Directo a los conserjes: las semanas tipo “comando” de los servicios de delivery

El sistema delivery ha recibido muchos pedidos, pero pocos lugares donde comprar. Foto: Cristóbal Escobar/ Agencia Uno.

Repartidores dicen que brote epidémico disminuyó los pedidos de restaurantes, pero aumentó los de supermercados.


Con el paso de la semana y la instauración del estado de catástrofe, la decreciente afluencia de tráfico en las calles de Santiago se ha hecho notar. A pesar de eso, se siguen viendo bicicletas y motos de delivery, repartiendo pedidos de comida por toda la capital.

¿Son buenos o malos tiempos para este andariego sector? La mayoría coincide en que la semana estuvo más bien mala. “Caen uno o dos pedidos en una hora, pero luego puede pasar largo rato sin que llegue ninguno”, comenta Jorge Pérez (33), repartidor de UberEats, quien trabaja en Ñuñoa.

Como todos, este rubro vive días complejos. La mayoría afirma que la demanda disminuyó a la mitad. Juan Carlos González (27) trabaja con Rappi y comenta que “antes llegaba a hacer entre $ 40 mil a $ 50 mil diarios, y ahora, como máximo, algunos sacan $ 20 mil, y deben estar conectados hasta muy tarde en la noche”.

Mascarillas sobre ruedas

Con un poco más de tres años en el mercado nacional, plataformas como Rappi, UberEats, PedidosYa y Cornershop ya forman parte del día a día de muchos chilenos. El año pasado ya había cinco mil repartidores en la capital. Sin embargo, pese a lo que muchos creen, debido a la pandemia un buen porcentaje de los usuarios ha desistido de pedir comida por miedo al contagio: “Hoy debería llevar 16 repartos y he hecho siete: todo bajó a la mitad”, dice Roberto Valenzuela, de UberEats.

Aún así, la demanda existe. Pese a que los restaurantes cerraron, en los supermercados se venden alimentos. Por eso, las empresas tomaron medidas.

“En UberEats no habrá costo de envío asociado a los pedidos para más de 30 mil restaurantes, locales y pymes de Chile y de Latinoamérica, con el fin de incrementar las ventas y, a la vez, ayudar a las personas que necesitan acceder a la entrega de comida a domicilio”, anunció Jordi Suárez, gerente general de UberEats para el Cono Sur.

Rappi, en tanto, da cuenta de un aumento en el rubro “supermercado” de casi un 70%: “Los más pedidos son plátanos, tomates, paltas y otras frutas y verduras, además de conservas”, indicó Isaac Cañas, gerente general de la plataforma.

Expuestos como están a los contagios, cada repartidor toma sus precauciones. “Empecé a usar mascarilla al andar y cada vez que recibo y entrego un pedido me echo alcohol gel en las manos”, afirma Alfredo Hurtado (22), quien reparte en PedidosYa.

La idea es evitar lo más posible el contacto con el resto de las personas: “La mayoría de los clientes pide que su pedido se los deje en la recepción, cuando se trata de edificios. Cuando son casas, entrego los pedidos sin contacto”, explica González, de Rappi. Esta empresa también mandó un mail y una notificación con esas recomendaciones a sus repartidores y locales suscritos.

UberEats, en tanto, indicó que prestarán apoyo médico si tuviesen un socio repartidor contagiado: “Quienes estén en esta situación recibirán, por única vez y de forma extraordinaria, un apoyo económico hasta por 14 días”, aseguraron.

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