Por Ignacia Canales¿Qué implica la alerta sanitaria declarada por el temporal y que el Minsal no descarta ampliar a más regiones?
Hasta ahora la medida que entrega facultades extraordinarias a la autoridad sanitaria para mover recursos materiales y humanos de forma más rápida sólo está disponible en Atacama y Coquimbo. Eso sí, la subsecretaria de Salud Pública afirma que la situación de cada región se evalúa constantemente.

Ante las consecuencias del sistema frontal que azota al país y los riesgos que esta situación de emergencia trae consigo para la población, el Ministerio de Salud decretó Alerta Sanitaria para las regiones de Atacama y Coquimbo, zonas que fueron afectadas fuertemente por las lluvias de los últimos días.
En concreto, este decreto es una medida excepcional del Minsal ante una amenaza para la salud pública, que entrega facultades extraordinarias a la autoridad sanitaria para adoptar acciones rápidas, como contratar personal, adquirir bienes y servicios, importar medicamentos y coordinar recursos para enfrentar una emergencia. La figura no es desconocida, porque se usó en la pandemia del Covid-19, así como cada año para enfrentar la campaña de invierno.
La subsecretaria de Salud Pública, Alejandra Pizarro, explica a La Tercera que en términos prácticos esta alerta “da flexibilidad, pero además eficiencia, para que podamos hacer las cosas mucho más rápido y sin tanta burocracia”.
Así, detalla que entre las medidas está, por ejemplo, contratar personal de salud de manera extraordinaria para los hospitales o las seremis de Salud.
“También nos entrega flexibilidad para el traslado de funcionarios. De hecho, justamente este miércoles viajó conmigo a Coquimbo parte del equipo de respuesta rápida del Ministerio de Salud. Son equipos expertos en emergencias sanitarias, pero también en vigilancia epidemiológica, estudio de brotes, saneamiento ambiental y de agua. Esa es una facultad que tenemos gracias a la alerta sanitaria”, agrega.
De hecho, según cuenta Pizarro, la ministra de Salud May Chomali también visitó la región de Coquimbo con un equipo del ministerio que se quedó para seguir monitoreando la situación de la zona.
“Por otro lado, también nos permite adecuar funciones: cambiar funciones de los equipos de acuerdo a las necesidades. Nos permite priorizar. Por ejemplo, si estamos trabajando en una normativa y viene esta emergencia, nos permite dejar de lado la normativa X y enfocarnos en la respuesta a la emergencia. También nos permite hacer compras rápidas, contrataciones rápidas, compras de dispositivos, medicamentos y movilización”, detalla la subsecretaria.
Hasta ahora solo se decretó la alerta en dos regiones, pero los sistemas frontales aún continúan. De hecho, los pronósticos apuntan que este jueves iniciaría uno de los más intensos de la semana. Por esta razón, la subsecretaria advierte que semana semana se revisa la situación sanitaria.
“Se está monitoreando región por región, provincia por provincia, y si se requiriera ampliar a otras provincias, dependiendo de cómo avance el sistema frontal y también de la respuesta sanitaria que tengamos, sí se ampliaría”, afirma.
Durante la jornada del lunes, día que se declaró la alerta, la ministra Chomali explicó que “esto significa que tenemos mayor disponibilidad y mayor flexibilidad para hacer lo que nos corresponde hacer, que es resguardar la salud de la población en medidas preventivas como la vacunación masiva de Hepatitis A, que estamos realizando en los albergues, de trasladar pacientes de una forma más expedita desde las zonas más alejadas cuando no se pueda resolver su problema de salud en los lugares que están aislados, y también poder recuperar más prontamente la infraestructura hospitalaria que esté afectada por este desastre meteorológico”.
Eso sí, desde la cartera advirtieron que esta condición no significa que automáticamente se impongan cuarentenas, suspensión de clases, toques de queda ni restricción de libertades.
Además de la alerta, la autoridad tomó otras medidas sanitarias frente al temporal. Por ejemplo, la vacunación contra la Hepatitis A a quienes están más expuestos. Y es que la lluvia provocó daño de alcantarillado y agua potables en algunas zona, aumentando el riesgo de exposición a aguas servidas.
También se inició la administración de la vacuna antitetánica, dado que con los residuos que dejó la lluvia, las personas quedan más expuestas a contagiarse con esta bacteria.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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