Por Felipe RetamalCarcuro, uniformes de colegio y la Revuelta: Los Tres en cinco shows memorables
A días de mostrar en vivo su nuevo disco XCLNT, revisamos algunas de las mejores presentaciones del grupo. Desde aquella noche en el Court Central, pasando por el debut en el Festival de Viña, a la noche desenchufada en el Teatro California, la presentación de Fome y el debut de la Revuelta.

“Algo raro está pasando”
Probablemente uno de los shows más memorables de la carrera de Los Tres. En diciembre de 1995 el grupo se presentó en el Court Central del Estadio Nacional en un momento que su carrera iba al alza. El grupo acababa de grabar su MTV Unplugged en Miami, la misma temporada en que lanzaban La Espada & la Pared, uno de sus discos claves.
Además de los shows preliminares de Santos Dumont y Aterciopelados, esa noche es recordada por la presentación de Pedro Carcuro. Una jugada a tono con el gusto por la cultura popular del grupo. “Algo raro está pasando”, dijo el célebre conductor ante la sorpresa del público, para luego dar paso a la entrada de la banda.
Con el rodaje que tenían por entonces, Henríquez, Lindl, Parra y Molina desplegaron un show contundente. Arrancaron con Sudapara e interpretaron temas menos evidentes como En Jamaica y El Haz Sensor. Por supuesto, sonó el habitual segmento de cuecas, con Mándame quitar la vida, El arrepentido y La vida que yo he pasado. Además del repertorio que se consolidaba en la música chilena, el grupo lograba una notable conexión con el público. Probablemente, una de las claves de su éxito.
La primera vez en Viña
Esa temporada de ensueño de Los Tres se coronó con su primera presentación en el Festival de Viña, el sábado 17 de febrero de 1996. El conjunto abrió la cuarta jornada del evento en la que también se presentaron los cantantes Andrés de León y Diego Torres, además del humorista Jorge Franco con su personaje “El náufrago”.
“Fue una muy buena negociación porque pedimos estar el sábado, horario estelar, repertorio sin discusión y pago. Queríamos el estándar de los artistas internacionales”, contó Carmen Romero, exmánager del grupo a este medio.
Vestidos de escolares, como una humorada que surgió en una charla, el grupo interpretó un repertorio concentrado en los temas más conocidos de sus tres discos. También incluyeron el segmento de cuecas y, en una postal de la transición, al momento de tocar La Primera Vez, Álvaro Henríquez señaló: “Esta canción está dedicada a todos los que están en Punta Peuco y para los que deberían estar”.
Una Danza Rusa en el California
El fenómeno del MTV Unplugged marcó la temporada 96 de Los Tres. Al lanzamiento del álbum le siguió una gira desenchufada en que el grupo interpretó el material del disco, pero en realidad ofrecía una experiencia musical.
Eso fue lo que mostraron entre el 4,5 y 6 de julio en el Teatro California (con Álvaro Henríquez luciendo mostachos a lo Lennon en el Sgt.Pepper’s). En un gesto teatral no muy común en ellos, el grupo entró al escenario tocando la Danza Rusa, la afamada y cinematográfica pieza instrumental de Tom Waits, para luego seguir con su material en formato desenchufado.
Con los refuerzos de Camilo Salinas, Antonio Restucci, Cuti Aste, Ángel Cardenas y Claudio Morales, el grupo desplegó una actuación que dio cuenta de su ambición musical. La versión de Pájaros de Fuego supera a la del Unplugged y el sorpresivo cierre con Copacabana (original de Barry Manilow), que incluyó las voces de Javiera Parra y Esperanza Restucci, coronó una presentación memorable.
Una noche Fome
La cortina instrumental de Music To Watch Girls By, de Andy Williams, recibió a los entusiastas que llegaron hasta el teatro Monumental la fría noche del 5 de julio de 1997. Casi un año después de la memorable noche acústica del California, Los Tres mutaban a la intensidad eléctrica de Fome.
Por ello, el material de ese cuarto disco de estudio fue el que concentró la atención de la noche. Una presentación en que el grupo presentó un sonido contundente, prescindiendo de músicos de apoyo e incluso sin el habitual segmento de cuecas. De alguna forma, volviendo a su raíz de cuarteto de rock directo como lo plantearon en su reencuentro en La Revuelta.
En la previa se mostró en el lugar el partido Chile-Colombia, disputado por las eliminatorias rumbo a la Copa del Mundo Francia 98, que acabó en goleada para la selección nacional. La euforia y la algarabía juvenil por ver a Los Tres en un momento estelar de alguna manera resumía el espíritu triunfalista de la época; éramos los “jaguares” de Latinoamérica.
La Revuelta en la plaza
El reencuentro de la alineación fundamental del grupo, Henríquez, Lindl, Parra y Molina (que no tocaba junta desde el año 2000) tuvo una primera presentación en la Plaza de la Independencia, de su natal Concepción. Una decisión a tono con el ánimo de hacer guiños a su historia.
Por ello, el lugar se repletó. Mucha gente joven, que no los vio en su época noventera llegó incluso desde otro puntos del país para verlos. La ovación atronó apenas sonó la introducción de Somos tontos no pesados y pasó el solo de Pancho Molina.
Aunque la banda siempre tuvo un directo muy quirúrgico, en esa aproximación inicial a la Revuelta, como le llamaron a la reunión, sonaron con una especial garra. En un show de 11 temas incluyeron una sola cueca (La vida que yo he pasado) tocada en formato eléctrico. El final fue con la energía arriba, con el doblete de Tu cariño se me va y No sabes que desperdicio tengo en el alma. Como para dejar en claro que hay cosas que no se olvidan.
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