Vacunación: La inesperada vitrina de las campañas electorales

Inoculación al auto, a domicilio, música en vivo, flores, colaciones y hasta un diploma ofrecen algunos municipios a sus vecinos y electores. Varios alcaldes y alcaldesas han destinado millonarios recursos al proceso de vacunación, otros, en cambio, han apostado por la austeridad en tiempos de pandemia.




El gobierno dejó en manos de los alcaldes el proceso de vacunación que, en plena campaña electoral, ha sido una inmejorable oportunidad para acercarse a sus vecinos y electores.

Desde que la campaña partió el 3 de febrero, las expectativas de la población se han disparado. Por ejemplo, la cantidad de personas que decía que no se iba a vacunar por ningún motivo se desplomó a la mitad: de un 22% el 18 de diciembre a un 11% en el último sondeo de la firma Cadem.

Esta esperanza de poder salir a la calle con menos miedo ha entregado un protagonismo especial a los alcaldes y alcaldesas, que han quedado a cargo de la “última milla” en la entrega de las inoculaciones.

“No tenemos mucha información sobre cómo la opinión pública ha reaccionado frente al rol de los municipios. Sí sabemos que el 84% evalúa positivamente el plan de vacunación del gobierno, que Enrique Paris y (Paula) Daza son los mejores evaluados del gabinete (hasta febrero) y que la aprobación de (Sebastián) Piñera pasó del 12% al 20% después de iniciado este plan”, afirma el gerente de Asuntos Públicos de Cadem, Roberto Izikson.

Este apoyo a las autoridades de gobierno, sin duda, podría replicarse en los ediles que van a la reelección y en los jefes comunales que postulan a La Moneda.

Así lo entiende Cristián Valdivieso, director de Criteria Research: “La vacunación ha sido la guinda de la torta para los alcaldes que durante toda la pandemia, en todas las encuestas, figuran junto al personal médico como los mejores evaluados”.

“Si bien la gente asocia el proceso de vacunación al gobierno, sí evalúa la puesta en escena que hay en cada municipio y la vacunación es una vitrina importante”, agrega.

De vuelta a los consultorios

Lo primero que hicieron el miércoles varios alcaldes y alcaldesas al volver a sus puestos de trabajo, tras la reforma que cambió las elecciones para el 15 y el 16 de mayo, fue ir a consultorios y a centros de vacunación a monitorear el proceso de inoculación de Covid- 19 y también de la influenza, que Piñera había dado inicio dos días antes. “Queremos vacunar a toda nuestra población objetivo (8,4 millones de personas) antes de que parta el invierno”, anunció el lunes el Mandatario en el nuevo Cesfam Salvador Bustos, en Ñuñoa. “Este es el desafío más grande en materia de vacunación que hayamos experimentado en toda nuestra historia”, agregó.

La mañana del miércoles, en sus cuentas de Instagram, los candidatos presidenciales de la UDI -Joaquín Lavín y Evelyn Matthei- publicaban sus visitas a centros de vacunación. El edil de Las Condes recorriendo el Parque Juan Pablo II, mientras su par de Providencia hacía lo propio en la Fundación Cultural de su comuna. En Maipú, Cathy Barriga repartía hamburguesas a todo el personal de un centro de vacunas, y Rodolfo Carter posteaba fotografías junto a vecinos que recibían sus segundas dosis. “Seguiré trabajando para que este proceso sea digno y seguro para todos ustedes”, escribió el alcalde y candidato a la reelección por La Florida.

En unas elecciones locales marcadas por la pandemia, con muy poca campaña en terreno y mucho Zoom, la inoculación contra el coronavirus y la influenza se ha transformado en la vedette de los municipios, que han buscado mostrar gestión y efectividad recurriendo a diversos elementos.

Vacunas al auto en Espacio Riesco, en Huechuraba; a domicilio en Puente Alto e Independencia; música en vivo en Las Condes, y hasta un diploma de honor en La Florida, son algunas de las gratas sorpresas con que se han encontrado las personas.

Felicitaciones de Izkia a La Florida

“Vacunada para la influenza con mis 37+1 semanas de embarazo. Me demore 10 min. Todas las embarazadas sobre 33 semanas a vacunarse. Cara sonriente con tres corazones. Mis agradecimientos a tod@s l@s funcionario@s @MuniLaFlorida”, puso en su Twitter -con selfie incluida- el lunes en la mañana la Presidenta del Colegio Médico, Izkia Siches, al salir de Espacio Esperanza.

Ese es el nombre con que Carter bautizó en febrero el único centro de vacunación de esta comuna y el más grande del país, instalado en el Estadio Bicentenario.

En siete mil metros cuadrados, con carpas climatizadas y 150 vacunatorios simultáneos, se han proporcionado 268.656 dosis. Ahí, un ejército de personas con un peto amarillo con la sigla Comudef (Corporación Municipal de La Florida) y el logo del municipio reparten a los vecinos colaciones, revistas, jugos y flores.

La Florida no escatimó en gastos y para ello su edil de la UDI debió pedir -el 20 de febrero-al concejo municipal que autorizara un gasto extraordinario de $ 2.027.268.000 para la campaña de vacunación. Los concejales y personal municipal discutieron si el alto monto se justificaba o no y hubo detractores. “Los $ 2.800 millones, aproximadamente, que se están botando hoy, obedecen al hecho de haber convertido todo esto en una parafernalia”, dijo en esa oportunidad la concejala del PC Marcela Abedrapo. Sin embargo, al final hubo unanimidad.

“Se está gastando mucho sin priorizar recursos. Todo está diseñado bajo una estrategia electoral y no sanitaria”, denuncia el concejal y candidato a alcalde de La Florida Nicolás Hurtado (PC).

Desde la municipalidad, el jefe de la Dirección de Salud, Alfredo Bravo Bolívar, justifica el gasto y explica que se basaron en el exitoso modelo de vacunación que realizó Israel, el cual demanda inversión en infraestructura, personal y otros servicios de apoyo.

“Tal como estableció el alcalde Carter y aprobó unánimemente el concejo municipal, la vacunación Covid no era solo un proceso sanitario, sino también una oportunidad de entregar un servicio digno y reparador a todos nuestros vecinos y vecinas”, agrega Bravo.

En Las Condes, la vacunación también se centralizó en un punto: el Parque Juan Pablo II, en la esquina de Manquehue y Presidente Riesco. En el recinto se pasean carros de golf para trasladar a las personas que tienen alguna dificultad para movilizarse y también a los que no quieren caminar mucho. Al entrar al recinto, un grupo de jóvenes entrega una colación y otro un ticket con la letra del cubículo donde será vacunado. Luego, las personas se sientan a esperar al interior -junto a un vaso de agua o café- o al exterior, en sillas de playa con quitasoles. Todo esto acompañado de cantantes en vivo, en los que se cuentan los dobles de Juan Gabriel, Luis Miguel y Céline Dion, entre otros.

Sillas de playa y quitasoles en el vacunatorio de Las Condes.

Consultado el monto presupuestado, representantes de la comuna no entregaron cifras. Sin embargo, existen documentos que hablan de una aproximación a los números. A principios de marzo, $ 900 millones fueron transferidos de la municipalidad a la Corporación de Salud a cargo del proceso. En el inicio del documento se lee que es “por mayor gasto producto de la vacunación Covid-19”. No se sabe si este número fue un apoyo económico o el presupuesto total.

La población de Las Condes es de 330.759 personas, similar a la de Valparaíso, con 315.732 habitantes, que ha vacunado a un 39% de la población objetivo. En este caso el presupuesto destinado por el alcalde Jorge Sharp es -desde febrero a junio- de $ 135.000.000. En Las Condes se ha inoculado al 37,79%

“Ir al vacunatorio Juan Pablo II es como estar en Cancún. No hay nada que decir, es el placer máximo ir a vacunarse, pero si la gente supiera la cantidad de plata que se gastó, claro que les molestaría”, señala un candidato de la comuna que pide no salga su nombre.

Gonzalo Cordero, abogado y analista político, señala que en “un contexto electoral donde muchos alcaldes van a la reelección, ofrecer un buen proceso de vacunación a los vecinos me parece una herramienta legítima. Si nosotros decimos, sabe señor alcalde, como usted está en campaña no lo haga tan bien. Hágalo más desagradable. Es un poco absurdo”.

Santiago, con una población de 503.147 habitantes, con un 24,47% de inoculación, tiene un presupuesto de $ 158 millones. Su alcalde, Felipe Alessandri (RN), dice que todos los puntos de inoculación se encuentran en dependencias municipales, por lo que el gasto sólo se centró en personal. “Debido al alto porcentaje de población vulnerable socioeconómicamente, decidimos moderar al máximo los gastos para poder cubrir otras necesidades básicas”, dice.

En Recoleta también se optó por la austeridad: se habilitaron cuatro centros de vacunación, el principal en el Centro Patrimonial Recoleta Domínica, donde la señalética está hecha a mano con cartulinas y plumones y las sillas de espera son de salas de clases.

Cercanos al alcalde Daniel Jadue (PC) señalaron que él delegó toda la tarea de vacunación a los directores de salud y que no ha visitado ningún centro, “porque estima que no es su pega y porque no encuentra correcto ocupar la vacunación para salir en los medios”.

En Independencia, los gastos asumidos no asociados a convenios Covid fueron de $33.819.072 en un mes de vacunación. Su alcalde, Gonzalo Durán, señala que no destinaron ni un peso en arrendar lugares de vacunación y optaron por privilegiar los recursos en elementos de protección personal: “Ocupamos infraestructura municipal, como el polideportivo, y conseguimos instalaciones privadas gratis, como el mall barrio Independencia y el Hipódromo Chile, que se pusieron a disposición del proceso”.

Lo mismo hizo Evelyn Matthei en Providencia: “Aparte de los consultorios, adecuamos un club deportivo de la comuna, un centro cultural y lo único que arrendamos fue un colegio”.

Los gastos a la fecha en Providencia bordean los $ 170 millones, con 211.603 vacunas puestas. Cerca del 70% ha sido desembolsado en recursos humanos, tanto en trabajadores de los centros de salud como facilitadores municipales. “La verdad es que nunca se me ocurrió hacer una campaña de vacunación cara”, comenta Matthei.

Roberto Izikson, de Cadem, dice que “la aprobación de los alcaldes que medimos una vez al mes, entre ellos Lavín, Matthei y Jadue, no ha aumentado significativamente en los últimos meses ni tampoco su intención de voto. Con esos datos mi impresión es que el plan de vacunación es asignado al gobierno y no a los municipios, por lo que no juega un rol preponderante en las elecciones o reelecciones de los alcaldes”.

Falta de transparencia

Varios municipios, de todos los colores políticos, no informan sus presupuesto ni detalles de los gastos de sus campañas de vacunación en sus respectivas páginas.

El director ejecutivo de Chile Transparente, Alberto Precht, cuenta que las municipalidades se han atrasado en transparentar sus gastos, justificándose con el estado de emergencia, aun cuando “los plazos de la Ley de Acceso a la Información y para rendir cuenta siguen en régimen”, dice.

Respecto de la modificación del proceso de compras públicas, Precht explica que “se flexibilizaron algunas normativas para resguardar la salud, pero hay personas que las han utilizado con otros fines: para favorecer a grupos sociales, como lo hemos visto con las cajas de alimentación y residencias sanitarias, y para fines electorales.”

La presidenta del Consejo para la Transparencia, Gloria de la Fuente, dice que han estado preocupados por el acceso a la información y gastos asociados de la emergencia: “Estamos en una situación de riesgo de malversación de fondos a nivel mundial y Chile no tendría por qué ser una excepción. Se ha identificado que, en el contexto de esta emergencia sanitaria, se incrementan los riesgos de corrupción, dada la enorme cantidad de recursos que de manera acelerada han debido poner a disposición los Estados para poder paliar los efectos de esta crisis”.

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