A los 70 años muere Cupertino Andaur, condenado por el homicidio y violación del menor Víctor Zamorano Jones

Gendarmería

Andaur, quien cumplía su condena en Colina 1, fue encontrado sin vida a las 8:35, en su dormitorio. Tras las primeras pericias, la Policía de Investigaciones afirmó que no hubo intervención de terceros en su muerte.




Gendarmería informó esta mañana de la muerte de Cupertino Andaur, quien fuera condenado a presidio perpetuo por el homicidio y violación del niño de nueve años Víctor Zamorano Jones, hecho ocurrido en 1992.

Andaur, quien cumplía su condena en el centro penitenciario Colina 1, fue encontrado sin vida a las 8:35, en su dormitorio.

“Al respecto, se informa que el interno fue encontrado sin vida en el momento del desencierro, en la Torre 1, celda 26 del penal. En primera instancia, su muerte fue diagnosticada por el equipo de salud de la unidad penal, quien comprobaron que se encontraba inmóvil y sin signos vitales. Las causas de su muerte hasta el momento son indeterminadas y están siendo investigadas”, informó Gendarmería.

La institución uniformada añadió que se investigan las causas del deceso. “El alcaide del penal, coronel Rubén Pérez Riquelme, aisló el sitio del suceso e informó a las jefaturas institucionales y al Ministerio Público sobre el deceso de Cupertino Andaur”.

“Al mismo tiempo, el fiscal de turno envío los antecedentes del caso a la Policía de Investigaciones, con el fin de determinar las causas del fallecimiento”, se añade.

Más tarde, la Policía de Investigaciones afirmó que no hubo intervención de terceros en la muerte del reo. “En el lugar, tras la información entregada por Gendarmería, este interno padecía de enfermedades cardiovasculares y también de hipertensión, la cual era tratada farmacológicamente por dicha institución. Tras el examen externo realizado al cuerpo, este no evidenciaba lesiones de terceras personas”, dijo el comisario de la PDI, Eduardo Haro.

El caso que protagonizó Andaur generó conmoción en la opinión pública en la década de los noventa. Fue fue uno los últimos condenados a muerte, pero, en 1996, recibió un indulto presidencial del Presidente Eduardo Frei con lo que la ejecución fue reemplazada por cadena perpetua.

“La pena de muerte es tan inhumana como el crimen que la motiva. Sólo Dios da la vida, sólo Dios puede quitarla”, dijo Frei en una cadena nacional.

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