Estudió Enfermería y hoy lidera el principal hospital de simulación clínica del sur de Chile
Desde Temuco, el primer Hospital de Simulación del sur prepara a estudiantes y equipos clínicos en escenarios realistas para reducir errores y fortalecer la seguridad del paciente. Paola Radedek explica la importancia de este tipo de formación para el desarrollo de las capacidades de los alumnos en el área de la salud.

Paola Radedek Soto es enfermera, magíster en Educación de Profesionales de la Salud por la Universidad de Barcelona y directora del Hospital de Simulación de la Universidad Católica de Temuco, el primero de estas características en el sur de Chile. Con más de una década de experiencia en docencia con simulación, explica por qué esta metodología se ha transformado en un estándar internacional, cómo dialoga con los desafíos sanitarios de La Araucanía y de qué manera puede impactar en la seguridad de los pacientes.
La simulación clínica ya es un estándar internacional. ¿Qué ha aprendido Chile de la experiencia de Estados Unidos, Europa y China?
La simulación se desarrolló principalmente por la seguridad del paciente. Estados Unidos y Europa llevan mucho más tiempo que nosotros y han marcado la pauta a través de instituciones como la Society for Simulation in Healthcare y la International Nursing Association for Clinical Simulation and Learning. En Latinoamérica, la Federación Latinoamericana de Simulación Clínica impulsa la acreditación de centros. Chile ha tomado de estas experiencias la idea de entrenar en entornos seguros, físicos y psicológicos, antes del trabajo con pacientes reales.
Se suele comparar con los simuladores de vuelo. ¿Por qué es un imperativo ético?
Nadie aceptaría que un piloto vuele por primera vez con pasajeros sin haber pasado por un simulador. En salud ocurre lo mismo: un profesional no debería enfrentar una situación compleja sin entrenamiento previo. La simulación permite desarrollar competencias técnicas y humanas, aprender del error sin causar daño y proteger directamente a los pacientes.

¿Qué brechas busca cerrar en la formación de salud en Chile?
Con el aumento de la información y la reducción de campos clínicos tras la pandemia, se volvió necesario optimizar esos espacios. La simulación centra el aprendizaje en el estudiante y lo prepara para el trabajo real. No reemplaza la atención con pacientes, pero sí la antecede de manera efectiva y segura.
¿Qué distingue al Hospital de Simulación de la UCT?
Es un proyecto creado desde cero, con 19 espacios entre salas de habilidades, box de consulta y áreas de alta fidelidad. Integra tecnología audiovisual e inteligencia artificial y se concibe como una unidad académica, no solo como infraestructura. Su valor estratégico es posicionar al sur con altos estándares y fortalecer la educación continua mediante diplomados y magíster.
¿Cómo incorporan la realidad de La Araucanía en los escenarios?
El sello de la universidad considera interculturalidad, trabajo comunitario, ruralidad, población infantil y envejecimiento. Estos elementos se incluyen en los guiones de simulación para que el aprendizaje sea coherente con el territorio y con los desafíos reales de la región.

¿Qué impacto espera en los equipos clínicos y en la seguridad de los pacientes?
Debe producir un cambio de paradigma en calidad y seguridad. La simulación no solo forma estudiantes: también apoya a equipos ya constituidos para mejorar procesos, uso de recursos y resolución de eventos adversos, fortaleciendo todo el ciclo de salud.
¿De qué manera ayuda a reducir errores y mala praxis?
Permite entrenar antes de enfrentar situaciones de alto riesgo. Los errores en salud suelen relacionarse con comunicación y decisiones bajo presión; la simulación aborda esos factores. El debriefing posibilidad reflexionar y transferir aprendizajes, instalando una cultura de prevención y mejora continua.
El hospital se proyecta como espacio de innovación. ¿Qué oportunidades abre?
Está disponible para áreas como ingeniería para crear simuladores, software y equipamiento propio. Esto puede impulsar desarrollo científico y divulgación desde el sur, articulando educación, tecnología e investigación.
¿Qué la llevó a especializarse en simulación?
Mi experiencia asistencial en cirugía y UCI me mostró su relevancia. Desde la docencia comprendí que es una herramienta trascendental para preparar equipos exigidos. Siento que mi trabajo impacta en la salud de la región y del país.
¿Qué mensaje daría a quienes quieren estudiar salud?
La simulación es una vía privilegiada para aprender de forma progresiva e interprofesional. La atención de personas exige seguridad, buenas prácticas y humanización, y esta metodología fortalece todas esas dimensiones.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Plan digital + LT Beneficios por 3 meses
Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE













