La carta de los exlíderes de las FARC en la que piden perdón a las victimas de secuestros

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La misiva fue firmada por Rodrigo Londoño Echeverry, Milton de Jesús Toncel Redondo, Jaime Alberto Parra, Juan Ermilo Cabrera, Pablo Catatumbo Torres Victoria, Julián Gallo Cubillo, Pastor Lisandro Alape Lascarro y Rodrigo Granda, quienes además se comprometieron a "luchar por la paz" en Colombia.




A través de una carta firmada por ocho exlíderes de la guerrilla de las Farc - entre ellos algunos firmantes del Acuerdo de Paz en 2016- el ahora partido político piden perdón “a todas nuestras víctimas de secuestro y a sus familias".

“Hoy, después de haber silenciado para siempre nuestros fusiles; en el sosiego de la vida civil que nos ha permitido la reflexión profunda sobre la guerra en la que participamos y fuimos protagonistas por más de 50 años, queremos decirles que el secuestro fue un gravísimo error del que no podemos sino arrepentirnos. El secuestro sólo dejó una profunda herida en el alma de los afectados e hirió de muerte nuestra legitimidad y credibilidad”, indican los exguerrilleros en la misiva.

En ese sentido, expresaron su arrepentimiento y explicaron que sienten remordimiento y aseguran que “entendemos el dolor que les causamos a tantas familias, -hijos, hijas,madres, padres, hermanos y amigos,–que vivieron un infierno esperando tener noticias de sus seres queridos”.

En el texto, además Rodrigo Londoño Echeverry, Milton de Jesús Toncel Redondo, Jaime Alberto Parra, Juan Ermilo Cabrera, Pablo Catatumbo Torres Victoria, Julián Gallo Cubillo, Pastor Lisandro Alape Lascarro y Rodrigo Granda reiteraron que están comprometidos con la justicia colombiana para “dar cuenta” de los delitos y colaborar en la búsqueda de los restos de los seres queridos que fueron secuestrados y desaparecidos.

Finalmente se comprometen a luchar por la paz, “a contribuir a desmontar todas las violencias, incluyendo la estatal, que aún subsisten y por un futuro en el que nadie, nunca más, sea secuestrado. Porque ya sabemos que no hay razón, ni justificación para arrebatarle la libertad a ninguna persona”.

Revisa a continuación la carta:

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