaje.

Mientras estuvo al aire, entre 2008 y 2013, brindó una prueba de versatilidad al frente de una historia de ciencia ficción sobre la que ella muchas veces ignoraba qué giros o recovecos podría tomar.

Mindhunter. Foto: Netflix

“Trato de no frustrarme demasiado porque no tenemos el tiempo de un largometraje para sentarnos, trazar y planificar cada aspecto del personaje”, señaló en 2010, luego de obtener elogios pero ninguna aparición en los Emmy.

Una vez que terminó sus obligaciones con esa producción, no vino inmediatamente otro papel en la televisión estadounidense ni una incursión en el cine. En cambio, volvió a su país natal para protagonizar Secret city, un thriller en clave política que internacionalmente se vio a través de Netflix.

Sería en la principal plataforma de streaming que daría un salto significativo al transformarse en una de las principales figuras de Mindhunter. Wendy Carr, la psicóloga que interpretó en la historia sobre el estudio de asesinos seriales, se constituyó como uno de los mejores elementos de la ficción durante sus dos temporadas. “Torv es una actriz que puede cambiar una escena con solo levantar una ceja”, indicó en alguna oportunidad The Guardian.

Con todo ese bagaje llegó a encarnar a Tess en The last of us. Sin vivir la experiencia de jugar el videojuego -por expresa petición de los creadores-, Torv aterrizó en Calgary, Canadá, para unirse a Pascal en la versión televisiva de la historia. Allí el guión le tenía reservado lo mejor para el segundo episodio (ya disponible en HBO Max; spoilers a continuación).

Foto: HBO Max

Cuando abandonan la zona encuarentenada, Joel, Tess y Ellie se ven amenazados por los infectados de la trama, que crecen y atacan sin control. Los adultos encaran esa situación desde ángulos dispares: el personaje de Pascal está dispuesto a deshacerse de la adolescente, pero Tess es menos tajante. Está a favor de creer en que Ellie podría ser la esperanza de una cura.

Aferrada a eso -y consciente de que después de haber sido mordida le restan pocas horas de vida-, es que se sacrifica y protagoniza una de las escenas de muerte más memorables de la televisión reciente. Para muchos, se mejora un instante que ya era devastador en el videojuego (donde moría a manos del ejército).

En palabras de Craig Mazin, “es una combinación notable de la dirección de Neil, la actuación de Anna Torv cuando obviamente no había nada allí, y nuestro departamento de efectos visuales al realizar este magnífico trabajo para que todo encaje y se sienta real y terrible”.

El gran despliegue de la australiana en escena también se le puede atribuir a su pleno entendimiento de la historia que está interpretando, una inmersión en un mundo posterior al colapso de la civilización.

Foto: HBO Max

“¿Cuál es el punto de la vida? ¿Qué están haciendo si no creen en una cura? Entonces piensas: ‘Bueno, es porque estamos programados para hacer eso, para sobrevivir’. Nos adaptamos, y Ellie no conoce nada diferente”, planteó a Looper.

El desenlace de Tess en la trama es bastante claro, pero sí se puede adelantar algo: no es la última vez que la actriz aparecerá en la producción.

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