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Calor extremo y posterior lluvia eleva riesgo en zonas afectadas por los recientes incendios en el sur

Expertos advierten que tras el calor extremo previsto para este miércoles y jueves, el pronóstico anticipa lluvias hacia el fin de la semana y el inicio de la próxima, lo que podría aliviar el riesgo de incendios, pero también aumenta el peligro de aluviones en zonas arrasadas por el fuego.

Se esperan temperaturas máximas que bordean los 36°C para este miércoles y jueves. Foto: Aton. LUKAS JARA/ATON CHILE

El riesgo de incendios forestales volverá a escalar con fuerza en gran parte de la zona centro y centro-sur del país durante la semana. Esto, en un escenario marcado por temperaturas extremas, baja humedad y una creciente disponibilidad de material vegetal seco. Así lo advierte el Reporte de Riesgo de Incendios elaborado por el Observatorio Climático de la Universidad San Sebastián, el cual describe un panorama meteorológico y ambiental especialmente adverso para la ocurrencia y propagación del fuego.

Según indica el reporte, la actual temporada estival se desarrolla bajo la influencia de una La Niña débil, condición que ha favorecido un verano más cálido de lo habitual y precipitaciones bajo lo normal en amplios sectores del tramo centro-sur. Si bien los modelos climáticos indican una transición progresiva hacia condiciones neutrales durante el trimestre enero–marzo, la señal dominante sigue siendo de temperaturas máximas sobre el promedio, con una alta probabilidad de nuevas olas de calor comparables a las registradas a fines de 2025 e inicios de este año.

Desde Conaf, el director ejecutivo Rodrigo Illesca señaló que la institución se mantiene en estado de alerta reforzada, focalizando acciones preventivas en las comunas con mayor probabilidad de ocurrencia de incendios según el sistema Botón Rojo. Además, destacó que la institución “se mantiene atenta y refuerza de manera permanente sus acciones de prevención, lo que incluye patrullajes preventivos, fiscalización del uso del fuego y coordinación con municipios y comunidades rurales”.

Incendio forestal en Lirquén. Foto: Aton. JAVIER TORRES/ATON CHILE

Illesca subrayó, además, que el principal llamado sigue siendo a la responsabilidad ciudadana. “Pedimos extremar las medidas de autocuidado, evitar herramientas que generen chispas y denunciar oportunamente cualquier conducta de riesgo. La prevención activa sigue siendo la forma más efectiva para evitar incendios forestales”, recalcó.

Aunque los factores del tiempo son preocupantes para este contexto, Martín Jacques, director del Departamento de Geofísica de la Universidad de Concepción e investigador del CR2, precisó que la meteorología por sí sola no explica la ocurrencia de incendios. “El fuego inicia siempre por actividad humana, o prácticamente siempre en el centro-sur de Chile, salvo algunas excepciones de tormentas eléctricas en zonas cordilleranas”, detalló.

El investigador explicó que entre miércoles y jueves se configurará un escenario dominado por altas temperaturas, alta radiación solar, baja humedad relativa y viento, asociado al paso de una alta presión migratoria. Por su lado, la jefa del Observatorio Climático de la Universidad San Sebastián, Paula Santibáñez, coincide en que el punto más crítico de la semana será la combinación de dichos factores. Además indicó que entre el miércoles y jueves se espera un evento de altas temperaturas extremas gatillado por una dorsal en altura desde Maule a Los Ríos, lo que implica mayor secado del combustible fino y un descenso marcado de la humedad relativa.

Incendio forestal en Lirquén, localidad de la comuna de Penco. Foto: Aton Chile. JAVIER TORRES/ATON CHILE

Santibáñez enfatizó también que el viento suele ser el factor que transforma un incendio controlable en uno de gran magnitud. “Las rachas y los cambios de dirección aceleran el frente y favorecen el transporte de pavesas, multiplicando focos secundarios”. Esto ocurre especialmente en valles y en la precordillera del Biobío, donde según la Dirección Meteorológica de Chile se proyectan máximas de hasta 37 °C.

En cuanto a prevención, la interfaz urbano–rural, los mosaicos de pastizal y matorral degradado, además de quebradas y bordes agrícolas cercanos a caminos y tendidos eléctricos, se vuelven focos particularmente vulnerables bajo esta situación. Santibáñez además agregó que las laderas amplifican el comportamiento del fuego por efectos topográficos y exposición al sol y al viento. Un simple cambio a media tarde puede volver inefectivas las líneas de contención y obligar a redistribuir recursos en minutos”, advirtió.

El alivio y riesgo de las próximas lluvias

Hacia el final de la semana y el inicio de la próxima, los pronósticos incorporan un elemento clave: la posible llegada de precipitaciones. Jacques adelantó que existe la probabilidad de un sistema frontal que podría dejar entre 10 y 20 milímetros en Concepción desde el lunes, marcando un inicio de febrero más lluvioso en el centro-sur. El fenómeno también caería sobre la zona central del país. “Desde la perspectiva de los incendios forestales, es una buena noticia, porque refresca y ayuda al combate en la época más cálida del año”, señaló.

Lirquén tras los incendios. Pedro Rodriguez / LA TERCERA

Sin embargo, el alivio trae aparejado un nuevo peligro. Tanto Jacques como Santibáñez advierten que las lluvias que caigan sobre suelos recientemente quemados y erosionados pueden transformarse en una amenaza severa. La pérdida de cobertura vegetal aumenta el riesgo de deslizamientos de tierra, remociones en masa e incluso aluviones, especialmente en zonas pobladas afectadas por incendios.

Hasta el cierre de esta edición se observa que un total de 3.135 incendios registrados y una superficie afectada que supera las 65.200 hectáreas. De ese total, ocho siniestros de gran magnitud concentran más de 38.700 hectáreas quemadas. Actualmente, 12 incendios permanecen en combate, mientras otros 47 se encuentran controlados, 11 fueron extinguidos durante la jornada y 6 siguen bajo observación.

La Región del Biobío concentra los focos más severos, destacando los incendios Trinitarias y Rancho Chico en la comuna de Concepción, que en conjunto superan las 22.700 hectáreas afectadas, además del incendio Rucahue Sur, en Laja. En tanto, en La Araucanía se mantiene activo el incendio Contraco, en Lonquimay, y en la región de Ñuble el incendio San Lorenzo XVI de Quillón lleva comprometida más de 400 hectáreas, y está bajo monitoreo de las brigadas.

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