Crítica gastronómica de Don Tinto: El Hoyo, días de resistencia



Por Alvaro Peralta Sáinz, cronista gastronómico

El sector cercano a la Estación Central y más o menos hasta la calle Bascuñán, vive desde hace un tiempo una multiculturalidad gastronómica pocas veces vista en Santiago. Entre comercio establecido y ambulante fluyen en las esquinas parrillas manejadas por inmigrantes haitianos, carritos con “perros calientes” venezolanos y un buen número de supermercados y restaurantes chinos que se ven interesantes y apetitosos. En medio de todo esto resiste estoico El Hoyo, que desde 1912 funciona en la esquina de Gorbea y San Vicente. Hace unos meses vivieron su propia teleserie, ya que el local se puso en venta porque las nuevas generaciones de la familia propietaria no estaban dispuestas a seguir con el negocio. Afortunadamente echaron pie atrás a todo esto y así está hoy El Hoyo, una vez más, resistiendo.

A media semana y ya con aires dieciocheros me instalé en este local a almorzar. Para partir, una pichanga individual ($5.900) y una cerveza Escudo ($1.700). Junto con la cerveza llegaron dos estrellas de la casa: un pocillo con una salsa de ají rojo simplemente espectacular y dos marraquetas frescas de una calidad que hace rato no veía. En resumen, un vicio.

Pronto llegó la pichanga, que traía casi todo lo que uno quiere probar en El Hoyo. Es decir, lengua, pernil, queso de cabeza, arrollado, queso fresco, huevo duro, aceitunas más coliflor, zanahoria, pepinillos y cebolla encurtidas en vinagre. Todo coronado con un generoso chorro de aceite vegetal. Una delicia total -con las carnes cocidas en su punto y sin excesos de grasa- que se fue rápidamente con la ayuda de la salsa de ají y las marraquetas. Tal vez lo único “menos bueno” fue el queso de cabeza, que era más bien industrial y tenía poca carne.

Para seguir, uno de los platos con más fama del local: prietas con papas cocidas ($8.500), que llegaron prácticamente en un par de minutos, humeantes desde la cocina. Tres papas cocidas y dos prietas tamaño XL. Un plato simple, contundente, pero soberbio de sabor. Las papas quedaban perfectas con la salsa de ají. ¿Y las prietas? Suaves al paladar, casi como un paté muy perfumado, con notas cítricas y una tripa que se deshacía en la boca. Simplemente delicioso.

Aunque para el postre había leche asada, papayas con crema y torta, entre varias otras opciones, simplemente no se podía más. Quedarán pendientes junto al pipeño, el conejo y otras delicias de la carta. Pedí la cuenta y me fui, deseando que El Hoyo siga en esa esquina por muchos años más resistiendo y aportando a esa multiculturalidad que ha llegado para quedarse en su barrio.

CONSUMO TOTAL

$17.800

DIRECCIÓN

San Vicente 375, teléfono 226890339, Santiago.

PÚBLICO

Apto para todas las edades.

HORARIO

Lunes a sábado, 10:30 a 18:00.

ESTACIONAMIENTO

En la calle

EVALUACIÓN

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Calificaciones:

✮✮✮✮✮ Sobresaliente / ✮✮✮✮ Excelente / ✮✮✮ Satisfactorio / ✮✮ Mucho que mejorar / ✮ Para no volver

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