Crítica gastronómica de Don Tinto: Goemon, una vez más



Uno de los pocos días nublados y fríos de verdad que hemos tenido este otoño en la capital resultó ser la excusa perfecta para almorzar en este comedor japonés de la calle Manuel Montt. Bastante pequeño, algo oscuro y siempre con comensales en alguna de sus mesas -lo que a estas alturas ya es un sello de calidad del local-, a ratos lo hace a uno pensar que está en la pequeña taberna de la serie japonesa Historias de Tokio; la que siempre vuelvo a visitar en Netflix, igual que a este restaurante.

De esta forma, y tras esperar algunos minutos para que de desocupara una mesa me instalé en Goemon. Y ya que estaba en un restaurante japonés partí pidiendo una -también japonesa- cerveza Kirin ($4.000) más unas berenjenas estilo Age Nasu ($4.400). La cerveza llegó pronto, con ese sabor característico entre amargo y ácido de esta Lager japonesa, además de su tradicional espuma firme. No tan pronto, pero finalmente llegaron también las Age Nasu. Es decir, berenjenas fritas y ya frías, condimentadas con una salsa de pescado ligeramente dulce más algo de cebollín cortado muy pero muy fino. Una entrada riquísima, ideal para limpiar el paladar y prepararse para el plato de fondo. En este caso, el día lo ameritaba, pedí un Ramen Tonkotsu ($10.800), que también demoró un poco, pero que se entiende porque acá es un cocinero el que hace todo. Voviendo al Tonkotsu debo decir que estaba muy bien. Con un caldo en el que se sentía el chancho -está hecho en base a huesos de este animal más otros ingredientes- y que jugaba muy bien con los fideos, los vegetales crudos y las láminas de chancho que traía. Y claro, más el huevo duro y algo de sésamo tostado que le daban un muy rico toque final. Tal vez la única queja fue que le extrañé un poco más de potencia al caldo, aunque de sabor no hay nada malo que decir y al final sí se sentían los labios algo pegados por el colágeno de los huesos de chancho, como debe ser en este tipo de preparaciones. Además, para un día frío como aquel, funcionaba perfecto.

Pasan los años y da gusto volver al Goemon, un sitio que sin modas ni estridencias se mantiene en Providencia recibiendo a comensales expertos y principiantes día a día. Con una muy buena atención y con una carta acotada pero amplia, que va más allá de las preparaciones típicas que uno encuentra en la mayoría de los restaurantes japoneses santiaguinos y que por lo mismo invita a visitarlo con mayor frecuencia.

CONSUMO TOTAL:

$21.120

DIRECCIÓN:

Manuel Montt 38, teléfono 222351714, Providencia.

HORARIO:

Lunes a sábado 12:30 a 15 hrs. y 17 a 20 hrs.

ESTACIONAMIENTO:

Subterráneo al lado de la Estación Manuel Montt (pagado).

PÚBLICO:

Apto para todas las edades.

EVALUACIÓN:

✮✮✮✮

Calificaciones:

✮✮✮✮✮ Sobresaliente / ✮✮✮✮ Excelente / ✮✮✮ Satisfactorio / ✮✮ Mucho que mejorar / ✮ Para no volver

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