Lamine Yamal, la emotiva historia del héroe de España que no para de romper récords

El prometedor atacante rompió varios registros con su actuación de este martes. Foto: REUTERS/Leonhard Simon

El jugador, de 16 años y 362 días, vivió su niñez en Rocafonda, un barrio obrero al borde de la ciudad. Este martes fue la figura española en la clasificación a la final de la Eurocopa.



Corría el minuto 21 de la semifinal entre España y Francia. El equipo de Kylian Mbappé se imponía por la cuenta mínima, hasta que tomó el balón Lamine Yamal. Con 16 años y 362 días, encaró a Rabiot, avanzó hacia la derecha, luego salió rápidamente a la izquierda y sacó un zurdazo al ángulo para marcar el 1-1. En sus pies pareció sencillo, como si estuviera jugando en las canchas de cemento de Rocafonda, el humilde barrio en donde creció. El golazo, además de pavimentar la remontada del equipo de Luis de la Fuente, se metió en la historia de la Eurocopa: la nueva joya del Barcelona se convirtió en el futbolista más joven en marcar un gol en el certamen.

“Estoy muy feliz por la victoria y por el pase a la final. No sé si es el mejor gol del torneo, pero para mí es muy especial al ser mi primer gol en la Euro con la absoluta”, declaró Yamal después de haber sido elegido como la figura del encuentro.

Un rompe récords

Claro que este martes el prometedor jugador también batió otro decidor registro. Al disputar el encuentro ante los galos, se posicionó como en el futbolista más joven en enfrentar una semifinal de un gran torneo de selecciones (Mundial o Eurocopa), superando así al mítico Pelé en el Mundial de 1958, en donde tenía 17 años y 244 días.

Yamal, en el momento en que disparó y marcó un golazo ante Francia. Foto: REUTERS/Lisi Niesner

Durante su corta carrera, el puntero, hijo de madre ecuatoguineana y padre marroquí, se ha acostumbrado a romper récords. Es el jugador más joven en debutar con la selección de España y en disputar un partido de LaLiga con el Barcelona. Además, es el más pequeño en anotar con la Roja europea.

Una celebración simbólica

Yamal, que hoy vive en La Masía, llegó proveniente desde Rocafonda, un barrio obrero y multicultural que está en las afueras de Barcelona y que, generalmente, no es visitado por los cientos de turistas que llegan hasta la ciudad. Es una de las zonas más desfavorecidas no sólo de Cataluña, sino que de todo el país.

En ese lugar, el nacido el 13 de julio de 2007 se enamoró del fútbol viendo jugar a su padre y a su primo en canchas de cemento, algo que no olvida. Su característica celebración haciendo un 304 con los dedos, tiene que ver con los últimos dígitos del número postal de su barrio en Rocafonda (08304); una forma de rendirle homenaje.

Al notar un prometedor talento, su padre lo llevó al Barcelona con siete años, en donde pasó las pruebas y fue seleccionado. Claro que el hombre, antes de que el pequeño firmara, puso como condición que le debían entregar educación a su hijo, algo valioso con lo que Yamal ha debido cumplir incluso durante el transcurso de esta Eurocopa. “Estoy haciéndolo online, haciendo trabajos y estudiando en la habitación, estoy ya en la recta final”, dijo el futbolista.

“Vi a un niño generoso que no buscaba reconocimiento. Como entrenador a veces pensabas: ‘¿qué puedo enseñarle, si hace cosas que ni yo me imagino desde el banquillo?’”, declaró a la BBC mundo Iván Carrasco, quien lo entrenó en categorías inferiores.

A días de su cumpleaños número 17, el joven se alista para seguir corriendo los límites del fútbol en su primera Euro, en donde disputará la gran final esta domingo 14 de julio en Berlín, claro que sin descuidar sus clases.

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