Por Felipe RetamalUn baile inolvidable: Bad Bunny arrasa en su regreso al Estadio Nacional con un show de alto impacto
Entre reggaetón, salsa y hasta algún bolero, el “conejo malo” no bajó la intensidad en su regreso al Estadio Nacional. Un show extenso concentrado en el eje latino de Debí tirar más fotos, que incluyó el esperado paso por la “casita”. Un espectáculo que no escatimó en pirotecnia y mostró el estatus del puertorriqueño como un ineludible del pop mundial.

“No se quiere ir de Puerto Rico po”, decía uno de los chicos, con inconfundible acento chileno, sentado en la acera de una zona cualquiera de una ciudad de Chile, en el video introductorio. Se referían a la residencia de Bad Bunny en Puerto Rico. Por tanto se imponía invocarlo, recitando el texto semibiográfico de La Mudanza, uno de los temas de Debí tirar más fotos. La gente en el público gritó como uno solo; Benito, apareció.
Con poco más de 15 minutos de retraso, Bad Bunny subió a escena, acompañado de un conjunto de bronces y percusiones. “Aprieta chamaquito que llegamos a Chile”, lanzó, vestido de traje, al estilo salsero. Por fin, tras una trabajada reprogramación de sus shows (como la contó Culto en exclusiva), estaba entre nosotros.
Tras la histórica residencia en Puerto Rico, la gira internacional Debí tirar más fotos pasó por Costa Rica, República Dominicana y México antes de llegar a Chile para abrir la temporada de conciertos en un repleto Estadio Nacional. “No es casualidad que yo quería arrancar el año 2026 con ustedes”, comentó, tribunero. El respetable le devolvió una ovación, mientras sonaba la lectura de Callaíta a ritmo de salsa mientras la gente se animaba a soltar algunos pasos.

Y casi de inmediato, un guiño al país. El hábil guitarrista de Benito, con un cuatro puertorriqueño en las manos, dio un paso al frente y sorprendió con la inmortal El derecho de vivir en paz, de Víctor Jara. Un gesto que remeció al público que coreó el tema, el que además sirvió como una introducción para Pitorro de coco, uno de los temas de DtMF. Un álbum muy escuchado en el país, lo que quedó en claro por cómo la gente conocía cada uno de los temas.
A diferencia de la montaña caribeña que montó en el escenario de su residencia en Puerto Rico, en el Nacional se ubicó el escenario central entre las primeras filas y una gradería que le daba sensación como de un estadio de pueblo latinoamericano. Una jugada a tono con el carácter popular y latino de esta etapa que también se traduce en la música; Turista, suena en un arreglo que navegó entre la rítmica del bolero. Fue inevitable recordar la versión de Macha y el Bloque Depresivo, que sonó en este mismo recinto apenas unos días atrás. “Este show es sobre ustedes, la unión de Puerto Rico, Chile y América Latina” dijo a modo de declaración. El primer bloque del show cerró en alto con la energía salsera de Baile inolvidable (introducida por un solo de teclado de inspiración setentera) y NUEVAYoL con los fuegos artificiales rompiendo desde atrás del escenario (y el lucimiento de los bronces y las percusiones). El respetable bramó.

A continuación, el segmento que ha generado más conversación, “la casita”, el espacio diseñado por Mayna Magruder Ortiz, a inspiración de viviendas reales de Puerto Rico. Quienes estaban en la cancha, debieron seguirlo por las pantallas, pero lo primero que vieron fue a Concho el simpático personaje animado creado por el artista puertorriqueño José ‘Quique’ Rivera, a inspiración del sapo concho, un animal endémico de la isla. El personaje sorprendió diciendo que deseaba comer completos, pastel de choclo, emborracharse con piscola y hasta se animó con un “ceacheí”, que aunque algo robótico, fue seguido con entusiasmo por la gente.
Tras ese momento patriotero, Benito apareció por la “casita” (vestido de polera y short en plan sport) para hacer el segmento de reggaetón y temas de otros momentos de su carrera. Podría parecer un desvío del guion salsero y boricua del show, pero no, simplemente lo lleva a otro sitio.
Arrancando con VeLDÁ y el hit Titi me preguntó el escenario alternativo cumple con su puesta en escena de una fiesta en una barriada latinoamericana, con invitados (en la residencia de Puerto Rico pasaron celebridades como LeBron James, Kylian Mbappé, Penélope Cruz, etc). Benito deja que el público cante buena parte de los temas mientras recorre la casita, a la manera de un anfitrión que se ocupa de que no falten las latas de cerveza y los choripanes. A ratos se sentaba, como para tomar un respiro, pero la energía sigue a tope; la “casita” es la silenciosa protagonista.

Por un momento, Benito sale de la “casita” para invitar a un afortunado del público, al que dio un breve abrazo. Es lo que hace en los shows, el elegido hace el grito “Acho PR!” mientras el ídolo sube por una escalera lateral al techo del lugar, para cantar VOY A LLeVARTE PA PR, seguida de inmediato por Me porto Bonito, uno de los clásicos de Un verano sin ti. Fue un segmento casi sin pausas, que Bad Bunny sostiene prácticamente entre él y el beat machacante del reggaetón. El contraste lo marcó el trap de MONACO, su lectura del estrellato, que aún así mostró su potencial. A continuación, se anunció por las pantallas la canción exclusiva para el país de visita, en este caso fue SOY PEOR, un tema de sus primeros tiempos en clave de trap, probablemente a consideración de lo mucho que se escucha su música en el país. Y sorpresa, muchos la conocían.
Aparecieron por la “casita” los Pleneros de la cresta, el conjunto de música tradicional puertorriqueña que participan en DTMF. Con su ritmo irresistible, a punta de percusiones, de alguna manera marcan la transición entre el repertorio reggaetonero con la propuesta más reciente. Permite además cerrar el segmento a tope y engancharlo con el siguiente.
El regreso al escenario principal, se marca con otro de los cortos, protagonizado por Jacobo Morales, con paisajes de la larga y angosta faja de fondo. Una experiencia personalizada que el público agradece. El show sigue con Ojitos lindos, KLOuFRENS y BOKeTE esta vez con Benito cercado por un grupo de bailarines.

El tramo final subrraya el eje del show; pasa El apagón, el tema de Un verano sin tí que de alguna forma anticipó esta etapa con su letra cargada de observación social. El cierre con DtMF y EoO, tras casi tres horas de espectáculo, y más pirotecnia, dejó con ganas de más.
En NUEVAYoL, Bad Bunny bromea: “Como Bad Bunny va a ser el Rey del pop, con reggaetón y dembow?”. Ciertamente son palabras mayores , pero si lo quisiera podría reclamar el trono con total autoridad. Hits no le faltan y ha apostado por un formato pop para su música, coronado con un espectáculo de alto nivel, que incluso superó a su propio show anterior el mismo Nacional (con isla voladora y todo). Hoy se bebe, hoy se gasta, hoy la fiesta se llama Bad Bunny.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Plan digital + LT Beneficios por 3 meses
Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE














