Directores de colegios dicen que perdieron contacto con el 7% de sus alumnos

Encuesta aplicada a 320 directivos de escuelas muestra que la mayoría prefiere que las clases presenciales regresen en 2021 y que solo un tercio cree que los alumnos pueden mantener el distanciamiento en el aula.




La falta de conectividad es actualmente la principal amenaza contra los procesos de aprendizaje. Así lo sienten los directores de colegios, quienes ha podido contactarse regularmente con el 77,6% de sus estudiantes y en forma esporádica con otro 15,4%, pero han perdido todo contacto con el 7,1% de sus alumnos en el último mes.

Así lo revela la encuesta “La voz de los directores y directoras en la crisis Covid-19”, realizada por el Programa de Liderazgo Educativo de la Universidad Diego Portales; el CIAE de la Universidad de Chile; y Líderes Educativos de la Universidad Católica de Valparaíso, que consultó a 320 directivos su visión del impacto de la pandemia.

El 7,1% de los escolares a los que se les perdió la pista, extrapolados a la realidad nacional, equivalen a 240 mil alumnos. Según el análisis de los expertos, si la mitad de ellos desertara, se triplicaría la cantidad de estudiantes excluidos que había en 2018.

Respecto al regreso a clases, cuatro de cada cinco directores piensa que el retorno se debiera planificar derechamente para el año 2021. Esta cifra llega al 57% en el caso de los colegios particulares pagados, 83% entre los colegios públicos y 79% entre los particulares subvencionados.

Además, el 83% dice que debieran volver primero a clases los estudiantes que cursan el final de la enseñanza media (3° y 4° Medio), dejando como último grupo para retornar a la primera infancia (Kínder y Prekínder).

Más del 80% considera viable medidas asociadas mantención de la limpieza, el uso de mascarillas y el lavado de manos. Tres de cada cuatro directivos creen que se pueden organizar los horarios de ingreso y recreo diferidos, pero solo uno de cada tres directores piensa que los alumnos pueden mantener el distanciamiento social.

Pero el mayor obstáculo para volver a clases lo ven en las propias familias. “Los desafíos principales están en la motivación de las familias, en la construcción de confianzas y en la gestión de la distancia social dentro y fuera de la sala de clases”, afirma el investigador del CIAE de la U. de Chile, Juan Pablo Valenzuela.

El estudio también preguntó por la valoración de las medidas que ha tomado el Mineduc. La medida mejor recibida fue la suspensión del Simce (nota 6,5 en una escala de 1 a 7), la flexibilización del uso del dinero de la Subvención Escolar Preferencial (6,3), la flexibilidad en la Evaluación Docente (6,1) y la Priorización Curricular (6,0).

“Esta encuesta pretende que se conozca más de cómo estos actores han hecho frente a la situación y cómo proyectan lo que debe hacerse a futuro”, dice José Weinstein, director del Programa de Liderazgo Educativo de la Universidad Diego Portales.

Y Carmen Montecinos, directora de Lideres Educativos, agrega que el sondeo también permite pensar en “cómo organizar la enseñanza asegurando medidas sanitarias una vez que se reintegren los estudiantes y docentes”.

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