L200 Athlete: look off-road mejorado para la camioneta de Mitsubishi, pero solo para Asia

La camioneta tailandesa pasó por una cirugía menor, pero que le añade elementos visuales mucho más agresivos.




En Tailandia siempre están pensando cómo mejorar o subirle los bonos a la Mitsubishi L200. Si en marzo te contamos que la firma de los tres diamantes puso a su camioneta a remolcar en pendiente un camión cargado de vehículos, ahora la filial asiática puso a la venta la L200 Athlete, una variante con más aditivos visuales para seguir en guardia en el exigente nicho de las pick-up medianas.

Para comenzar, en el exterior esta nueva L200 destaca por un color naranjo y tonos dark en diferentes puntos de la carrocería. El primero, se ubica en la parte baja del parachoques delantero, mientras que en los costados luce diseños de vinilo en la zona de carga, donde destaca en diagonal la leyenda ‘Athlete’. El techo es completamente negro y se acompaña de una especie de extensión plástica, como un alerón que se llega hasta el inicio de la cama. El conjunto se conjuga con exuberantes llantas de 18″, también en tono oscuro.

Por dentro, la combinación cobra sentido con asientos bitono -naranjo y negro- y una palanca de cambios específica. Lamentablemente para los más tuerca, esta nueva versión no incluye modificaciones bajo el capó, que sigue alojando el motor 2.4 turbodiésel que desarrolla 181 caballos y 430 Nm de par y que Chile impulsa a la Mitsubishi L200 Dakar High Power.

La Mitsubishi L200 Athlete comercializada a partir de ahora en Tailandia y Filipinas cuenta con un alto estándar en seguridad (a diferencia de lo que ocurre en Chile donde sigue vendiéndose la Work sin airbags y la misma Work y versiones de la Dakar sin el control de estabilidad, pese al emplazamiento de Latin NCAP en noviembre). Esta versión 'atlética’ incluye mitigación de colisión frontal, asistente de punto ciego, alerta de tráfico cruzado, desaceleración ultrasónica, control de estabilidad y tracción, control de estabilidad para remolque, control de descenso y ascenso y monitor 360º.

La última variante de la familia L200 tiene un precio de 1.760 pesos filipinos, lo que aterrizado en nuestra moneda, bordea los $ 29 millones.

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