La llama chilena en Tokio sigue encendida con los Paralímpicos

Foto: AFP.

La delegación nacional en Tokio 2020 es la más grande de su historia y se ilusiona con medallas en los Juegos que comienzan este martes. De hecho, las autoridades proyectan tres preseas gracias a una sostenida política de priorización de ciertas disciplinas.




Este martes 24 de agosto se inaugurarán los Juegos Paralímpicos de Tokio. El Team ParaChile llega con una delegación de 19 deportistas y con buenas expectativas de sumar medallas, siendo los principales favoritos la lanzadora de bala María Francisca Mardones, la mejor del mundo en la especialidad; el pesista Juan Carlos Garrido y el nadador Alberto Abarza. A ellos se suman otras cartas muy interesantes, como la canoísta Katherinne Wollermann, quien fue cuarta en Río 2016, al igual que la atleta Amanda Cerna; el joven nadador Vicente Almonacid, actual número dos del ranking mundial, o la tenista en silla de ruedas Macarena Cabrillana, 11 del planeta, entre varios exponentes más, quienes ya demostraron su cuantía en Lima, donde la representación nacional terminó octava en el medallero, gracias a 10 oros, 12 platas y 11 bronces.

La amplia cantidad de opciones de presea responde a una política de priorización del Comité Paralímpico en ciertas disciplinas, a diferencia del deporte convencional, lo que ha permitido tener rendimientos muy buenos. Sin ir más lejos, el atleta Cristián Valenzuela logró el oro en Londres 2012, además de sumar tres títulos mundiales.

“Después de Toronto, que fueron nuestros primeros Parapanamericanos donde participamos en forma íntegra, nos dimos cuenta de que había que mantener una ecuación precisa entre los deportes con posibilidades y los de desarrollo. Nos dimos cuenta de esto, porque un buen resultado nos abre un montón de puertas, nos genera muchas oportunidades y les genera expectativas a las personas en situación de discapacidad. El resultado de Cristián Valenzuela en los Juegos de Londres 2012 así lo demostró”, afirma Ricardo Elizalde, presidente del organismo.

La estrategia tuvo varios pasos. “En la primera etapa priorizamos más a los deportes individuales que a los grupales. Lo decidimos así en base a los recursos que disponíamos y a los resultados, sin dejar de lado a los otros deportes. Así está el tenis de mesa, que es el más masivo y de tremendo resultado en Lima, además tenemos el powerlifting, la natación. Y deportes de zona geográfica, como el paracanotaje, donde está Katherinne Wollermann, que fue cuarta en Río”, explica el dirigente.

Elizalde valora los cambios institucionales que le han permitido un mayor desarrollo a la entidad que preside, lo que ha coincido con una mayor expansión de los deportes: “Hay que reconocer que, en 2014, el Comité Paralímpico tenía un presupuesto de apenas 140 millones de pesos para todos los deportes y hoy tiene cerca de 1.500 millones, aunque también hay que decir que nuestros deportistas se han multiplicado por 40. Además, nos ayudó mucho que en 2017 el Comité Paralímpico alcanzara el mismo rango que el Comité Olímpico”.

Por otro lado, el timonel confiesa que todavía hay ciertos mitos sobre el deporte paralímpico, especialmente los que tienen relación con la competitividad de sus exponentes. “Uno de los mayores problemas que tenemos es que la ciudadanía no conoce el deporte paralímpico. La gente cree que se va a participar, pero no es así. Esto es deporte de alto rendimiento, donde la gente entrena seis veces a la semana y tiene apoyo profesional de todo tipo”, sostiene.

En esta misma línea, no teme al hablar de objetivos. “Nosotros tenemos varios escenarios, pero en un escenario realista, en base a las marcas y a los rankings, apunta a que deberíamos obtener tres medallas”, afirma, sin titubeos.

María Francisca Mardones, quien antes participó como tenista y ahora como atleta, donde es candidata, arribó a Tokio en las últimas horas y se muestra tranquila para enfrentar el desafío: “Son mis terceros Juegos, pero tengo todas las ganas y la inquietud de como si fueran los primeros. Estoy muy entusiasmada con debutar en el atletismo y espero disfrutar la competencia”.

Mientras que Juan Carlos Garrido, quien superó un accidente casero, expresó su alegría. “Estar acá es sumamente emocionante, tuve una muy buena preparación. Llego tranquilo. En otras ocasiones estuve muy nervioso, sé que si disfruto va a ser algo bueno, porque en el último año así lo he hecho y he conseguido muy buenos resultados. No queda más que disfrutar estos Juegos, después de esperarlos tanto”, indicó.

La confianza del mandamás del Copachi está en que en el último tiempo se potenció a los eventuales participantes: “Apenas mejoró la situación de la pandemia, priorizamos a los que ya estaban clasificados, ayudándolos en su preparación, y también a los que estaban en proceso de clasificar. Proyectábamos 22, clasificamos con 20 y ahora somos 19”.

La baja que se produjo a última hora fue por un positivo de la pesista María Antonieta Ortiz, quien alegó contaminación cruzada para explicar el resultado adverso, que fue detectado en una Copa del Mundo en Dubái. No hubo tiempo para revisar su caso.

El regreso de Valenzuela

Cristián Valenzuela está en la historia más grande del movimiento paralímpico. Con su oro en Londres y sus tres títulos mundiales, el atleta es una verdadera leyenda. Luego de no participar en 2019 en los Parapanamericanos de Lima, muchos pensaron en que el retiro había tocado su puerta. Sin embargo, con 38 años está de vuelta.

“Para mí siempre ha sido una bendición, es un tremendo orgullo representar a Chile después de momentos bastante complejos, como el coronavirus. Para mí estar en Tokio es una bendición triple. No fue fácil, me costó más que nunca clasificar. Primera vez en mi carrera que me cuesta tanto, y es también porque me desaparecí de la escena deportiva en 2019. No fui a Lima, no participé en el Mundial, pero gracias a Dios estamos acá y hay que vivirlo así”, comenta desde Tokio.

Asimismo, el atleta resalta la importancia de este evento: “También quería estar porque es un contexto súper diferente. Estos Juegos Paralímpicos van a ser históricos por varias cosas. Ser un protagonista de los 19 deportistas que vienen representando a Chile es un bonito desafío, una tremenda bendición y una muy bella oportunidad”.

Sobre la opción de que estos sean sus últimos Juegos, Valenzuela hace una profunda confesión. “He sido tan radical, por momentos, al decir ‘este es mi último torneo’, que hoy por hoy, la vida se basa en momentos, y tomándome de eso, no sé si van a ser mis últimos Juegos. Estoy concentrado, muy motivado en lo que pueda pasar, entendiendo que el contexto actual del rendimiento de los deportistas paralímpicos se ha disparado, que hoy día tengo un cuadro de competencia con los mejores del mundo, porque Tokio ha convocado a los mejores. En Río había harto wild card y mucho corredor que iba a participar, pero hoy el cuadro es de primer nivel”.

En cuanto a sus expectativas, el único medallista paralímpico chileno es claro: “Poder dar lo mejor de nosotros, entregar en cada competencia lo que venimos entregando hace tiempo, un poco mezclado con los puñados de experiencia en el cuerpo. Le pido a Dios llegar sano a la competencia y con una actitud mental alta y dar lo mejor de mí. La idea es jugársela y arriesgar”.

Los debutantes

El Team ParaChile batirá en Tokio el récord de deportistas y también de disciplinas, ya que al paraatletismo, a la paranatación, al parapowerlifting, al paratenis de mesa y al tenis en silla de ruedas, que fueron las que tuvieron representación en Río, se sumó una séptima: el paratiro con arco, gracias a la clasificación de Mariana Zúñiga, quien además, es la más joven de la delegación, con solo 19 años.

Otra buena noticia es que la mitad de los participantes nacionales debuta en la prueba, siendo el tenis de mesa el que aporta la mayor cantidad, con Tamara Leonelli, Cristián González y Luis Flores. Mientras que los restantes son Ignacio Almonacid (para natación); Camila Campos y Marión Serrano (para powerlifting); la mencionada Mariana Zúñiga; Alexander Cataldo y Jaime Sepúlveda (tenis en silla de ruedas). “Es lo mejor que me ha pasado en mi carrera deportiva. Son mis primeros Juegos Paralímpicos y estoy seguro de que me van a marcar como persona y como deportista”, dijo este último en la víspera.

Por otra parte, la representación criolla tendrá una inédita paridad de género, ya que habrá nueve mujeres y nueve hombres dentro de los competidores, una muestra de la variedad de una delegación que sueña y promete seguir agrandando su historia en Tokio.

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