El Deportivo

Los nuevos bloques en las elecciones de la FIFA: detractores y apoyos de Gianni Infantino en su afán de ser reelecto

La UEFA, la confederación de Asia y la Concacaf ya manifestaron el rechazo al actual mandamás. Sin embargo, cada una tiene países miembros que no están de acuerdo con la postura. África y la Conmebol se decantan por la actual autoridad.

Los nuevos bloques en las elecciones de la FIFA, detractores y apoyos para Gianni Infantino. FOTO: @fifamedia

La próxima carrera electoral de la FIFA ya está declarada. El 30 de abril pasado en Vancouver, Canadá, en la clausura de del Congreso de la FIFA, el actual presidente Gianni Infantino anunció su candidatura para un tercer y último mandato completo hasta 2031.

En ese entonces, solo días antes del Mundial 2026, el suizo-italiano corría solo en este nuevo proceso. Sin embargo, eso ya no está tan claro. Tras los desafortunados intentos de vender una participación del 21% en las operaciones comerciales y de eventos de la FIFA a un fondo de inversión han hecho que el poder del mandamás comience a tambalearse.

En las últimas dos semanas se han multiplicado los cuestionamientos. Los votos que parecían seguros ahora se transformaron en una verdadera incertidumbre o, simplemente, decantaron en una derecha oposición al actual gobierno del fútbol mundial.

La UEFA, organismo rector del fútbol europeo, fue una de las entidades que declaró públicamente haber perdido la confianza en el liderazgo del presidente. Aliados y asesores también le dieron la espalda, incapaces de mantener su apoyo al asediado líder de la FIFA. En ese escenario, las elecciones previstas para el 18 de marzo parecen mucho más inciertas.

¿Poder absoluto?

El cambio de presidente de la FIFA no es algo frecuente durante la historia. Desde que su primer presidente, el periodista francés Robert Guerin, asumiera el cargo en 1904, Infantino es solo la novena persona en ocupar ese puesto y solo el tercero desde la década de 1970, después de que Joao Havelange y Sepp Blatter acumularan juntos más de 40 años en el cargo.

La caída de Blatter, en medio de una tormenta de acusaciones de corrupción, llevó al organismo con sede en Zurich en limitar en 2016 los mandatos presidenciales a solo 12 años. En ese mismo año, el actual timonel y entonces exsecretario general de la UEFA, ante las altas expectativas cifradas en ese cambio de timón.

La FIFA celebra elecciones cada cuatro años, durante el Congreso que sigue a la Copa del Mundo. Se celebraron en 2019 y 2023, como muestra del apoyo con el que Infantino suele contar, en ninguna de ellas fue necesaria la votación de las federaciones miembro. Estas dos reelecciones, en las que no hubo oposición, fueron aprobadas por aclamación, un proceso que permitió a Infantino permanecer al frente durante otros cuatro años sin necesidad de votación. Así, hasta los últimos acontecimientos, la presidencia se había convertido en un cargo de poder absoluto.

Una nueva era

El proceso de elección de la presidencia de la FIFA dura un año, desde un Congreso hasta el siguiente. Los candidatos deben de haber desempeñado un papel activo en el fútbol durante dos de los cinco años anteriores, además de superar una verificación de elegibilidad realizada por un comité del organismo. Claro que, lo más importante, es el respaldo de al menos cinco federaciones miembro antes de la fecha límite, que este año será el 18 de noviembre.

Un candidato puede contar con el respaldo de solo una asociación, un detalle importante dado el retiro simbólico del apoyo a Infantino por parte de varios países, incluidos Gales e Inglaterra, en los últimos días. Después de todo, se trataba de un hombre que afirmó haber recibido promesas de apoyo de 200 de los 211 miembros a principios de este año, cuando planeaba las próximas elecciones.

Los estatutos de la FIFA establecen que se requiere una mayoría simple de más del 50 por ciento para ganar una elección presidencial cuando hay dos candidatos, lo que equivale a obtener 106 votos de las 211 asociaciones. Todos los votos de las asociaciones cuentan por igual, España vale lo mismo que Seychelles y el voto de Argentina tiene el mismo peso que el de Aruba.

La atención a las necesidades de las naciones más pequeñas ha sido un medio para consolidar la popularidad de Infantino, pero la reacción negativa de tres confederaciones importantes le plantea un nuevo problema al suizo-italiano.

La UEFA, cuyas federaciones representan 55 votos, ha declarado su oposición a Infantino, mientras que la Confederación Asiática de Fútbol, la AFC, tiene 46 sufragios. Asimismo, la Confederación de Fútbol de Norte, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) suma otras 35 preferencias, pese a que México se desmarcó de sus vecinos.

Con la suma de esas tres organizaciones hay suficientes votos para derrocar a Infantino, ya que sus respectivas federaciones suma 136. Sin embargo, no hay garantía de que todos los miembros de estas asociaciones voten de la misma manera. Qatar, por ejemplo, miembro de la AFC, declaró recientemente que apoya de manera irrestricta a Infantino. Otros países del bloque también manifestaron su apoyo al presidente: Kuwait, Líbano, Mongolia, Bután, Filipinas, Indonesia y Sri Lanka.

Una elección presidencial que, en teoría, se gana mediante la acumulación de apoyo dentro de las confederaciones, pero no existe el voto en bloque en el proceso ya que el sufragio finalmente es secreto.

En una elección con más de dos candidatos, se requerirá inicialmente una mayoría de dos tercios en la primera ronda. De esa manera se celebrarán rondas de votación adicionales hasta que se reduzca el número de candidatos. Infantino necesitó dos de estas rondas para que sus 115 votos fueran suficientes para ganar en 2016.

En lo concreto, un potencial oponente de Infantino tiene 15 semanas para conseguir apoyo antes de que finalice el plazo de presentación de candidaturas. Según informa The New York Times, el presidente de la Concacaf, Victor Montagliani, está considerando seriamente presentar el primer desafío a Infantino en más de una década.

Los apoyos

Las elecciones presidenciales de 2027 se celebrarán en Marruecos, el próximo 18 de marzo, un hecho significativo para un país que aspira a organizar la final del Mundial de 2030, tal como Infantino ya habría intercambiado esa opción por apoyo, en desmedro de España, coanfitriona y vigente campeona.

Una elección que tampoco es baladí para Infantino, dado el fuerte apoyo que tradicionalmente ha recibido de la CAF, el organismo rector del fútbol africano, confederación que suma 54 votos, aunque algunos países como Sierra Leona ya se desmarcaron del presidente.

Respecto de la Confederación Sudamericana de Fútbol, el órgano ya expresó su respaldo público al europeo. Con el pasar de los días, varios de los países miembros como Argentina, Paraguay y Bolivia reafirmaron esa opinión. Así, Infantino debería sumar las 10 preferencias de este lado del planeta.

Queda por ver qué harán las 11 federaciones miembro de la Confederación de Fútbol de Oceanía, la OFC. Nueva Zelanda, el miembro más importante de la organización, se apresuró a manifestarse en contra de la propuesta de Infantino por la Copa del Mundo y aún no existe apoyo para Infantino entre las demás federaciones.

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