Por Cristina CifuentesLa polémica visita de Putin a disputadas islas Kuriles y la triple amenaza que enfrenta Japón
Tokio remonta sus reivindicaciones al siglo XVII, pero los rusos generalmente sitúan su soberanía en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, cuando las tropas soviéticas ocuparon las islas tras la rendición de Japón en 1945. “Esto hiere los sentimientos del pueblo japonés y es absolutamente inaceptable”, declaró la primera ministra Sanae Takaichi en un comunicado televisado. “Esperamos que la parte rusa tome muy en serio la gravedad de este asunto”, añadió.

El presidente ruso Vladimir Putin visitó por primera vez, el jueves, una isla en disputa cerca de Japón, lo que provocó una fuerte condena por parte de Tokio, que dijo que sus acciones habían dificultado cualquier mejora en las relaciones entre los países.
Se trata de una maniobra altamente estratégica que los medios de comunicación y los analistas de defensa están calificando como una “triple amenaza” cada vez mayor para la estabilidad regional. Según The Wall Street Journal, Tokio se enfrenta al desafío por parte de sus vecinos con armas nucleares: Beijing, Moscú y Pyongyang. China lleva meses ejerciendo una presión diplomática, militar y económica sobre Japón. Rusia y Corea del Norte se están sumando cada vez más a esta presión.
La isla, conocida en Rusia como Iturup y en Japón como Etorofu, es una de las cuatro islas del archipiélago de las Kuriles, cercanas a las islas principales de Japón. Tokio remonta sus reivindicaciones al siglo XVII, pero los rusos generalmente sitúan su soberanía en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, cuando las tropas soviéticas ocuparon las islas tras la rendición de Japón en 1945.
Tokio y Moscú nunca firmaron un tratado de paz formal después de la guerra. Japón ha mantenido su reivindicación sobre ellas, condicionando su devolución a la firma de un tratado de paz formal que permitiría estrechar los lazos económicos.
En su visita, Putin recorrió un complejo de procesamiento de pescado y degustó caviar. También visitó un hospital y una escuela, según informó el Kremlin en un comunicado.

“Esto hiere los sentimientos del pueblo japonés y es absolutamente inaceptable”, declaró la primera ministra Sanae Takaichi en un comunicado televisado. “Esperamos que la parte rusa tome muy en serio la gravedad de este asunto”, añadió.
También el jueves, el ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi, convocó al embajador ruso en Tokio, Nikolai Nozdrev, para presentar una “enérgica protesta” contra la inesperada iniciativa de Putin.
Las relaciones entre Moscú y Tokio se deterioraron después de que Putin ordenara la invasión a gran escala de Ucrania en 2022. Japón se unió a otras naciones para condenar el ataque e imponer sanciones a Rusia.
Putin aprovechó la visita para reafirmar las reivindicaciones territoriales de Rusia y protestar por las sanciones que Japón mantiene contra Moscú por la invasión de Ucrania. Un día antes de la visita, afirmó que la reivindicación rusa sobre las islas era una “realidad” que había sido “consagrada en documentos internacionales”.
La visita de Putin a la isla se produce dos días antes de que Japón conmemore el 81° aniversario del anuncio de su rendición que puso fin a la Segunda Guerra Mundial, y un día después de que Corea del Norte lanzara un misil al mar que la separa de Japón, y antes de los importantes ejercicios militares conjuntos de Seúl y Washington, Ulchi Freedom Shield (Ulchi Escudo de Libertad) que comenzarán el próximo lunes y se extenderán durante 11 días, con una escala similar a la de años anteriores.
El diario The New York Times señaló que Rusia ha estado presionando a la primera ministra Takaichi, una defensora de la línea dura en materia de defensa y crítica de Moscú, elegida el año pasado, que ha impulsado el mayor programa de rearme militar de Japón desde la posguerra y ha buscado estrechar lazos con Estados Unidos.
“No estamos amenazando a Japón. No tenemos absolutamente ninguna reclamación contra él”, dijo Putin. “Al contrario, Japón tiene reclamaciones territoriales contra nuestro país”, añadió.
El jueves, los embajadores de Rusia y China en Japón, Nikolay Nozdrev y Wu Jianghao, respectivamente, emitieron una declaración conjunta en la que se comprometieron a oponerse a los intentos de revisar los resultados de la Segunda Guerra Mundial. Asimismo, advirtieron contra la remilitarización en la región de Asia-Pacífico, un lenguaje que recuerda el rechazo de Moscú a la reivindicación japonesa sobre las islas, indicó The New York Times.
En el viaje, Putin visitó la planta procesadora de pescado de Yasny en la isla Iturup, al sur de las Kuriles. Las imágenes del canal de televisión Vesti mostraron al líder del Kremlin con un traje oscuro, junto a dos grandes atunes y un fletán expuestos sobre una mesa, mientras dos funcionarios hablaban sobre la pesca y el comportamiento migratorio de los peces. También se detuvo a probar huevas de pescado local.
El gobernador de la región de Sajalín, que incluye las islas, Valery Limarenko, acompañó a Putin en la visita. Bajo un sol radiante, el presidente ruso saludó a los residentes de la región y abrazó a dos niños pequeños, según se puede ver en un video publicado en línea por un reportero de la prensa estatal que sigue al líder ruso, indicó el Times.

“¡Miren qué buen tiempo hace, parece un balneario!”, dijo Putin. Una mujer respondió que un tiempo así es muy raro, ya que normalmente hace viento y hay niebla. “El tiempo les sonríe”, añadió.
La visita de Putin forma parte de una gira más amplia por Siberia y el Lejano Oriente que ha estado realizando antes de las elecciones parlamentarias rusas del próximo mes.
El miércoles, durante una visita a la Flota del Pacífico rusa en Yuzhno-Sakhalinsk, Putin subió a bordo del crucero de misiles guiados Varyag. Declaró que Japón había impuesto “sanciones no provocadas” a su país por el conflicto en Ucrania y señaló a Rusia como una amenaza enemiga.
Anteriores líderes japoneses, entre ellos el exprimer ministro Shinzo Abe, mentor de Takaichi, hicieron esfuerzos por recuperar parte del territorio.
Relaciones Rusia -Japón
Dmitry Medvedev fue el primer líder ruso en visitar el territorio en disputa en 2010. En 2019, las esperanzas de un acuerdo se vieron frustradas cuando Putin afirmó que cualquier pacto debe contar con el apoyo de la opinión pública, que en Rusia se opone firmemente a la devolución de cualquier isla a Japón.
En los últimos meses, indicó The New York Times, Japón ha realizado pequeños esfuerzos para mejorar las relaciones con Rusia, como el envío de una delegación de funcionarios gubernamentales a Moscú para conversaciones comerciales y la organización de viajes de intercambio cultural, pero ha mantenido las sanciones económicas y comerciales contra Moscú a raíz de la guerra en Ucrania.

Una investigación reciente del New York Times reveló que la inteligencia militar rusa ha estado utilizando a Japón como centro de abastecimiento de componentes para su esfuerzo bélico, aprovechando la debilidad de las leyes niponas contra el espionaje y su industria de alta tecnología.
Michito Tsuruoka, profesor de la Universidad de Keio en Tokio, afirmó al diario que la visita de Putin sugiere que “no existe intención, particularmente por parte de Rusia, de mejorar las relaciones con Japón”.
“La versión rusa es que el deterioro de las relaciones entre Japón y Rusia es culpa de Japón”, afirmó. “Desde la perspectiva japonesa, por supuesto, eso es indignante y falso; la culpa recae en Rusia. En esencia, se trata de un cruce de acusaciones, y Japón no tiene más remedio que mantenerse firme”, añadió.
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