Mundo

Récord desde la Segunda Guerra Mundial: estudio revela que las bajas en la guerra de Ucrania se acercan a los dos millones

Informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSSIS) muestra que el número de muertos, heridos y desaparecidos se acerca a un hito sombrío después de casi cuatro años de combates.

Jóvenes reclutas participan en un ejercicio de entrenamiento táctico de campo en un lugar no revelado de la región de Donetsk, el 1 de mayo de 2025, durante la invasión rusa de Ucrania. Foto: Archivo GENYA SAVILOV

El número de soldados rusos y ucranianos muertos, heridos o desaparecidos durante casi cuatro años de guerra se encamina a alcanzar los dos millones para esta primavera boreal, según un nuevo estudio, una cifra alarmante mientras el ataque ruso contra su vecino continúa.

El estudio, publicado el martes por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSSIS) en Washington, indicó que casi 1,2 millones de soldados rusos (cifra que equivale aproximadamente a la población de Bruselas) y cerca de 600.000 soldados ucranianos habían muerto, herido o estaban desaparecidos. Esto elevaría la cifra total de bajas para ambos países en conjunto a casi 1,8 millones.

“A pesar de las afirmaciones sobre el impulso en el campo de batalla en Ucrania, los datos muestran que Rusia está pagando un precio exorbitante por ganancias mínimas y está en declive como gran potencia. Desde febrero de 2022, las fuerzas rusas han sufrido casi 1,2 millones de bajas, más que cualquier gran potencia en cualquier guerra desde la Segunda Guerra Mundial. Al ritmo actual, las bajas combinadas de Rusia y Ucrania podrían alcanzar los 2 millones para la primavera (boreal) de 2026”, señala el informe elaborado por Seth G. Jones y Riley McCabe, investigadores del CSIS.

Durante toda la guerra, las cifras de bajas han sido difíciles de determinar, ya que se cree que Rusia suele subestimar el número de muertos y heridos, y Ucrania no divulga las cifras oficiales. El estudio se basó en estimaciones de los gobiernos estadounidense y británico, entre otras fuentes, indica The New York Times.

De hecho, el propio informe del CSIS reconoce que “evaluar las bajas y las muertes en tiempos de guerra es difícil e impreciso, y varios bandos tienen incentivos para inflar o reducir las cifras con fines políticos”.

Con todo, los investigadores sostienen que las fuerzas rusas han sufrido aproximadamente 1,2 millones de bajas (muertos, heridos y desaparecidos) y entre 275.000 y 325.000 muertes rusas en el campo de batalla entre febrero de 2022 y diciembre de 2025. Solo en 2025, hubo aproximadamente 415.000 bajas rusas, con un promedio de casi 35.000 bajas mensuales.

“Estas cifras son extraordinarias. Ninguna gran potencia ha sufrido un número de bajas o muertes tan elevado en ninguna guerra desde la Segunda Guerra Mundial”, destacó el CSIS.

A modo de comparación, el estudio apunta: “Por ejemplo, las cifras de bajas y fatalidades en el campo de batalla de Estados Unidos son significativamente menores: Estados Unidos sufrió 54.487 muertes en batalla durante la Guerra de Corea, 47.434 muertes durante la Guerra de Vietnam, 149 muertes durante la Guerra del Golfo de 1990-1991, 2.465 muertes en Afganistán durante la Operación Libertad Duradera y la Operación Centinela de la Libertad, y 4.432 muertes en Irak durante la Operación Libertad Iraquí”.

Las bajas y muertes rusas también son notables desde una perspectiva histórica rusa y soviética. Las bajas rusas en el campo de batalla en Ucrania son más de 17 veces mayores que las soviéticas en Afganistán durante la década de 1980, 11 veces mayores que durante la Primera y la Segunda Guerra de Chechenia en las décadas de 1990 y 2000, respectivamente, y más de cinco veces mayores que todas las guerras rusas y soviéticas juntas desde la Segunda Guerra Mundial.

El estudio detalla que las bajas y muertes rusas en el campo de batalla son significativamente mayores que las ucranianas, con una proporción aproximada de 2,5:1 o 2:1. Las fuerzas ucranianas probablemente sufrieron entre 500.000 y 600.000 bajas, incluyendo muertos, heridos y desaparecidos, y entre 100.000 y 140.000 muertes entre febrero de 2022 y diciembre de 2025. Las bajas combinadas rusas y ucranianas podrían alcanzar los 1,8 millones y los 2 millones para la primavera boreal de 2026.

Rusia ha mantenido su número de tropas a pesar del elevado número de bajas, llevando a cabo su primer reclutamiento desde la Segunda Guerra Mundial y alistando prisioneros y deudores. También ha pagado bonos a los nuevos reclutas, consigna The New York Times.

Hasta 15.000 soldados norcoreanos han combatido junto a los rusos, principalmente en la región occidental rusa de Kursk, después de que Ucrania capturara territorio allí. Funcionarios de inteligencia y analistas surcoreanos han afirmado que se cree que al menos cientos de soldados norcoreanos han muerto en la guerra.

¿Por qué el número de víctimas y muertes en Rusia es tan elevado? Según el CSIS, hay varias explicaciones posibles, como el fracaso de Rusia en llevar a cabo con eficacia armas combinadas y una guerra conjunta, tácticas y entrenamiento deficientes, corrupción, baja moral y la eficaz estrategia de defensa en profundidad de Ucrania en una guerra que favorece la defensa.

La semana pasada, en la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, declaró que las pérdidas rusas habían aumentado a 35.000 muertos al mes en diciembre del año pasado. Esto se traduce en unos 48 soldados rusos muertos por hora.

En diciembre de 2024, esta cifra era menos de la mitad de la actual, dijo Zelensky, señalando que hace un año murieron 14.000 soldados rusos. El ministro de Defensa ucraniano, Mykhailo Fedorov, añadió más tarde que “todas estas bajas están verificadas en video”.

“Si llegamos a los 50.000 muertos, veremos lo que le pasa al enemigo”, dijo Fedorov, calificándolo de “objetivo estratégico” para Kiev. “Consideran a las personas como un recurso, y la escasez ya es evidente”.

Zelensky también declaró en Davos que Moscú moviliza entre 40.000 y 43.000 soldados al mes.

Lento avance

Al mismo tiempo, el CSIS señaló que, a pesar de las enormes pérdidas humanas, las fuerzas rusas avanzan “con notable lentitud en el campo de batalla”. “El lento avance de Rusia en múltiples ofensivas durante los últimos dos años pone de relieve el carácter de desgaste de la guerra en Ucrania y la dificultad de penetrar posiciones defensivas fortificadas”, destaca.

Así, el estudio detalla que, tras la toma de la ciudad de Avdiivka, en el óblast de Donetsk, por parte de Rusia en febrero de 2024, las fuerzas rusas iniciaron una ofensiva sostenida contra la cercana ciudad de Pokrovsk, un importante centro logístico y de transporte que apoyaba las operaciones ucranianas en la línea del frente oriental. La ofensiva se basó en asaltos de infantería, bombardeos de artillería pesada, ataques con drones y bombardeos con planeadores para erosionar las posiciones ucranianas. Desde finales de febrero de 2024 hasta principios de enero de 2026, las fuerzas rusas avanzaron poco menos de 50 kilómetros, a un ritmo promedio de tan solo unos 70 metros por día. Para enero de 2026, Rusia controlaba la mayor parte de la ciudad de Pokrovsk.

Soldados rusos caminan junto a un edificio residencial destruido durante el conflicto entre Rusia y Ucrania en Pisky, una región ucraniana controlada por Rusia, el 14 de febrero de 2025. Foto: Archivo Alexander Ermochenko

Después de capturar Avdiivka, Rusia también intensificó sus esfuerzos contra la cercana ciudad de Chasiv Yar, que se encuentra al oeste de Bakhmut. En el verano de 2025, las fuerzas rusas tomaron el control de la mayor parte de la ciudad, pero no han podido eliminar los remanentes de tropas ucranianas ni asegurar el control total. Desde finales de febrero de 2024 hasta principios de enero de 2026, las fuerzas rusas avanzaron aproximadamente 10 kilómetros, a un ritmo promedio de aproximadamente tan solo 15 metros por día.

“Esto es más lento que las campañas ofensivas más brutales del último siglo, incluida la notoriamente sangrienta Batalla del Somme durante la Primera Guerra Mundial. Las fuerzas rusas han ganado menos del 1,5% del territorio ucraniano desde principios de 2024”, señala el informe.

Además de su lento ritmo de avance, las ganancias territoriales de Rusia en los últimos dos años han sido modestas. En 2024, las fuerzas rusas se apoderaron de aproximadamente 3.604 kilómetros cuadrados de territorio ucraniano, lo que equivale aproximadamente al 0,6 % de Ucrania, un área menor que el estado estadounidense de Delaware. En 2025, las fuerzas rusas lograron avances ligeramente mayores, ocupando aproximadamente 4.831 kilómetros cuadrados (aproximadamente el 0,8 % de Ucrania) y recuperando aproximadamente 473 kilómetros cuadrados en el óblast ruso de Kursk.

Soldados ucranianos viajan en vehículos militares desde un punto de cruce en la frontera con Rusia, en la región de Sumy, Ucrania, el 13 de agosto de 2024. Foto: Archivo Viacheslav Ratynskyi

Los avances de Rusia desde que tomó la iniciativa en enero de 2024 son mucho menores que los grandes cambios territoriales observados anteriormente en la guerra. En el punto álgido de la invasión inicial, en marzo de 2022, las fuerzas rusas ocuparon aproximadamente 115.000 kilómetros cuadrados en menos de cinco semanas, pero para abril de 2022, Ucrania había recuperado más de 35.000 kilómetros cuadrados. Para noviembre de 2022, Ucrania había recuperado aproximadamente 75.000 kilómetros cuadrados, incluso mediante contraofensivas exitosas en los alrededores de Kharkiv y Kherson, apunta el estudio.

En total, las fuerzas rusas se han apoderado de unos 75.000 kilómetros cuadrados (aproximadamente el 12% de Ucrania) desde la invasión de 2022 y controlan unos 120.000 kilómetros cuadrados (aproximadamente el 20% de Ucrania y un área aproximadamente del tamaño de Pennsylvania), incluyendo territorios ocupados antes de 2022, como Crimea y partes del Donbás. “Estos avances y el progreso general de Rusia en el campo de batalla, especialmente en los últimos dos años, distan mucho del objetivo de Moscú de conquistar militarmente Ucrania”, destaca el CSIS.

Alto precio económico

El think tank también estimó que Moscú está pagando un alto precio económico por su guerra sin cuartel contra Ucrania. Según el informe, Rusia “se está convirtiendo en una potencia económica de segunda o tercera categoría”. “Su economía presenta tensiones debido a la guerra, aunque no se ha desplomado. La industria manufacturera rusa está en declive, la demanda de los consumidores se está debilitando, la inflación se mantiene persistentemente alta y el país enfrenta una escasez de mano de obra. El crecimiento económico se desaceleró al 0,6% en 2025, y Rusia continúa rezagada en tecnologías clave como la IA. Rusia tenía un total de cero empresas en la lista de las 100 principales empresas tecnológicas del mundo, según su capitalización bursátil”, detalla.

Las altas cifras de víctimas, el lento ritmo de las ganancias territoriales de Rusia y las pérdidas económicas son una clara indicación de que Rusia está disminuida, dijo Seth G. Jones. “El pobre desempeño de Rusia en el campo de batalla en Ucrania y la caída de su productividad económica indican que Rusia está en grave declive como gran potencia”, declaró el investigador a The New York Times. “Si bien Rusia aún posee armas nucleares y un gran ejército, ya no es una gran potencia en la mayoría de las categorías militares, económicas o de ciencia y tecnología”.

Más sobre:La Tercera PMUcraniaRusiabajasCSISSegunda Guerra MundialEE.UU.Zelensky

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Plan digital + LT Beneficios por 3 meses

Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE