Por Cristina CifuentesAntauro Humala: “Me parece tonto hacer una zanja al lado de la frontera”
En conversación con La Tercera, el líder del etnocacerismo señaló que esta medida es “una chifladura por parte del Ejecutivo chileno”. Además, dijo que la recuperación de Arica por la vía militar es una idea que no comparte el candidato Roberto Sánchez.

El político peruano Antauro Humala (62) protagonizó una fuerte controversia durante el fin de semana pasado al señalar que si el izquierdista Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) gana la segunda vuelta de junio en Perú, podrían impulsar una ofensiva para recuperar Tarapacá y Arica, ya sea por la vía diplomática o armada.
“Como nacionalista que soy, yo aspiro a recuperar Tarapacá y Arica. Mantendría el litigio pendiente del triángulo terrestre. En algún momento, como etnocacerista y fundamentalista del patriotismo, el Perú debe reivindicar en los hechos Tarapacá y Arica. Por la vía diplomática o por la vía armada”, dijo en una entrevista publicada por el diario Perú 21.
En conversación con La Tercera, el líder etnocacerista aclara y profundiza sus dichos.
Respecto a la reivindicación que usted hizo de tomar Arica por las armas, ¿cómo cree que esto se debería llevar a cabo?
Lo he dicho desde hace décadas en el Perú como parte del programa de una organización política nacionalista que es el etnocacerismo y que ahora participa en apoyo del candidato que ha pasado a la segunda vuelta en el Perú, Roberto Sánchez, del partido Juntos por el Perú. Pero este dicho específico no es parte de la campaña actual y oficial del partido que ha pasado a segunda vuelta. Esto es exclusivo de una organización hermana que participa con ellos, ayudándolos, convergiendo con ellos.

Tanto el candidato presidencial Roberto Sánchez como Juntos por el Perú han rechazado sus declaraciones, ¿cómo siguen sus lazos con ellos?
No rechazaron, porque rechazar es decir que estoy opuesto a eso. Simplemente precisaron, aclararon que ellos no se han manifestado al respecto, porque ese tema no lo contemplan en su programa. Pero yo he escuchado a candidatos que han sido electos diputados y senadores por ese partido y ellos dicen algo que es un sueño de todo peruano, pero distinguen dos vías como yo: la vía diplomática y la vía armada. Entonces las aspiraciones y los electos por Juntos por el Perú han confirmado su voluntad como patriotas peruanos de aspirar a reivindicar sus territorios, pero por la vía diplomática. En eso difieren de la posición del partido etnocacerista que mantiene obviamente la posibilidad de las dos vías.
¿Ustedes mantendrían las dos posibilidades?
Claro. Nosotros sí, porque es parte de nuestro programa y eso es parte también del pensamiento lógico. Pues hay dos maneras, no solamente en cuanto a Perú y Chile, sino puede ser en cuanto a Francia y Alemania, o Kenia y Mozambique. Todo país que perdió territorios por vía armada o diplomática aspira obviamente a recuperarlos. Y solamente hay dos maneras. Entonces nosotros en esa situación, contemplamos las dos maneras. Obviamente preferimos que sea por la vía diplomática, pero si eso fracasa no queda otra opción que la vía armada. Eso es cuestión de pensamiento lógico.

Sobre su relación con el candidato Sánchez, en caso de ser elegido en la segunda vuelta, ¿participará en el gobierno?
Acá en el Perú, la extrema derecha que se identifica con la candidata del extranjero, de los intereses extranjeros de mi patria, como es la japonesa Keiko Fujimori, ellos prácticamente están aconsejando entre comillas a nuestros compatriotas de Juntos por el Perú para que se deshagan de los nacionalistas. Entonces, Juntos por el Perú debe estar evaluando ese mensaje del rival, del enemigo y en su Estado Mayor obviamente tendrán que definir si es razonable. Es lógico, es coherente seguir los consejos del adversario, del enemigo. Entonces ese es el gran drama de la derecha extranjera en el Perú, ahorita hay una hegemonía de patriotismo y eso lo contempla el partido Juntos por el Perú.
¿Cómo evalúa el proceso electoral considerando que aún no termina el conteo de primera vuelta?
Recontra complicado. Creo que el ejemplo del Perú muestra a nivel latinoamericano el colapso de la, entre comillas, democracia electorera. Acá lo rige el Jurado Nacional de Elecciones, vía la ONPE. Entonces yo pienso que es el colapso total de un modelo de democracia representativa electorera, que se ha corrompido totalmente en el país y lo cual a mí no me llama la atención, porque creo que es parte de la putrefacción del Estado criollo peruano. Y el principal ejemplo son los últimos 30 años bajo la Constitución proextranjera del dictador Fujimori y se refleja en una cárcel única en el globo terráqueo, donde solamente es una cárcel exclusiva para presidentes. Y en el Perú esa cárcel se está desbordando. Ha tenido 567 inquilinos. Normalmente hay tres o cuatro. Uno ya se suicidó, otro ya se murió. Entonces, para mí, como nacionalista etnocacerista en el Perú, que me he sublevado dos veces contra esta Constitución, contra dos gobiernos, no me extraña nada. Al contrario, yo veo que está muriendo la república criolla de 200 años, ha colapsado de pura putrefacción y está emergiendo una república mestiza, una república chola, una república con identidad. Entonces, este fenómeno es lo que muy pocos avizoran en la política peruana. Pero las vanguardias, que es el nacionalismo y, en este caso, Juntos por el Perú, lo que estamos avizorando claramente, que es un cambio republicano, es una refundación lo que se está pariendo en el Perú.

Con relación a los expresidentes, ¿ha conversado con su hermano Ollanta?
No converso con el expresidente, hermano mío, desde hace exactamente 26 años en que fuimos traicionados durante la rebelión en la que nos abandonó estando presos a 170 reservistas, los que nos sublevamos para elegir la presidencia hace 26 años. Ahora han cambiado los roles. Él está preso y los que fuimos traicionados hemos recuperado la libertad y él está preso no por rebeldes, sino por corrupto, por estar vinculado a los intereses de Odebrecht con otros presidentes.
¿Cómo ve el hecho que Chile esté construyendo una zanja en el norte?
Me parece una chifladura, con todo respeto. Es una chifladura por parte del Ejecutivo chileno de querer emular a un tipejo como el norteamericano Trump, que prácticamente creo que hace algo parecido en la frontera con México. A mí me parece tonto hacer una zanja al lado de la frontera. Eso no va a evitar para nada el contrabando. Creo que lo ha hecho más para motivos electorales dentro de la política interna de Chile.
¿Y cómo observa al Presidente José Antonio Kast?
Me da la impresión de que es un chileno sin raíces centenarias, mucho menos milenarias. Entonces creo que también debe tener un problema de identidad, como todos los países sudamericanos. Yo, como etnonacionalista, veo con mucha simpatía a los pueblos mapuches de Chile, veo con mucha simpatía a la población aymara del norte actual chileno y creo que en Chile, a diferencia del Perú, me parece que es un país más criollo, más vinculado a Occidente, no tanto como el Perú.
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Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lee La Tercera.
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