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“El objetivo era destruir mi carrera política”: el primer cara a cara de Orrego con los cores que quisieron destituirlo

Luego de que el Tricel desestimara la acción de destitución impulsada por los consejeros regionales de derecha, en la primera sesión del Core tras esta decisión hubo espacio para los descargos de ambas partes.

El gobernador de la RM, Claudio Orrego. Foto: Jonnathan Oyarzun/Aton Chile JONNATHAN OYARZUN/ATON CHILE

Como todos los miércoles, el gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, mantuvo la costumbre sagrada de subir el cerro El Carbón a las 5 de la mañana. Pero en esta oportunidad tuvo un cariz especial, pues se dio horas después de que el Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel) decidiera rechazar el requerimiento de destitución que un grupo de consejeros regionales oficialistas habían impulsado en su contra.

Tras ello, con la mirada sonriente y un desplante tranquilo, el exDC llegó la mañana de este miércoles a una nueva edición del consejo regional metropolitano, en el que tuvo un cara a cara con los consejeros metropolitanos que buscaban destituirlo.

La acción nació de parte de cores de la UDI y del Partido Republicano, que se encontraban con Orrego por primera vez tras confirmarse la derrota sufrida. El máximo órgano de la justicia electoral desestimó la denuncia de presuntas faltas a la probidad en la contratación de un coaching comunicacional, bajo el argumento de que el servicio se hizo con platas del Gore de la RM para fines ajenos al cargo de Orrego.

Los cores opositores a Orrego.

Luego de hablar cosas propias del consejo, fue el frenteamplista Nicolás Jara uno de los primeros en hablar acerca del tema: “Es inevitable no referirse al fallo de ayer (martes), donde el Tricel rechazó el requerimiento. Solamente hacer de cuenta que con este fallo ya son cinco las instancias que descartan -Corte de Apelaciones, el Séptimo Juzgado de Garantía, la condena a las costas de la Fiscalía, el Servicio Electoral y ahora el Tricel-, cinco rechazos y cero resultados. Cada consejero tiene derecho a ejercer las acciones que estime pertinente y los vecinos de la RM tienen derecho a preguntarse cuánto tiempo y energía institucional y cuántos recursos se destinaron a una ofensiva que no prosperó en ningún tribunal”.

Por su parte, la socialista Carolina Oteíza entregó “un afectuoso saludo” al gobernador y a sus equipos, “porque lo han pasado mal. Mi pregunta es, ¿quién repara esto en lo humano y político? Los colegas UDI y republicanos perdieron. Y perdió su forma de hacer política, esa de acusar, e ir por los likes, slogan. Y espero que hoy día entiendan que esa no es la forma de gobernar. Los invito a dialogar y a entender que la política no se hace para la tele“.

El gobernador de la RM, Claudio Orrego. Foto: Jonnathan Oyarzun/Aton Chile JONNATHAN OYARZUN/ATON CHILE

En una sentencia dividida por tres votos contra dos, el Tricel dictaminó que Orrego es inocente de todas las imputaciones que le hicieron los cores. A eso se suma que ya en junio el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago lo había sobreseído definitivamente de la causa. La Corte de Apelaciones de Santiago ya había rechazado la solicitud de desafuero, por lo que el Tricel era la carta final del oficialismo para arremeter contra el gobernador.

El tema se tomó el segmento “Varios” del consejo de este miércoles, cuando algunos representantes hablaron. El primero en tomar la palabra había sido el core Sadi Melo (PS) solidarizó con el “escarnio público” del gobernador y dijo que “espero que aquellos medios que se prestaron para esa situación tengan la capacidad de colocar públicamente el cierre definitivo. Ojalá aquellos que fueron partícipes de acusaciones pidan disculpas públicas, porque son muy necesarias. Eso nos tiene que permitir poner el trabajo en conversación y diálogo, y no en negación de lo que se hace”.

El core de la RM, Sadi Melo (PS).

El core Felipe Obal (RN) dijo que si bien “podemos tener diferencias políticas en el core -es legítimo que las tengamos-, no por eso vamos a ser adversarios públicos”.

Luego fue el turno de los republicanos de responder. Ignacio Dulger afirmó que “el requerimiento fue rechazado por tres votos contra dos. Acá no hay que pedir disculpas ni felicitar, porque lo que terminó pasando es algo muy sencillo, más allá de cualquier tema jurídico y responsabilidad jurídica que quedó claro que el gobernador quedó liberado por un voto, es la responsabilidad política de haber permitido que algo como Procultura y el desorden pasara. La plata se perdió, la plata se ocupó, la plata se la llevó Alberto Larraín y la fundación. La plata no sabemos dónde está. Y eso es lo que terminan pagando los chilenos”.

Después fue el turno del propio Orrego de responder, además de agradecer los apoyos que había encontrado porque “entienden lo injusto que puede ser que ante un informe particular se pida la destitución de una autoridad democráticamente electa. No hay ninguna autoridad que no tenga informes de Contraloría (...) Lo que tenemos que cuidar es el cómo se hacen las cosas y para qué se hacen las cosas. Yo nunca he creído que hubo un ánimo meramente fiscalizador y con ganas de mejorar el trabajo del gore. Hay miles de instancias para hacerlo. Aquí se me dijo que había consideraciones políticas para hacerlo”.

El gore metropolitano, Claudio Orrego. Foto: Jonnathan Oyarzun/Aton Chile JONNATHAN OYARZUN/ATON CHILE

Luego añadió: “Yo sé que el objetivo era destituirme y destruir mi carrera política”. En eso, enfatizó que “lo que se buscaba no era dañar a una persona, sino que enlodar una institución. Me duele mucho porque quiero mucho al gobierno regional. Claro que se cometen errores, pero una institución noble quedó manchada durante un año y medio (...) Hubo costos personales tremendos, una madre que llora, una pareja que no entiende, unos hijos que están asustados porque los apuntan con el dedo donde están”.

Agregó que “yo sé que estar en el servicio público exige ser fiscalizado, pero hagámoslo con cuidado y respeto. ¿Ustedes creen que el gobierno del Presidente Kast le daría $6 mil millones adicionales a un gore que no es capaz de administrar la plata y ejecutarla?“.

Y finalizó diciendo que “aquí no estamos entre enemigos, estamos entre adversarios”.

De todas maneras, los cores opositores a Orrego reconocen en privado que si bien mantendrán una actitud fiscalizadora y opositora a la autoridad regional, no es mucho más lo que se pueda hacer, dado que no cuentan legalmente con tantas facultades. Lo ejemplifican diciendo que uno de los motivos por los que fueron al Tricel es que los oficios fiscalizadores dejaron de ser respondidos de parte del gore, o los contestaban incompletos. Otro acusación de parte de ellos es que no se entregaba la información de la Contraloría General de la República, o que había comisiones de “investigación” que eran de “cartón”.

A eso se suma además que la derecha no cuenta con mayoría en el gore metropolitano para hacerle más oposición. Otros también hacen un diagnóstico negativo de las capacidades del Ministerio Público para investigar este tipo de acusaciones y que muchas veces las sanciones de la Contraloría por temas administrativos son menores.

En el entorno de Orrego en todo caso admiten que la autoridad regional está tranquila tras haber pasado momentos de tensión en un año complejo marcado por diversos flancos sobre el mismo tema.

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